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EL FINAL DE UN CAMINO

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ANÍBAL Y ESCIPIÓN EN ÉFESO

Al parecer Plutarco, en un volumen perdido de "Vidas paralelas", habría dejado constancia de la relación entre Escipión y Aníbal. Son líneas perdidas y por tanto no hay mas que hipótesis. Una de estas teorías sin confirmar habla de un diálogo, entre generales, en una ciudad de Asia Menor -actual Turquía- llamada Éfeso.

Muchos historiadores romanos se hicieron eco de le leyenda de Publio Cornelio Escipión y de su opuesto cartaginés Aníbal Barca (en realidad lo correcto es Baraq que significa rayo sólo que las tribus íberas compusieron para la leyenda el archifamoso Barca). Aníbal, aquel que puso en jaque a la Roma republicana, encontró la horma de su zapato en Escipión quién llevando la guerra a África, tras muchas vicisitudes, consiguió vencer a Cartago casi a sus puertas. Zama fue el final, el último escenario tras años de guerras púnicas. La historiografía tiene documentado un encuentro entre ambos generales, previo a la citada batalla de Zama, dónde pudieron medir sus fuerzas psicológicas y buscar un signo, sea de debilidad o fortaleza, en la mirada del otro. Ese encuentro caló en ambos generales pero sus naciones, Roma y Cartago, estaban condenadas a la lucha final, al último y más sangriento de los choques entre ambos ejércitos. Roma venció y comenzó así su hegemonía sobre el mundo. 

En realidad Escipión venció por su inteligencia y Aníbal fue derrotado, o vilmente traicionado, por los gobernantes de su amada Cartago. Ambos generales sufren injurias y desprecios por sus respectivos gobernantes,  ya sean los senadores romanos o los sufetes cartagineses, que siempre vieron a los dos grandes estrategas como enemigos de sus privilegios. 

Los investigadores tienen un quebradero de cabeza: durante siglos se ha difundido un segundo, y posterior, encuentro de Aníbal y Escipión en la bella ciudad de Éfeso. Lo cierto es que Aníbal estaba desterrado de Cartago y ejercía en Asia como consejero del rey sirio Antíoco III y Escipión fue enviado, junto con otros senadores, como embajador ante el rey sirio para negociar la retirada siria de Asia Menor en un enclave donde Roma tenía aliados y muchas intenciones de dominio para asegurarse el paso del Helesponto. De algo si se está seguro y es que ambos generales estaban en Éfeso en aquellos días, uno desterrado y el otro como embajador.

 Por aquellas fechas del encuentro, siglo II A.C., nuestros míticos personajes no conocieron la bella Biblioteca de Celso o el enorme teatro que hoy día siguen siendo atracción para miles de visitantes diarios. Es posible que si conocieran, entre otros edificios, una de las siete maravillas del mundo antiguo, el Templo de Artemisa. Se ha extendido, en muchas obras literarias, un posible diálogo entre ambos generales:

"Cuándo Escipión pregunta quién era para él el mejor general de todos los tiempos, Aníbal le contesta que Alejandro Magno por disponer de un ejercito pequeño y vencer a otros más numerosos en repetidas ocasiones, alcanzando costas tan lejanas que ellos sólo pueden alcanzar en sueños. La empresa acometida por Alejandro y su resultado le situan como el mejor sin duda alguna. Escipión asiente y no rebate pero, ávido de reconocimiento, le pregunta quién cree que es el segundo mejor general y obtiene una respuesta que no le agrada: Pirro, ya que enseñó a construir un campamento con la mejor posición y situación estratégica. Cuándo Escipión le pregunta quién es el tercer mejor general de todos los tiempos, la respuesta de Aníbal es él mismo. Escipión sonríe y recuerda que él le venció, acto seguido le pregunta que hubiera pasado si él, con su ejército romano, hubiera sido derrotado en Zama. Aníbal, sereno, contesta que si Cartago hubiera vencido esa decisiva batalla él sería el mejor general de todos los tiempos. El halago a Escipión, de forma indirecta, estaba servido y con ello acalló el orgullo del general romano".

Un curioso diálogo entre los dos egos más destacados del orbe antiguo. Está extraído de las "Períocas Ad Urbe Condita" de Tito Livio. Leyenda o realidad, nos muestra a dos militares inteligentes que gracias a su sagacidad tuvieron el mundo en sus manos. La posterior batalla de Magnesia confirmaría a Roma cómo la potencia a temer y respetar. Pero la historia les reservó, a ambos generales, el mismo final en sus caminos. Una muerte trágica, amarga y propia de las tragedias griegas que tanto apasionaban a Escipión, fue el denominador común de Escipión y Aníbal. Muertes que eran consecuencia de la traición de sus patrias, a las que tanto habían aportado en el pasado. Pero esto es otra historia...

Hoy día, al pisar Éfeso, uno siente temblar la historia a sus pies. Mientras se camina por las calles y se contempla la bella arqueología de sus restos, Aníbal y Escipión toman forma en cualquier esquina, en cualquier recodo, en cualquier resto pétreo y le llevan a uno a pensar que realmente ambos generales comparten aura y gloria ya que sus biografías son similares en condicionantes y trascendencia. Quizás "Vidas Paralelas" de Plutarco nunca tuvo tantas similitudes en sus personajes...quizás porque ese texto no existe hoy día...

Despues de haber paseado por Éfeso, así como leído la grandeza de sus vidas, mi reflexión es que los héroes se forjan en épocas muy dispares en el tiempo y el mundo de aquellos años de la II Guerra Púnica tuvo la suerte de disfrutar, de manera excepcional, con dos héroes coincidiendo en vida. La mística y lo legendario no son un velo para tamañas hazañas realizadas en Hispania, Italia, África e incluso Asia. Por tanto el veredicto final es que, junto a Alejandro Magno, son los tres grandes generales del mundo antiguo y quizás de la historia. El orden es indiferente pues sólo los Dioses, ya sea Zeus, Júpiter o Baal, pueden mirar a los ojos a semejantes especímenes humanos. Enormes y llenos de gloria, cómo la ciudad de Éfeso.




TURQUÍA INFINITA



Turquía infinita. Infinita porque si uno se propone recorrer este país se enfrentará a una barbaridad de kilómetros, infinita también porque son innumerables los sitios a visitar e infinita por su herencia en el tiempo y la historia. Desde ese mágico e incomprendido asentamiento pre-neolítico, haciendo frontera con mi amada Siria, llamado Göbleki Tepe (los arqueólogos tienen mucho trabajo aquí ya que la cronología del Neolítico podría ser cambiada. En una época dónde tendría que haber pueblos nómadas, aparece Göbleki Tepe como un mega-santuario o ciudad monumental), pasando por los Imperios Bizantino y Otomano y hasta los tiempos modernos encabezados por Atatürk, Turquía ha tenido un gran protagonismo mundial. Y sino que se lo pregunten al manco más famoso de la Batalla de Lepanto...

Muchos focos de protagonismo a destacar de este país, muchos modelos a seguir por sus vecinos como los Jenízaros: aquellas unidades de infantería únicas en su tiempo en cuánto a devoción y valor, compuestas de cautivos y esclavos en principio y posteriormente por otomanos de diferentes provincias que desde muy pequeños eran apartados de su familia y criados en un ambiente militar férreo, al más puro estilo espartano.

Los Jenízaros eran la guardia de honor del Sultán, aquel gobernante que nos retrotrae a tiempos de gloria para los otomanos y un ligero velo de orientalismo con sus harenes y sus costumbres exóticas. Hasta un Harén llegó una mujer valenciana, de nombre Esther, que según cuenta la tradición se convirtió en la favorita del Sultán gracias a sus artes amatorias.

Un antagonista para los españoles fue Barbarroja, llamado Jeireddín, pero siendo reconocido como "Barbarossa" por los italianos. No es el pirata berberisco ni el emperador germánico pero, sin duda, fue un verdadero martillo para las posesiones del Imperio Español en el Mediterráneo; el Imperio Otomano le debe el control del mar y por ello fue ascendido a Almirante de la armada turca.

Otro Almirante del Imperio Otomano fue Piri Reis, aquel que dibujó en un mapa el contorno de la costa Oriental de América del Sur en 1513 cuándo aún no se había cartografiado el continente americano. Uno de esos misterios en la historia que tan poco gustan en los círculos académicos ortodoxos.

El pueblo turco, venido de las temidas estepas mongoles, ha sido cuna de grandes Ciudades-Estado: en Anatolia o Asia Menor podemos visitar las ruinas de la mítica Troya, la monumental Éfeso o la elevada -por su posición en la montaña- Pérgamo. Por aquí han desfilado, y se dice pronto, griegos, persas, macedonios con el gran Alejandro Magno, romanos, cruzados o árabes entre otros. Que a nadie se le olvide que en esta zona, Anatolia, surge la primera moneda en una ciudad llamada Lidia y además se asentaba uno de los primeros templos curativos o "Asclepeion" del mundo (con la serpiente y el opio como elementos principales).

Más allá del Asia Menor, Turquía sigue fascinando en ciudades como Estambul o regiones cómo la Capadocia; sobre esto hay mucho, y muy bueno, escrito así que me limitaré a afirmar que Estambul es única por esa mezcolanza cultural y ese sincretismo en templos. Capadocia es el desafío de la naturaleza y el hombre al medio . La antigua capital del Imperio Otomano, Bursa, nos enseña esplendor de otros tiempos en Mezquitas, Mausoleos o su Bazar de la Seda pero sobre todo nos deja el curioso detalle de ser la ciudad del primer índice bursátil -derivando del nombre de la ciudad, Bursa-, un índice que hoy día nos asfixia tanto o más que el veneno de una serpiente. 

Posadas caravaneras, o "KervanSaray" para los comerciantes de la Ruta de la Seda, pueden ser visitadas hoy día. Todo un ejercicio mental para nuestra anquilosada forma de viajar es poder sentarse en estas posadas medievales e intentar comprender la motivación de aquellos hombres para atravesar zonas desérticas de Oriente. 

Pamukkale con sus aguas termales, el espectáculo de piedra caliza convirtiendo la zona en un auténtico "castillo blanco" (es el significado de Pamukkale en turco) y las ruinas de la Hierápolis, son un enclave de lo más recomendable por la belleza del blanco en su montaña, el poder regenerador de sus aguas y el esplendor de sus ruinas que son fruto de asentamientos persas, griegos, romanos, selyúcidas, etc...un mosaico de pueblos que podemos extrapolarlo al resto del país. 

En el interior del país, en concreto en la ciudad de Konya, se levanta el mausoleo de Mevlana Rumí. Una personalidad mística para todo el Islam ya que sus enseñanzas como sufí son interpretadas casi como palabra divina. Fundador de la orden de los Derviches Giróvagos, aquellos que dan vueltas sobre sí mismos entrando en trance, y poeta de reconocido prestigio. Su vida y sus enseñanzas deberían ser conocidas en todo el mundo, su transcendencia y su mensaje de amor es tan universal como el mismo Dios que desde las alturas nos contempla a todos los seres humanos. Todo un honor haber conocido su forma de vivir, su legado poético y literato en múltiples cuentos sufíes, la orden monástica de los derviches y, porque no decirlo, haber paseado al lado de su tumba dónde uno contempla un espectáculo de fe y pasión como el que se puede ver en la Lourdes cristiana por ejemplo. 

En definitiva, Turquía es esto y mucho más ya que, como dije al principio, es infinita. Nuestro corazón aún late con fuerza al recordar todo lo visitado, país considerado como la "Puerta de Oriente" nos ofrece un espectáculo visual tan bello cómo la historia que le contempla. 

Para reflexionar una frase, que la gente turca repetía en más de una ocasión, del maestro sufí Mevlana Rumí: "Que seas como apareces y parezcas como eres". No es tan simple la frase como creemos a simple vista...



SUMER: los primeros proverbios


Cuándo la humanidad deja de lado su enigmática relación con cuevas y grutas, cuándo a los primeros humanos se les ocurre que la vida nómada se traduce en sacrificio, es cuándo surgen los primeros asentamientos o ciudades. La civilización Sumeria -hoy día gran parte del territorio de Irak la comprendería- es quién provoca uno de los cambios más significativos en nuestra especie, la que nos ha llevado a ser lo que somos hoy día tanto en grandes urbes cómo en pequeños poblados. 

Estos asentamientos dejan muchas consecuencias: surge la propiedad privada en base al sentimiento de proteger el terreno que uno mismo, día tras día, cuida con el máximo esmero; dependiendo del reparto o azar de las tierras de una familia u otra se generan grandes economías por la aparición del excedente; y por último, gracias a lo comentado en los dos puntos anteriores, nace el poder y ya no va a morir jamás cómo se podrá observar.

Pero el pensamiento también avanza en paralelo a las injusticias del poder. Así, gracias a un sistema pictográfico, surge en Sumer la escritura. El desarrollo de la misma no empaña su origen, la escritura cuneiforme -en forma de cuña- nos revela a un hombre con una inmensa capacidad intelectual. El primer texto encontrado se remonta al año 3.500 anterior a Cristo pero posiblemente la humanidad, los sumerios por tanto, hayan escrito con anterioridad. Quizás la arqueología lo demuestre pronto...

Las tablillas de arcilla encontradas en las ciudades de la antigua civilización Sumeria nos presentan a unos seres humanos cercanos a nosotros en inquietudes, con las evidentes diferencias del tiempo, y llenos de vitalidad para afrontar experiencias y consecuencias. Son numerosos estos testimonios que hoy día, desgraciadamente para Irak, se reparten en su mayoría en Universidades de Chicago, Pennsylvania y Estambúl. Aquí vamos a recoger la lectura más ágil para no iniciados en las primeras civilizaciones del Oriente Próximo, eso sí que nadie piense que su calidad o mensaje es inferior respecto a otros textos encontrados y transcritos. Vamos pues, sin más dilación, a descubrir como pensaban aquellos hombres que fundaron la primera ciudad y crearon el primer sistema de escritura.

El primer ejemplo habla de los elementos más despreciables -ya presentes en la primera civilización- e inadaptados a la vida social:

Si te meten en el agua, se volverá fétida; si te cuelan en un huerto, se pudrirán tus frutos.


Los pobres y explotados de esta primera civilización también debían, en parte, su mala estrella al dinero que necesitaban prestado de los poderosos:

El pobre toma prestado dinero y preocupación.


Y sin embargo, la sabiduría sumeria, tampoco ensalzaba o deseaba el papel del poderoso, sus razones bien explicadas en este proverbio existían:

Quién tiene mucho dinero puede ser dichoso, quién posee mucha cebada puede ser dichoso, pero el que nada posee puede dormir. 


Las obligaciones familiares, también en nuestro tiempo, pueden convertirse en una carga:

Quién no ha tenido a una mujer o a un niño no ha llevado nunca un aro en la nariz -referencia a los prisioneros hechos por los sumerios que eran perforados con un aro por el cual se pasaba una cuerda; es necesario recordar que los escribas eran hombres únicamente y de ahí la referencia a la mujer y no al contrario-


La familia y la amistad también fueron analizadas por los sumerios:

La amistad dura un día, el parentesco permanece siempre.


Nuestro "vender la piel del oso antes de cazarlo" tiene su influencia en un proverbio sumerio:

Todavía no ha cazado a la zorra, y ya le ha hecho el collar.


Nuestra forma de vivir y gastar en relación a nuestros bienes también fue tratada en Sumer:

Quién edifica como un señor vive como un esclavo; quién edifica como un esclavo vive como un señor


Existían también recomendaciones para no practicar la guerra o alargar conflictos:

Tú vas y conquistas el país enemigo; el enemigo luego viene y conquista tu país.


El último proverbio sumerio que presentaremos toca el tema del abuso de poder, tan vivo hoy día:

Puedes tener un amo, puedes tener un rey, ¡pero es al recaudador a quién debes temer!


Hasta aquí llegan estos ejemplos de problemas e inquietudes sociales, los sumerios fueron un pueblo bastante práctico como hemos podido comprobar. No obstante dejan otro legado, más profundo y místico aún, que concierne a sus textos religiosos: la influencia de sus tablillas, e incluso sincretismo, que observaremos en la Biblia del pueblo judío es tema de amplio debate académico. Las peripecias de sus Dioses Enlil, Inanna, Nanna o Nammu, en relación con reyes y gobernantes, abren muchas formas de interpretación y una de ellas es la que argumenta que el pueblo judío bebió de estas fuentes -tablillas de arcilla- para componer su panteón de hombres santos y su cosmogonía. No por mostrarnos un credo monoteísta se alejan de las primeras reflexiones sumerias. El debate sigue abierto.

Mientras, disfrutaremos de estos proverbios que siguen tan vivos como hace más de 5.000 años. 




ASTRONAUTAS DEL PASADO: pinturas rupestres de HOSHANGABAD


Hoshangabad (en Hindi: होशंगाबाद) es un distrito y, a la vez, ciudad de la India, perteneciente a la provincia de Madhya Pradesh. Nos encontramos en el corazón del país indio, es el centro geográfico del país. Además de poseer la mayor reserva de tigres de la India, un inmenso y vigilado entorno natural, en estas latitudes, más concretamente en la zona montañosa de Adamgarh, destaca una franja de dos kilómetros repletos de petroglifos.
 Esto último ya atestigua la presencia del hombre prehistórico en la zona, dejando constancia de sus inquietudes intelectuales que plasma sobre la roca con unos grabados que se han repetido en otros lugares del mundo. No deja de ser curioso como el ser humano ha sido capaz de desarrollar su intelecto a base de impulsos o sentimientos que se han duplicado, como fotocopias, en lugares distantes y remotos. Zonas que, en principio, no están unidas por un nexo común repiten comportamientos o patrones culturales. Ahora en nuestro mundo globalizado es fácil saber como respiran nuestros semejantes que habitan las antípodas, sin embargo hace miles de años, cuándo la humanidad hacía de las cuevas santuarios, lo que no estaba en un radio de 50-100 kilómetros era extraño e incluso misterioso. Es difícil imaginar, pues, como la mente humana evocó figuras y las plasmó de manera similar en diferentes partes del mundo. El mismo desarrollo material es un enigma: construcciones piramidales, uso y desarrollo de metales e incluso objetos de las creencias animistas como base de las religiones, están presentes en diferentes continentes con unas similitudes sorprendentes.

Existe otra similitud aún mas inquietante. Son las pinturas o representaciones de época prehistórica catalogadas como "Expediente X". Hay más de las que imaginamos y posiblemente no sólo queden muchas por descubrir sino que algunas ya descubiertas no han salido a la luz en base a la defensa de ciertos principios religiosos. La destrucción de los grandes Budas en Afganistán es un reflejo de la historia de la fe, durante siglos el hombre ha defendido su creencia a base de enterrar y perseguir lo ajeno. Curiosa y egoísta forma de obtener la ambrosía divina.  Pero volvamos a la India, sólo a dos kilómetros de Adamgarh un equipo de arqueólogos indios encontró en febrero del año 2010 unas pinturas que han dejado boquiabiertos a propios y extraños (remito a foto del reportaje).
En Hoshangabad, oculta entre la espesura de la selva, han descubierto una serie de dibujos en roca que han provocado mucho revuelo. El más difundido, trata de un extraño ser que aparece cubierto con una especie de escafandra o casco por el cual observa una extraña escena a través de una rendija horizontal, además unos guantes parecen protegerle las manos debido al intenso color de la pintura en las extremidades superiores. Este ser contempla un objeto discoidal que parece emitir ondas o sensación de velocidad y más arriba un extraño cuerno del que sale una luz que ilumina el centro de la escena. Las conclusiones, dentro de lo subjetivo, parecen marcarnos una senda.

Las imágenes fueron sacadas a la luz por el periódico The Rajasthan Times. Y a partir de aquí la confusión, se habla de un supuesto arqueólogo indio que niega la huella OVNI en estas pinturas demostrando que son escenas cotidianas de la prehistoria (¿?)...si uno investiga algo más el asunto, este arqueólogo no parece ser una prueba real y ni siquiera se demuestra su existencia. Todo apunto a que es un elemento de confusión difundido por alguna minoría recelosa del hallazgo. Previamente se había teorizado sobre la pintura más enigmática: el ser era un Alien o astronauta del pasado que contemplaba como su nave despegaba dejándole en la Tierra para su misión. Al contemplar el objeto con forma de cuerno parece que tiene relación con esta misión, algunos pueden aventurarse a pensar que el cuerno no es más que un contenedor de lo divino o extraterrestre que nos "ilumina" con sus conocimientos. Y así se generó el verdadero desarrollo humano.

Es lógico que ante algo tan abstracto no haya uniformidad de opiniones, la realidad puede ser cualquiera pero lo que asombra son los detalles plasmados que nos acercan a nuestra concepción mental de platillos volantes, astronautas, misiones estelares, abducciones, etc...al final la verdad está un paso por delante de nuestra maraña de interpretaciones. Sin embargo no es único en su especie este grabado sino que, como decíamos antes al hablar de similitudes sin aparente conexión, en el mundo han sido varios los ejemplos en los que arte prehistórico se confunde con ufología o determinadas pseudociencias. Veamos alguno de ellos.

En las famosas cuevas de Altamira se ha comentado también la presencia de platillos volantes, también en  las grutas de Niaux existen ciertos trazos esquemáticos que pueden llevar a confusión. En el desierto argelino del Tassili se haya una profusión de imágenes que pudiera confirmar la teoría de Hoshangabad, astronautas del pasado son representados guiando a humanos a extrañas naves que asemejan naves espaciales. En el valle italiano de Val Carmonica existen 140.000 petroglifos entre los que destacan figuras cosmonautas que rodean su cabeza con un halo o escafandra que desprende luz. Estamos en torno al 10.000 A.C. y las grandes civilizaciones no han surgido aún, para el neolítico quedan aún 2.000 años, por tanto vivimos en sociedad de cazadores/recolectores sin un comercio más allá del trueque entre los miembros del clan y sin embargo...¿esta similitud de imágenes y misterio cómo es posible? Pero esto no acaba en Europa ni mucho menos, hemos visto un ejemplo en el continente asiático, concretamente en la India, pero el americano también tiene que tener presente que su pasado no deja de ser enigmático. Códices mayas, como el llamado de Madrid o el de Dresde, nos muestran figuras geométricas similares a naves espaciales. En Palenque, México, hay un extraño grabado en el que parece observarse un piloto en su nave. Nadie puede olvidar Nazca, misterioso Perú, dónde entre sus conocidas líneas destaca una extraña figura antropomorfa que, para algunos, representa un astronauta del pasado. Figuras estas que, horadas en la tierra para ser vistas desde el cielo, conforman un mapa de navegación tan inquietante que aún hoy no se han podido explicar el cometido que llevo a representarlas.

Podríamos seguir enumerando, pero entendemos que el mensaje está claro. En el pasado hay un lenguaje que aún no hemos descifrado, una lengua de símbolos, representaciones y dibujos que se repiten a lo largo y ancho del mundo. Hoshangabad es un ejemplo más del entramado complejo que nos quisieron legar nuestros antepasados. Es difícil imaginar al hombre prehistórico saliendo de sus cuevas para encontrarse astronautas, materializar esto en nuestra mente se torna complicado y, sin embargo, culturas de todo el planeta Tierra nos quisieron dejar plasmado en sus pinturas que aquello fue posible. O a lo mejor todo fue un sueño, una bella ensoñación que, curiosamente, compartieron hombres de uno y otro lado del planeta. Una extraña paranoia global en la Edad de Piedra.

Al menos se merece una reflexión y si alguno quiere soñar con los ojos abiertos tiene lugares, como hemos dejado constancia, para elegir. La huella del hombre, gracias a los Dioses, sigue siendo enigmática.





La noche de los tiempos

Alegoría de las cuevas y abrigos con arte paleolítico














El camino, sinuoso y estrecho, lleva directamente a la entrada de la cueva. Cuándo uno llega, siente que está entre dos mundos: hacia fuera se extiende el mundo material y físico que podemos palpar; más allá de la boca de entrada nos encontramos ante un universo espiritual dónde se puede soñar sin necesidad de cerrar los ojos. Penetrar en una cueva poseedora de arte paleolítico es hacerlo en un santuario y, a la vez, en una biblioteca. Un lugar de lectura dónde el lector no encontrará libros, un lugar sacro dónde el posible adepto no encontrará sacerdotes.

Al dar los primeros pasos, recorremos recovecos dónde nuestros padres descansaban, otros dónde practicaban las artes amatorias e incluso habrá abrigos rocosos, dentro de esa misma cueva, dónde sufrían y lloraban. Esta sensibilidad es la que empuja a nuestros antepasados a transmitir y difundir arte en lo más profundo de la cueva, allá dónde la humedad hace imposible permanecer. Siempre hay un primero, pero la gran pregunta del arte paleolítico es ¿por qué plasmar un dibujo? misteriosa mente humana la que nos enseñó el camino. Se habla del cambio de Neanderthal a Sapiens y, por ende, de un cerebro más desarrollado y presto a sentir, pero...¿por qué? no deja de ser una gran incógnita el porque de ese primer dibujo y, sobre todo, al observar la influencia que tuvo expandiendo el arte por todo el orbe.

Cuando caminamos, no sin dificultad, por la cueva buscamos con la luz el rastro de esos primeros hombres para así intentar asimilar nuestra concepción a la de aquella época. Pero la luz artificial no es la misma que la que producían sus antorchas, éstas últimas eran capaces de darle movimiento a las pinturas por el baile que provoca la oscilación de la luz. En cambio nuestra luz "moderna" no es capaz de apreciar esa viveza. Si teníamos dudas de su capacidad artística, no hay nada mejor que pararse y observar como dibujos y grabados estaban supeditados a la forma de la piedra paras así formar cabezas de bisontes, caballos, etc...querían controlar la caza mediante rituales y nada mejor que controlarla en el mundo espiritual para así, con esa fuerza sobrenatural, salir al mundo material convertido en un semi-Dios. Figuras danzantes en torno a las presas nos transmiten valor, hombres con cabezas de animales nos ofrecen una sensación de superioridad del hombre sobre las bestias, al menos en ese plano metafísico.

Tenemos que arrastrarnos, manchando nuestras ropas de barro como aquellos seres primitivos en clara alusión a la igualdad del hombre en la cueva sea la época que sea, y podemos observar dibujos antropomoformos unos, claras figuras humanas otras, con alusiones a la fertilidad. Y aquí en algunas comunidades, destaca el papel primordial de la mujer invitándonos a creer en sociedades matriarcales. Sí, la mujer como centro de ese universo basado en ciclos lunares, los mismos que rigen la menstrualidad. La mujer como bien al que hay que cuidar como una Diosa. Y así se encuentran en muchos rincones figuras de mujeres con el vientre redondo, símbolo de embarazo y por tanto de ventura para esa comunidad que aseguraba la supervivencia de su clan.

Por último, al retroceder hacia la salida, entramos en un abrigo rocoso a la derecha y encontramos manos dibujadas. La comparamos con la nuestra y nos sentimos tan cerca de esos hombres de la prehistoria que nuestro corazón se encoje. Al aconstumbrar nuestra mirada a la escasa luz nos volvemos a sobresaltar; manos de cuatro dedos que no han podido ser interpretadas con seguridad. Quizás dedos amputados, quizás al dibujarlas un dedo quedará fuera de la impresión ó, porque no, representaciones de otra civilización, de unos seres superiores que dejaron su huella en todas las civilizaciones con halo místico mostrandonos el camino a seguir. Sociedades primitivas de todo el mundo han dibujado manos y en los lugares que se ha dejado esa huella ha sido en lugares sacros, inviolables, quizás reservados a una minoría ó solamente al clan que dejaba su impronta en el mundo de los espíritus.

Salimos, con paso tan lento como la historia de la humanidad, y tenemos la sensación de haber vivido un sueño más que una realidad. Es probable que estas cuevas, poseedoras de pinturas y grabados paleolíticos, sean la última entrada al otro mundo. A esa mundo espiritual presente en todas las civilizaciones antigüas.
No puede ser que ese legado eterno ya no interese al hombre, al menos una sola vez deberíamos intentar acceder al reino de Morfeo. Dice la leyenda que Morfeo, como Dios griego del sueño y de la noche, se transformó en un ser divino al dejar capturar su alma en una caverna con dibujos paleolíticos. El hombre se convirtió en Dios al captar el mensaje de sus antepasados.

Imitar a Morfeo es bello.

Misterios del descubrimiento de América


Teorías hay muchas. Descubrir un continente como América supuso en la conciencia humana de la época algo parecido a lo que hoy sentiríamos si encontráramos otro planeta entre el nuestro y la Luna...y habitado. En América hay más misterio del que creemos, empezando por sus orígenes dónde las civilizaciones precolombinas demostraron un saber y una destreza de la que hoy día nos ha llegado una mínima parte. Cuando en Europa se estaba preparando el viaje hacia el Oeste, cruzando el océano infinito, las grandes civilizaciones indígenas se encontraban en su ocaso y las profecías anunciaban el "fin del mundo conocido". Si nuestra ortodoxia religiosa, como europeos, así como nuestro etnocentrismo no hubieran existido no se hubiera producido una conquista sino un verdadero descubrimiento. Conocimientos indígenas avanzados como: astronomía, astrología, agricultura, arquitectura, etc se hubieran puesto al servicio del hombre, por contra fueron pisoteados por la vanidad y la ambición en detrimento de la cultura. Pero no deja de ser un capítulo más de la historia de la humanidad, poner zancadillas en el camino no era nuevo.

Si pensamos en el descubrimiento de América nuestra mente nos lleva, inexorablemente, al Almirante Cristóbal Colón. Sin embargo, multitud de hipótesis sitúan a otras culturas en momentos anteriores a 1492:

Existe el rumor de la presencia púnica gracias al hallazgo de una supuesta estela funeraria, con los caracteres de este pueblo grabados en la piedra. Esto supondría conocer América, en Europa, incluso desde antes del nacimiento de Jesús de Nazaret. La teoría no deja de ser descabellada, aunque si pensamos en la gran fama de navegantes de este pueblo y sus avances marítimos en el Mediterraneo nos puede llevar a confusión. Pero lo cierto es que los cartaginenses ó púnicos, pueblo del gran Aníbal Baraq, no poseían naves capaces de hacer trayectos tan largos. Ni siquiera el descender del gran pueblo marítimo del Mediterraneo, los fenicios, lo hace racional. Fueron capaces de crear verdaderas Talasocracias, es decir verdaderos Imperios marítimos, pero sus conocimientos no eran suficientes para tan largo viaje. Es probable que si se ha encontrado una estela púnica en Rhode Island esta, si es verdadera, haya sido llevada desde Europa tras el descubrimiento. Aunque la historia debe dejar abierto un resquicio a la ensoñación y la fantasía. Asterix y Obelix en el álbum: "La Gran Odisea", tras una tormenta espeluznante y un largo tiempo a la deriva, llegan a América. Es ficción lo que se narra en la aventura de estos galos, enfrentados a Roma como los cartaginenses, pero quién sabe si una tormenta hizo naufragar a unos pocos púnicos y estos antes de morir realizaran una de sus famosas estelas funerarias, sabedores que el regreso a su tierra era imposible. Soñar siempre es más bonito...

En "La Gran Odisea" Asterix y Obelix son rescatados, de América, por el pueblo vikingo. Y es precisamente el hombre nórdico el siguiente eslabón de este cadena de hipótesis. Erik el Rojo, famoso navegante vikingo así como feroz guerrero, en su propia Odisea desde Groenlandia explorará las tierras al Oeste y posteriormente Leif Eriksson llegará una tierra bautizada como Vinland, la cual se ha querido relacionar a América del Norte. Nada claro hay sobre la ubicación de estas tierras, si se sabe por la "saga de los groenlandeses" que abandonaron estas tierras debido a la escasez de mujeres. Al volver al este, a Groenlandia, dejaron tras de sí huellas de asentamiento en Canadá, en concreto en L´anse aux meadows o la ensenada de las medusas dónde en 1960 se excava un poblado vikingo de al menos dos años de duración. Parece claro que llegaron a América, al gélido Norte, para abandonarlo al cabo de poco tiempo y sin la conciencia de haber descubierto otro continente. Sería, para los colonos vikingos, como haber encontrado una isla más en su concepción geográfica con el agravante de su gelidez, la misma de la que provenían. Por lo tanto nada nuevo. Y sin embargo las teorías mas arriesgadas llevan a un puñado de vikingos a América del Sur, lo que explicaría geoglifos y líneas geométricas como las de Nazca, más cercanos a sus símbolos y escritura. Esto último, hoy día, no deja de ser un sueño...cargado de romanticismo eso sí.

Otras teorías nos sitúan a los templarios en América desde el siglo XII. Nos acercamos a las teorías conspirativas y, por tanto, nos alejamos del pensamiento académico. No obstante, como hemos dicho, soñar es algo bello. Numerosos autores en las últimas décadas han situado el secreto templario en América, desde luego que los conocimientos astronómicos y náuticos de los templarios eran superiores a los de gran parte de la población del momento. Estas teorías destacan que la creciente riqueza templaria provenía de barcos cargados de minerales desde América. Además, se empaparon del conocimiento místico de las diferentes culturas precolombinas y ello les supuso crecimiento espiritual. ¿Por qué no lo desvelaron al mundo occidental? pues como muchos otros misterios templarios nadie puede desvelarlo aunque, se cree, pudo existir un miedo a la barbarie occidental y así romper definitivamente con un mundo que les aportaba tanto conocimiento y riquezas. Esta teoría enlaza con el gusto templario en Oriente Próximo, dónde en las cruzadas, salvo excepciones deshonrosas como el bárbaro Girard de Ridefort, disfrutaban de la compañía de esotéricos musulmanes, místicos o guerreros como los pertenecientes a la secta de los "asesinos". Hay incluso quien entronca teorías que sitúan a Colón como un descendiente de los templarios, conocedor y aprendiz de un conocimiento oculto, siendo este el que le permitiría llegar a América y en gratitud a ellos las velas de las carabelas iban con una gran cruz templaria. Incluso se argumenta que el mapa dibujado por el marino turco Piri Reis no era sino una copia de mapas y grabados de la Orden del Temple.

La historiografía moderna ha intentado demostrar la llegada a América, previa a Cristóbal Colón, del pueblo chino capitaneado por el ilustre militar y marino Zheng He. Partiendo desde la antigua capital china, Nankín, se cree que llegó a América siguiendo la ruta contraria a Colón y por tanto tocando la tierra bañada por el Océano Pacífico. Esto explicaría, entendiendo un asentamiento temporal, el porque de los rasgos asiáticos en determinadas comunidades indígenas. Hasta ahora no se ha podido demostrar pero el potencial marítimo de la flota china nos lleva a no descartarlo. El déficit del estado chino, epidemias y el traslado de la capital a Pekín y por tanto al interior del continente sin salida al mar, son los datos que se ofrecen para explicar el porque de la no continuidad en esos viajes de Zheng He. Otras teorías sugieren que el Almirante chino llega a América desde el atlántico tras la exploración de la costa africana. En todo caso se sitúa la llegada al continente americano entre el año 1421 y el 1423. Décadas antes de la llegada de Colón....

Pero Cristóbal Colón no fue el siguiente como podemos creer. Otra teoría, esta asentada en fuentes españolas, habla de un protonauta llamado Alonso Sanchez de Huelva en tierras americanas. Al parecer, en un viaje de transporte de mercancías desde África con destino Inglaterra, encontrándose en aguas del atlántico a la altura del Golfo de Guinea, una tormenta (de nuevo la leyenda de la tormenta) lleva a Alonso Sanchez de Huelva junto a su tripulación a la deriva durante varios días. Se ha perdido el rumbo debido al violento oleaje que les empujo lejos de las costas conocidas. Desesperados y enfermos, tras largas jornadas de viaje, consiguen tocar tierra con gran algarabía. Allí son atendidos por una comunidad indígena que les trata como a verdaderos Dioses y el paisaje tropical hace el resto, creen estar en un paraíso terrenal. Los hombres se juntan con mujeres indígenas creando familias y esto es lo que precipitará la marcha ya que muchos de ellos comenzaran a enfermar e incluso morir de un extraño mal (la sífilis, por entonces desconocida en Europa). Alonso decide volver junto a unos pocos hombres y su nave, casi fantasma, atracará en Porto Santo (perteneciente a las Islas Madeira) con él como único superviviente. No obstante, contagiado del mal de sus hombres y moribundo sólo consigue entrar en contacto brevemente con un marino que por razones de casamiento residía en Porto Santo, un marino imbuido por las teorías de Ptolomeo de nombre Cristóbal Colón. Este Almirante, antiguo corsario y de origen aún hoy desconocido, presentará el proyecto de llegar a las Indias por Occidente en Portugal y Castilla siendo rechazado una y otra vez. Hasta que en una reunión secreta con Isabel la Católica consigue, con sorpresa de todos, financiación para el proyecto. Que habló Colón a Isabel en esa entrevista se desconoce, pero algunos afirman que salió a relucir el nombre de Alonso Sanchez de Huelva. Sino no se puede entender como se firman las Capitulaciones de Santa Fe con frases enigmáticas que hablan de tierras ya descubiertas. Por eso, la leyenda habla que al gritar tierra el vigía, Colón extrajo un trozo de lino blanco con gotas de sangre y lo alzó al viento, mostrando a sus compañeros como Alonso Sanchez les había guiado, era el verdadero prenauta hacia lo desconocido. En estas tesis, el gran cronista y amigo de Colón, Bartolomé de las Casas dejo escrito algo que no trae lugar a dudas, habla por sí solo:

los indios vecinos de aquella isla tenían reciente memoria de haber llegado a esta isla Española, otros hombre blancos y barbados como nosotros no muchos años...El piloto que viene la Isla de la Madera…en reconocimiento de la amistad vieja o de aquellas buenas y caritativas obras ( curado y abrigado en su casa ), viendo que se quería morir , descubrió a Cristóbal Colón todo lo que les había acontecido y diole los rumbos y caminos, por la carta del marear y por las alturas, y el paraje donde esta isla había hallado, lo cual todo traía por escrito…”

Colón en sí mismo era un enigma. Su vida y sus hechos ofrecen todo tipo de especulaciones.

América no dejará de sorprendernos. Y esto era sólo el principio. ¡Larga vida al misterio!

La desconcertante aventura de la especie humana


Hasta el año 2003 científicos de todo el mundo asumían que Neardenthales y Sapiens eran las dos últimas especies, de ellas el hombre de Neanderthal se extingue hace 15.000 años y la evolución continua con nuestra especie, el Homo Sapiens. En el 2003 se encuentra en Indonesia una especie diferente a las dos citadas, un hombre de proporciones mas reducidas que las nuestras que toma el nombre de la Isla dónde estaban depositados sus restos: el hombre de Flores.
Esto ya supuso un serio aviso a la ortodoxia científica pero algunos paleontólogos, arqueólogos e incluso determinados sectores académicos influyentes siguieron anquilosados en las teorías que habían defendido, durante años, en sus tratados, ensayos, conferencias, etc...

En Marzo de 2010 nos encontramos, no ya con otro aviso, sino con la confirmación de una realidad: en una cueva de Siberia se encuentran restos humanos que tras ser analizados y comparados con el ADN Neanderthal y Sapiens nos dan el resultado de una nueva especie. La técnica hoy día es tan maravillosa y efectiva que un sólo hueso de dedo es capaz de darnos esta información. ¿Qué ocurrió durante tantos años de excavaciones dónde no había estos avances técnicos tan precisos? Pues evidentemente podemos sacar una triste conclusión: es probable que partiendo de la premisa Arqueología = destrucción (para conocer hay que modificar e incluso destruir el hábitat originario, arrancarlo de la tierra dónde ha permanecido durante siglos y en ocasiones, fragmentar piezas de todo tipo) se hayan desestimado pruebas que con la tecnología se hubieran catalogado de otra forma.

Las diferencias existentes entre el ADN de esta nueva especie y el Sapiens son mas de 400, lo que no deja lugar a dudas de la dimensión del hallazgo. Estos restos han demostrado tener una antigüedad de 40.000 años; en ese momento de la evolución siempre pensamos que Sapiens y Neanderthal estaban sólos sobre el Planeta Tierra. En la cueva donde se ha encontrado esta nueva especie hay restos de presencia humana desde hace 125.000 años, según nos indican los utensilios de piedra trabajados por el hombre. ¿Cuántos años convivió esta nueva especie? La pregunta quedará en el aire por el momento y como todo buen misterio es capaz de plantear millones de dudas adicionales.

El origen del hombre es un misterio, parece estar fuera de nuestro alcance como si la mano de la Providencia nos impidiera traspasar un límite de conocimiento. Es apasionante pensar porque nuestra especie es la única que pervive sabiendo que no estábamos sólos en esa "carrera" de supervivencia. ¿Cuántas especies partimos de esa imaginaria "línea de salida"?

El Neanderthal era un hombre mas fuerte físicamente y por tanto mas preparado, en cuanto a calorías, para los duros inviernos del Norte, se habla de su diferencia intelectual con el Sapiens y, en mi opinión, es injusto. Era una especie con otro grado de evolución porque las circunstancias y el entorno le habían proporcionado otros problemas o retos a superar. Sería como decir que una comunidad indígena del Amazonas es intelectualmente inferior a los habitantes del Downtown de Nueva York. Partimos de premisas diferentes y por tanto el paradigma científico debe ser diferente en su origen.

Neanderthales y Sapiens no deben ser enfocados como rivales porque, hasta el día de hoy, no hay ninguna prueba de relación entre ambas especies y por tanto si pervivió una y no la otra puede ser debido a diferentes causas pero no a la rivalidad. Es probable, como muchos científicos argumentan, que una epidemia acabará con el hombre de Neanderthal ya que su genética no estaría preparada para superarla. Pero entonces, ¿Qué ocurrió con estas nuevas y diferentes especies que están surgiendo? ¿Por qué la evolución nos señaló a nosotros?

Es probable que todas estas especies, incluida la nuestra, desciendan de un mismo eslabón, un antepasado común que vivió hace un millón de años y que fue el que nos alumbró en la mas absoluta oscuridad. También es factible que cada especie descendiente de este antepasado común siguiera un camino evolutivo diferente, dependiendo de entorno y circunstancias a vivir, haciendo realidad las diferencias anatómicas y tecnológicas de cada especie. Pero me niego a pensar que los hubiera mejores y peores, dejemos de lado las comparaciones insidiosas u ofensivas que lo único que han sembrado en nuestro mundo ha sido sangre y destrucción. No se puede comprender la evolución humana, de las diferentes especies, desde la óptica del hombre moderno porque nos llevará a caer en el error de la supuesta, y no menos falsa, superioridad. Darwin ha muerto hace mucho tiempo y debemos superarlo.

Seguiremos, día a día, comprendiendo algo más de de nuestro origen aunque si continuamos el hilo quizás no haya eternidad suficiente para llegar al principio, dónde estaría la mano que ha tejido nuestras almas junto a la materia. Ver a la Providencia en su origen no es posible . Sin embargo, es realmente apasionante el sentir que hubo un primer día, un primer segundo en el que el primer hombre dio su primer paso y alzó la vista, temeroso, al cielo. Armstrong en nuestros días vivió algo similar en la Luna. Con ese primer hombre nos solidarizamos.

Como dice J.L. Arsuaga en su libro La especie elegida: "La tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra". Cuando comprendamos esta premisa habremos recorrido ya una parte importante del camino. Mientras tanto la estupidez, la ortodoxia y el desinterés nos siguen cegando.

Esta noche, cuando la oscuridad total nos acoga en nuestros lechos, al igual que la noche envolvía a los primeros homínidos, pensemos en nuestros antepasados y sus dificultades para comprender y racionalizar hechos considerados simples hoy día. Pensemos en que cada paso que tomaban era tal aventura y suponía tantos efectos como si hoy nos plantearamos viajar a Plutón o Marte.