CONTADOR DE VISITAS

Las huellas de Tierra Santa



Cómo si de un investigador privado se tratara, me dispuse a emprender viaje sin olvidar una lupa para no perder detalle, gabardina de cuello alto para el frío nocturno de nuestra investigación y la sempiterna pipa como vehículo de meditación. De esta guisa espiritual, más propia de un Sherlock Holmes, tomamos rumbo a Tel Aviv. Desde esta moderna ciudad el camino a Jerusalén es corto, en menos de una hora nos presentamos en la gran capital de la espiritualidad; la ciudad de las tres grandes religiones del libro. 

Descansamos cuerpo y mente en un lugar privilegiado: el Monte de los Olivos, allí se encontraba nuestro hotel  enclavado a los pies de Getsemaní, es decir dónde Jesús de Nazaret fijó su campamento en Jerusalén. El Monte de los Olivos también es importante porque aquí instaló su campamento la X Legión romana, en el 70 D.C., para el asalto y destrucción de Jerusalén. Para la tradición judía es igualmente importante ya que sitúan el lugar como el primero dónde Dios comenzará a resucitar almas; así, hoy día, podemos observar miles (se calculan en 150.000) de tumbas judías. Las noches allí pasadas respiraban magia. 

Comenzamos nuestra singular aventura en Bethelem o Belén, atravesando un muro de vergüenza que separa a los ciudadanos de primera judíos de los enclaustrados palestinos; si alguien tenía dudas sobre como era un Gueto tiempo atrás  no tiene mas que acercarse a los Territorios Palestinos. Los controles de las autoridades judías no impiden que lleguemos al lugar de nacimiento de Jesús de Nazaret, dónde se respira una paz singular que ilumina la gruta de tan recordado evento. Las hordas persas, al tomar Palestina y llegar a Belén, respetaron -y no destruyeron- la Iglesia que se levantó sobre la gruta del nacimiento al encontrar una imágen de los tres Reyes Magos venidos de Oriente, de sus tierras persas; casualidad o no es un lujo poder perderse en esos muros hoy día. Pasear por Belén y contemplar sus laderas plagadas de viviendas de piedra blanca es casi contemplar aquellas chozas y pastores del imaginario cristiano; el ejercicio no es tan descabellado cuándo uno se encuentra en Belén.

Cruzamos el control para volver a ingresar en Israel, nuestros pasos nos van a llevar a Jerusalén. Mucho se ha hablado de esta gran urbe y poco más hay que añadir: la religión judía la venera por ser la capital histórica de la antigua Judea y por ser el territorio dónde se edificó el Gran Templo, del cuál hoy queda el famoso Muro de las Lamentaciones. A la derecha de este muro, lugar de prisas, hombres de negro sin afeitar los mechones rizados del cabello y algo de integrismo religioso, se encuentra el segundo lugar -el primero es la Meca- más sagrado para el Islám: la Mezquita de la Cúpula de la Roca dónde Mahoma ascendió a los cielos; se acompaña de una fantástica explanada, para la meditación, que termina en la Mezquita de Al-Aqsa.  En muy pocos metros cuadrados Islám y Judaísmo comparten magia y espíritu; el rizo termina de rizarse cuándo, tras andar algunos pasos por el barrio árabe, se llega al Santo Sepulcro cristiano dónde la tradición sitúa la tumba de Jesús. El lugar, poblado de obras arte, está excesivamente recargado y las continuas visitas avivan esta sensación; tras observar la tumba de Adán debajo de la de Jesús uno cree que ya ha visto todo en ese lugar y no merece la pena reflexionar más. Paseamos y, al salir por la histórica Puerta de Damasco, nos encontramos con la Tumba del Jardín: la que rivaliza con el Santo Sepulcro por albergar la tumba de Jesús; la sencillez del lugar, el jardín que la rodea y el Gólgota observándonos nos transportan al año I. La sensación es clara: aquella parece ser la tumba que cedió José de Arimatea, al menos tuvo que ser algo parecido. Magia pura se respira. 

Jerusalén sorprende por su mezcla de colorido en el barrio árabe, recogimiento en el barrio judío -más aún si se pasea en Sabbath con sus estrictas normas- y modernidad -entendida como globalización- del barrio cristiano. El barrio armenio, el cuarto de la ciudad antigua, nos ofrece un aspecto medieval de la ciudad. Las tres religiones, judaísmo, cristianismo e islám, se mezclan en muchos puntos sin llegar al sincretismo; es muy curioso observar ejemplos como el lugar de la última cena o cenáculo cristiano: además de ser santo lugar para los cristianos, en el complejo encontramos la tumba del rey David (lugar de meditación y sumo respeto de los judíos) y, para sorpresa general, observamos como el cenáculo fue convertido en Mezquita la cuál nos ha legado unas bellas cápsulas de escritura sufí. Sin mezclarse en su fin pero sí en determinados paradigmas, las tres religiones, vuelven a estar presentes en un lugar mágico y plagado de sentimientos. 

Pero el actual estado de Israel, la antigua Palestina, ofrece también la posibilidad de bañarse o flotar  en el Mar Muerto (el punto más bajo del Planeta Tierra) y acercarse a Masada; la fortaleza construida por Herodes el Grande sirvió de trágico escenario cuándo en el año 74 D.C. los romanos provocaron que cientos de judíos, los últimos defensores de Judea tras la destrucción de Jerusalén, se suicidarán en masa. El sentimiento de nacionalismo que se tradujo de este suicidio colectivo llega hasta nuestros días, el judío de hoy día recibe el último aliento de esos muertos para tratar de no volver a perder su patria. El vínculo emocional es tan fuerte que Masada es un vehículo de unión para la nueva nación israelita. El enclave es espectacular, en mitad del desierto y anclada en lo alto de un promontorio rocoso se halla esta fortaleza inexpugnable con su sistema de cisternas, habitaciones y hasta un palacio que destaca por su policromía. El funicular moderno o la antigua rampa construida por las legiones romanas pueden elevarte a tan simbólico lugar dónde se funden arqueología y espiritualidad en un abrazo eterno. A mitad de camino entre Masada y el Mar Muerto está uno de los lugares que la arqueología ha señalado como especialmente relevante por su mensaje: las cuevas de Qumrám, dónde se encontraron los misteriosos manuscritos del Mar Muerto que tantas teorías y suspicacias han levantado, un lugar de recogimiento espiritual para aquella secta llamada de los Esenios (de la cual Jesús pudo haber recibido influencia).

Por último, nuestros pasos nos acercarán a una antigua provincia despreciada por Judea en tiempos de Mesías: Galilea. Evidentemente, y no es obligación ninguna, nuestro punto de vista no la tomará en balde. Allí, al Norte del país, encontramos Nazareth, lugar de residencia de Jesús y su familia; la gruta dónde hacían su vida y el lugar, al aire libre, dónde José tenía su carpintería nos vuelven a transportar al año I. Dejamos atrás Caná, no sin antes evocar el milagro de la Boda, Tiberiades -lugar santo también para los judíos- y hacemos alto en Cafarnaúm dónde Jesús eligió gran parte sus discípulos -allí se puede observar la casa de Pedro- y se atrevió a lanzar mensajes revolucionarios al mundo entero. La magia de este sitio se encuentra en las ruinas de la antigua ciudad, con una espléndida sinagoga, que recibió los pasos de Jesús así como en el Mar de Galilea o Lago Tiberiades que baña sus orillas; la paz y armonía de este lugar hacen sentir al viajero la necesidad de salvaguardar espacios naturales para estar en armonía con su divinidad, sea cual sea esta. 

La ruta nos muestra el Monte Tabor, lugar de la transfiguración de Jesús, y los Altos del Golán, aquel punto de conflicto entre sirios e israelitas hoy día, para acabar en las aguas del Jordán. Allí dónde Jesús recibió el bautismo de Juan es dónde nuestro viaje tomará a su fin. El Río Jordán, en frontera con Jordania igual que el Mar Muerto, recibe visitantes de forma imparable día tras día y aquello, como otros sitios de interés en el país, ha sido controlado por Israel y sus Kibutz: familias aposentadas en un lugar para explotarlo, colonizarlo y sacarle el máximo partido en pro del estado de Israel. El negocio aquí se hace con la fe de las diferentes comunidades cristianas, el enclave es encantador pero todo parece indicar que Jesús fue bautizado en otras coordenadas, cercanas a este Kibutz pero también mas cerca de Jordania. El agua, eso sí, pertenece al mismo río y eso se transmite en las caras de felicidad de miles de personas que son bañados y bautizados. 

La despedida de Jerusalén, rumbo a Tel Aviv, nos deja muchas preguntas en el aire pero también una sensación de paz absoluta por haber pisado la Tierra Santa de las tres grandes religiones del libro. Hay algo que despierta en el interior y es acompañado por el impulso de los grandes profetas, aquellos que siempre han estado presentes en la historia. Con la necesidad imperiosa de luz cerramos este capítulo y abrimos el libro de la espiritualidad que nos evocará, eternamente, los bellos lugares de Tierra Santa.




SUMER: los primeros proverbios


Cuándo la humanidad deja de lado su enigmática relación con cuevas y grutas, cuándo a los primeros humanos se les ocurre que la vida nómada se traduce en sacrificio, es cuándo surgen los primeros asentamientos o ciudades. La civilización Sumeria -hoy día gran parte del territorio de Irak la comprendería- es quién provoca uno de los cambios más significativos en nuestra especie, la que nos ha llevado a ser lo que somos hoy día tanto en grandes urbes cómo en pequeños poblados. 

Estos asentamientos dejan muchas consecuencias: surge la propiedad privada en base al sentimiento de proteger el terreno que uno mismo, día tras día, cuida con el máximo esmero; dependiendo del reparto o azar de las tierras de una familia u otra se generan grandes economías por la aparición del excedente; y por último, gracias a lo comentado en los dos puntos anteriores, nace el poder y ya no va a morir jamás cómo se podrá observar.

Pero el pensamiento también avanza en paralelo a las injusticias del poder. Así, gracias a un sistema pictográfico, surge en Sumer la escritura. El desarrollo de la misma no empaña su origen, la escritura cuneiforme -en forma de cuña- nos revela a un hombre con una inmensa capacidad intelectual. El primer texto encontrado se remonta al año 3.500 anterior a Cristo pero posiblemente la humanidad, los sumerios por tanto, hayan escrito con anterioridad. Quizás la arqueología lo demuestre pronto...

Las tablillas de arcilla encontradas en las ciudades de la antigua civilización Sumeria nos presentan a unos seres humanos cercanos a nosotros en inquietudes, con las evidentes diferencias del tiempo, y llenos de vitalidad para afrontar experiencias y consecuencias. Son numerosos estos testimonios que hoy día, desgraciadamente para Irak, se reparten en su mayoría en Universidades de Chicago, Pennsylvania y Estambúl. Aquí vamos a recoger la lectura más ágil para no iniciados en las primeras civilizaciones del Oriente Próximo, eso sí que nadie piense que su calidad o mensaje es inferior respecto a otros textos encontrados y transcritos. Vamos pues, sin más dilación, a descubrir como pensaban aquellos hombres que fundaron la primera ciudad y crearon el primer sistema de escritura.

El primer ejemplo habla de los elementos más despreciables -ya presentes en la primera civilización- e inadaptados a la vida social:

Si te meten en el agua, se volverá fétida; si te cuelan en un huerto, se pudrirán tus frutos.


Los pobres y explotados de esta primera civilización también debían, en parte, su mala estrella al dinero que necesitaban prestado de los poderosos:

El pobre toma prestado dinero y preocupación.


Y sin embargo, la sabiduría sumeria, tampoco ensalzaba o deseaba el papel del poderoso, sus razones bien explicadas en este proverbio existían:

Quién tiene mucho dinero puede ser dichoso, quién posee mucha cebada puede ser dichoso, pero el que nada posee puede dormir. 


Las obligaciones familiares, también en nuestro tiempo, pueden convertirse en una carga:

Quién no ha tenido a una mujer o a un niño no ha llevado nunca un aro en la nariz -referencia a los prisioneros hechos por los sumerios que eran perforados con un aro por el cual se pasaba una cuerda; es necesario recordar que los escribas eran hombres únicamente y de ahí la referencia a la mujer y no al contrario-


La familia y la amistad también fueron analizadas por los sumerios:

La amistad dura un día, el parentesco permanece siempre.


Nuestro "vender la piel del oso antes de cazarlo" tiene su influencia en un proverbio sumerio:

Todavía no ha cazado a la zorra, y ya le ha hecho el collar.


Nuestra forma de vivir y gastar en relación a nuestros bienes también fue tratada en Sumer:

Quién edifica como un señor vive como un esclavo; quién edifica como un esclavo vive como un señor


Existían también recomendaciones para no practicar la guerra o alargar conflictos:

Tú vas y conquistas el país enemigo; el enemigo luego viene y conquista tu país.


El último proverbio sumerio que presentaremos toca el tema del abuso de poder, tan vivo hoy día:

Puedes tener un amo, puedes tener un rey, ¡pero es al recaudador a quién debes temer!


Hasta aquí llegan estos ejemplos de problemas e inquietudes sociales, los sumerios fueron un pueblo bastante práctico como hemos podido comprobar. No obstante dejan otro legado, más profundo y místico aún, que concierne a sus textos religiosos: la influencia de sus tablillas, e incluso sincretismo, que observaremos en la Biblia del pueblo judío es tema de amplio debate académico. Las peripecias de sus Dioses Enlil, Inanna, Nanna o Nammu, en relación con reyes y gobernantes, abren muchas formas de interpretación y una de ellas es la que argumenta que el pueblo judío bebió de estas fuentes -tablillas de arcilla- para componer su panteón de hombres santos y su cosmogonía. No por mostrarnos un credo monoteísta se alejan de las primeras reflexiones sumerias. El debate sigue abierto.

Mientras, disfrutaremos de estos proverbios que siguen tan vivos como hace más de 5.000 años. 




BAILE ÁTHA CLIATH, una antigua poesía para honrar un viaje por tierras celtas




                    Tha na siantan air caochladh, tha 'n saoghal fo sprochd,
            Chuir an doineann fhuar, fhiadhaich an ianlaidh nan tosd;
            Tha sneachda trom, domhail a' comhdach nam beann,
            A' lionadh nan glacan, 's a' tacadh nan allt,
            'S mise 'feitheamh an aisig aig carraig a' chaoil,
            Ri smaointean air abhachd nan laithean a dh' aom.

           Ann an laithean ar n-oige dol an comhail an t-sluaigh,
           Cha Sheall sinch ach faoin air mar dh’ aomas iad unnain;
           Cha tig e 'n ar smaointinn cho goirid 's tha 'n dail,
           Gus am brùchd gach leòn oirnn 'g ar lubadh gu lar,
           Gun churam, gun eislein aig teumadh air taobh,
           Ar laithean a' snàg uainn gun aireamh air aon.

           'N uair a luidheas an aois oirnn 's a dh' aognas ar snuagh,
           Ar ciabh 'dol an tainead, agus smal air ar gruaidh,
           Bidh teugmhail nan comhlain a' comhradh gu truagh,
           Agus cairdean ar n-oige air somhladh san uaigh,
           'S ann an sin bhios ar cridhe làn mulaid 'us gaoid,
           Ri smaointean air abhachd nan laithean a dh' aom.

           O! Ard-Righ na cruinne, ceann-uighe ar dùil,
           Air ant-sneachda fhliuch, fhionnar dhuit a lubas mi glun;
          'S guidheam gun orduich thu dhomhsa gu glic.
          'Bhi 'cuimhneachadh d'orduigh'n gu h-umhal 's gu tric,
         Chum 'n uair chriochnaicheas m' astar ann an glacaibh an aoig,
          Nach cuimhnich thu m' fhàilinn anns na laithean a dh' aom.


TRADUCCIÓN -los puntos suspensivos corresponden a lagunas del texto que aún no se han transcrito- del gaélico al castellano de este bello poema. Se pueden observar elementos líricos y metafóricos impregnados de un profundo sentir. Solo en tierras tan bellas como las celtas existe la pureza sin necesitar el baño del astro Sol.

              Los elementos han cambiado;
             el mundo está bajo el infujo de la melancolía, sombrío
             …............la tormenta y …...........las aves
             esperando están al barco en la roca del Estrecho.

             …................ En la reunión de la gente.
          No miramos sino ligeramente cómo se alejaban deslizándose.
           ….............., cuán corto es el tiempo, la demora.
          Hasta que cada herida se abalance sobre nosotros.
          …............, desviándose del buen camino.
          …...., arrastrándose.........., ni siquiera uno sólo

          …............., cuando nuestra belleza se marchite.
          …...................., enfermedades y dolores en bandas
          …....................., disminuidos...................., pena y enfermedad.

          …............., de este mundo; límite de nuestra esperanza.
          …...................., cuando mi viaje concluya en
          los brazos de la muerte.
         Que no recordarás ni perdonarás mi debilidad 
         en los días pasados




Karl Adolf EICHMANN: la paradója de su legado


Cuándo aún contaba con una edad propia de la niñez encontré, viejo y olvidado, un libro con algunas fotografías. Por aquel entonces yo no entendía de palabras más allá de las escritas a pie de página de una fotografía y fue precisamente una imagen la que hizo detener mis manos en su rápido proceso de pasar hojas. Un hombre, alopático de mediana edad, se encontraba ante un Tribunal dentro de una urna de cristal y flanqueado por dos policías. La sala, presidida por un candelabro de siete brazos, alimentaba aún más mi curiosidad.

Se trataba de mi primer contacto con Adolf Eichmann y a raíz de él, en diferentes momentos de mi vida, he sentido la necesidad de saber por qué aquella puesta de escena. Cuándo uno estudia Historia lo debe hacer libre de prejuicios y condicionantes que, más tarde o más temprano, acaban por vestirnos a los seres humanos; pero cuándo uno escribe Historia debe cumplir a rajatabla este paradigma. Estas humildes líneas no van a incumplir esas normas, casi sagradas y no escritas, que uno aprende en la Universidad.

Eichmann no fue uno de los nazis más significativos por aquellos años del III Reich, de hecho el asumió hasta el final de sus días su papel como segundón del entramado político-militar alemán. Precisamente desde este papel intentó exonerarse en el Juicio llevado a cabo en Israel tras su captura en Argentina por agentes del Mossad; pero este posicionamiento, lejos o no de ser verdad, no le salvaría de la horca ni tampoco le libraría de la lista negra de la opinión pública. Entró a formar parte de las SS gracias a un amigo de su padre, Ernst Kaltenbrunner, y según su propia declaración lo hizo más como salida profesional que cómo convicción o sentimiento. Hagamos la primera parada, ya que aquí se encuentra la primera paradoja: hasta con la soga al cuello se mostró cómo un ferviente nacionalsocialista, defensor del Reich milenario.

En los primeros años del régimen nazi trata de negociar con los judíos una salida de Europa hacia un territorio alejado de las fronteras alemanas. Eichmann es uno de los defensores a ultranza del traslado de los judíos a Madagascar y, aunque parezca contradictorio, mantenía relaciones con la cabeza visible del Sionismo de la época. En base a conversaciones que mantuvieron, con una breve visita a Oriente Medio de por medio, denotamos el porque de estas relaciones: ambos grupos, sionistas y nazis, buscaban llevar a los judíos fuera del Reich: los primeros en base a sus pretensiones de fundar un Estado en Palestina y los segundos...pues como fuera pero alejarlos. Que extraña destino el que unió, de alguna manera y sin amor claro está, a las dos facciones formando así la segunda paradója en la que Eichmann aparece de por medio. Negociaciones que se rompen por varios factores y protagonistas: la creciente virulencia hacia los judíos, Reino Unido y su contradictorio comportamiento en Oriente Próximo respecto a árabes y judíos -¿dónde quedaría aquella nación árabe prometida tras el conflicto mundial? ¿Qué pensarían los refugiados judíos al no poder atracar, durante la guerra, en Turquía un barco lleno de familias por orden británica?- y por último la creciente vorágine de la guerra que ofrecía constantes cambios de equilibrio.

Cuándo finalmente se opta por el envío de elementos subversivos a los campos de concentración se ha tomado ya la decisión en el régimen nazi sobre la Cuestión Judía. Eichmann, encargado de la logística y el transporte de prisioneros a los campos, cobrará un creciente protagonismo en el que el bando Aliado, y a la postre vencedor, destacará su eficacia y su papel como subordinado que acata órdenes sin miramientos. Él, durante los interrogatorios en Jerusalén, siempre se defendió como una persona sensible que no soportaba ver masacres y que cuándo tuvo que ver violencia gratuita e injustificada en los prisioneros sufría un malestar interno en forma de falta de apetito, insomnio y cierto sufrimiento. Sin embargo, con la frialdad que caracterizó su forma de ser, argumentó que esas sensaciones no eran las mismas al organizar transporte, evacuación y deportación de prisioneros; tampoco parecía importarle dónde iban esas personas: si a realizar trabajos forzados o al exterminio. No obstante, durante el juicio e incluso previamente según su testimonio, sugiere que si su muerte por ahorcamiento vale para algo en la sociedad alemana no tendría ningún problema en redimirla dando ejemplo con su muerte. Eichmann parecía no darle la espalda al destino pero, muchos así lo creyeron, vieron en sus palabras una contradicción: su arrepentimiento final de nada valía cuándo había vivido en la clandestinidad precisamente para salvarse. Su sufrimiento posterior en contraste con la seguridad inicial de hacer las cosas debidas en beneficio de la patria constituyen la tercera paradoja.

Al acabar la guerra es capturado por los americanos e internado en un campo de concentración para SS. Pero se hizo pasar por Otto Eckmann y no fue descubierto. Organizó una fuga con algunos compañeros y estuvo en Alemania trabajando, bajo falsa identidad obviamente, como leñador. Durante los Juicios de Nuremberg su nombre salta a la palestra en diferentes ocasiones por múltiples "camaradas" que no dudan en quitarse responsabilidad de sus acciones -este es el retrato de muchos seres humanos ante la adversidad- para así intentar salvarse a ellos mismos. Eichmann atemorizado ante la magnitud que tomaba su actuación en el régimen nazi decide saltar a Argentina, ayudado por un franciscano filonazi y, según algunas fuentes, por la organización de ex-SS ODESSA. Allí rehace su vida sin lujos, bajo el nombre de Ricardo Klement y con diferentes trabajos. Al final, con la familia reunida de nuevo en Argentina, es descubierto y secuestrado para volar a Israel. Eichmann asegurará, en una más de estas extrañas y curiosas paradojas, que conocía el cerco al cual estaba siendo sometido y no hizo nada por evitarlo o cambiar de país ya que no pretendía escapar a un juicio que aclararía su participación en el III Reich. Es la cuarta paradoja, porque entonces todos nos preguntamos: ¿por qué no quiso ser juzgado pues en Alemania, su patria y si aceptaba, según su testimonio, sentarse en un tribunal judío? ¿por qué oculta su identidad durante años y de repente no tiene reparo en conceder una entrevista con un periodista holandés? es verdad que este periodista era un antiguo simpatizante nazi y que su nombre no sale reflejado en la posterior publicación de sus palabras pero era evidente que estaba dando pistas sobre su paradero de una forma u otra, ¿por qué?

Con su muerte, tras un juicio unidireccional, dónde el acusado no tiene problema alguno en presentarse como una pieza leal del engranaje nacionalsocialista, queda de manifiesto que si volviera a nacer serviría de la misma manera a sus jefes o superiores. Pero también quedo claro que él personalmente no mató a ningún ser humano ni odiaba razas o religiones en concreto; es presentado por las autoridades judías como el mayor criminal nazi, responsable de millones de muertes y él prefiere presentar la cara de burócrata perfecto. La realidad es que Eichmann no decide sino que acata órdenes y esto, sumado a que los psicólogos le encontraron una persona perfectamente cuerda y sana de juicio, lleva a reflexionar sobre culpables, responsables e inocentes. Los países aliados vencedores de la guerra, las fuerzas perdedoras del Eje o  los que se presentaron como víctimas durante la vista de Eichmann, los judíos, no quisieron reflexionar sobre ello, únicamente trataron de encontrar algún documento o palabra que lo culpara mediante la legalidad. Algunas voces hablaron de cadena perpetua, trabajos forzados,etc...pero su final ya estaba escrito. Esta no es la típica historia de buenos y malos, como quisieron hacernos ver algunos antes y después de la guerra, sino la eterna canción del ser humano: la maldad no es propia, en concreto, de ninguna filiación política, cultura, país, grupo de fe o cualquier otra asociación y, aunque parezca lo contrario a veces, la bondad tampoco es una etiqueta original.

En la más extraña de las piruetas de su destino, Eichmann moría en Israel gritando: "Viva Alemania". Esta supone la más rara paradoja de todas si pensamos en cuantos "Viva Israel" se ahogaron en Alemania durante el gobierno nazi para el cual Eichmann trabajaba con celo. Rechazando leer la Biblia con un prelado protestante que le ofrecen y tras beber media botella de vino tinto se dirige a la horca; con seguridad y firmeza rechaza una capucha para cubrirle la cara y comienza así su viaje por el valle de la muerte. Un extraño personaje, Adolf Eichmann, lleno de contradicciones, con su carga de responsabilidad propia y otra adicional que, tanto nazis como potencias aliadas y judíos, le impusieron al acabar la guerra. Culpable de sus actos personales pero también, erróneamente, señalado con la máxima responsabilidad.

Una paradoja más para la historia, por mucho que siga levantando ampollas hoy día. Una vida de contradicción que podría ser explicada por el Diario personal que escribió mientras estuvo preso en Israel y que este pueblo se niega a mostrarlo a la luz pública. Sus razones tendrán.






ANILLOS DE SATURNO: Viaje al sonido de la cosmogonía



http://www.youtube.com/watch?v=38pJhxCzR-I&feature=player_embedded


El enlace nos va a transportar, sin naves o cohetes espaciales, a los alrededores del Planeta Saturno.

La sonda Cassini, en Noviembre del año 2003, grabó 27 minutos de diferentes frecuencias emitidas desde los anillos de Saturno; los científicos, en su afán de presentar el producto al oído humano, comprimieron la grabación en 73 segundos y esta aceleración 22 veces más rápida que el original ha dado como resultado esta maravilla que nos sugiere paz interior.

Resultará extraño este sentimiento, en todo caso intimista, si evocamos al Dios romano llamado Saturno. Hijo menor del Cielo y la Tierra, con una insaciable sed de gobernar, derroca a su Padre y pacta con su hermano Titán su reinado con una sola condición: dar muerte a toda su descendencia. Así se hizo y todos los hijos que le daba Ops, su mujer, eran devorados por Saturno -remitimos a esa pintura de Goya tan explícita y truculenta como popular- hasta que Ops decide esconder a un hijo de ambos, Júpiter, y así salvar la descendencia. Esto supuso la caída de la dinastía de Saturno, al romper el pacto con Titán, y el ascenso de Júpiter al reinado cuándo este se hizo fuerte. Saturno, según la mitología, quedó desterrado a vivir entre los mortales en la zona del Lazio y así poder ofrecer legislación entre una humanidad aún salvaje. Los romanos no olvidaron el reinado de Saturno y todos los 25 de Diciembre celebraban las saturnalias, la misma fecha que la fiesta del Sol Invicto o la posterior Navidad, en honor a su antiguo Dios; un día de fiesta y alegría dónde reinaba la paz y era constumbre intercambiarse regalos...¿les suena?

En la Antigüa Grecia, junto a Egipto dónde surge la cosmogonía europea, era llamado Cronos y representado con una guadaña con la que castró y destronó a su padre Urano. Más tarde, en los albores del Renacimiento europeo, se identificará a Cronos con Chronos o el Padre del Tiempo, Dios de las Edades de la humanidad y creador del huevo primigenio, junto a su compañera Ananké, que dió origen a cielo, tierra y mar y por tanto creador de la vida. Incluso se reserva un día de la semana para este dios: Saturday (día de Saturno).

Desde este último referente mitológico es más bello escuchar el audio emitido por sus anillos. Pero quizás da igual de todos modos, sea una u otra la mitología a seguir, evoque o no paradigmas cosmogónicos, la huella de los Dioses, de nuestros primeros padres dadores de vida, está presente en este sonido.

Como decían los romanos, en una simplificación de su manera de entender la relación Dioses-hombres:

"Do ut des" (te doy para que me des). Una bonita frase, junto al sonido propuesto, para reflexionar.






JFK: unas palabras lo dicen todo





John Fitzgerald Kennedy durante más de dos años ocupó el sillón presidencial de la Casa Blanca. Si bien es cierto que tuvo intervenciones gloriosas, como por ejemplo el discurso en Berlin Occidental en 1963 o los pequeños guiños de paz hacia Vietnam, también tuvo actitudes dudosas en países como Irak dónde apoyaron el golpe de estado del Partido Baaz; sí, el mismo partido que derrocaron en 2003 con Sadam Hussein a la cabeza. Una de aquellas extrañas paradojas, contradicciones dirían otros, americanas.

Mucho se ha hablado de su figura, posiblemente mitificada con su muerte en un extraño asesinato que hoy sigue despertando curiosidad en tanto en cuanto las piezas del puzzle siguen sin encajar.

Quiero compartir un discurso suyo, conocido y muy relevante en las teorías conspiranoicas, que nos va a presentar a un Kennedy amante de la libertad y defensor de la verdad pública. En él se cita al ateniense Solón, aquel que pedía organizar la clase política en base a su riqueza, es decir la timocracia (curioso nombre se ha quedado en castellano) y el mismo que, según las fuentes del siglo VI A.C., creó burdeles públicos para el disfrute general de los ciudadanos atenienses.
La cita a Solón, la sombra de la conspiración que parece perseguirle en cada palabra y, sobre todo, la mención hacia las sociedades secretas, así como las injurias cometidas por ellas, componen un discurso bastante curioso. Algunos dicen que estas son las palabras que le llevaron a la tumba.

Vale la pena pensar un momento en este breve vídeo, nuestra máquina del tiempo llega al 27 de Abril de 1961, ¿subes?:


http://www.youtube.com/watch?v=ru71aSygXOk




 

LLUVIA DE ESTRELLAS, la música del Olimpo






http://www.youtube.com/watch?v=jQNHE_fpDOI


El enlace que aparece arriba es una puerta al abismo del universo. Sólo hay que pinchar con el botón izquierdo del ratón para descubrir la inmensidad, así de fácil.

No hay más que relajarse, escuchar y sentir...si nos hablan desde algún punto de la galaxia este debe ser el lenguaje. Somos tan pequeños entre tanta inmensidad que nos rodea que uno se puede sentir acomplejado y, sin embargo, si se nos permite apreciar tanta belleza, visual y sonora, debemos tener una misión.

Quizás sea el más nimio cometido pero, sin duda, es tan bello que apasiona tanto como aquellas leyendas de los Dioses en el Olimpo griego. Estos sonidos evocan pureza y sentimiento, algunos dirán que celestial, ninguno podrá decir terrenal; empero todos abrimos nuestros sentidos ante tanta pasión.

Las Perseidas, al introducirse en nuestra atmósfera terrestre, se encienden como una antorcha y se consumen rápidamente en una hermosa estela similar al llanto de fuego de un dragón. Las lágrimas de San Lorenzo, restos de un antiguo cometa, pasan todos los años a mediados de Agosto por nuestra órbita; esta vez un radar espacial de EEUU ha conseguido grabar su impresionante sonido al consumirse en nuestro planeta.

Ante ustedes el sonido de una lluvia de estrellas.





DIOSES


                                                Hubo un tiempo, lejano, de Dioses
                                                colmado de plenitud y esperanza.
                                                Hubo un tiempo de gracias y dones
                                                donde danzábamos en semejanza.


                                                De pronto la vanidad se presentó,
                                                altiva y recia, deformando al hombre
                                                y la sombra de la caverna se asentó
                                                en los corazones del ser pobre.


                                                Los Dioses moraban en la llanura
                                                y el vanidoso los expulsó al mar,
                                                bailando en agua con gran ternura
                                                fueron desterrados a remar.


                                                El esfuerzo los llevó a la montaña,
                                                Dioses oteando el claro horizonte
                                                pero la envidia ataca con saña
                                                y su destino se aleja del monte.


                                                ¡Qué extraño ser el sagaz humano
                                                incapaz de amar a sus Dioses!
                                                Más aún cuándo levantan su mano
                                                o rezan en las más raras poses.


                                                Los Dioses, reales e invisibles
                                                vuelven sus ojos al espíritu eterno
                                                lanzándote mensajes poco posibles
                                                pero plenos de amor paterno.


                                                En nuestros corazones se asientan
                                                convencidos de nuestro bello futuro,
                                                dónde la maldad fría no se menta
                                                y el caminar no huele a cianuro.







Praga: nazis y esoterismo

Cuándo uno decide perderse en las calles de Praga lo está haciendo, casi sin darse cuenta, en la historia de Europa. Múltiples edificios, tantos que se pierde la cuenta, ofrecen diferentes estilos arquitectónicos rematados con esculturas o pinturas que merecerían un análisis más detallado al propuesto por las guías o rutas por la ciudad. La prisa, ese virus del turista moderno, en Praga no es un buen aliado. 

Nos vamos a centrar en un período concreto, aquel que pretendía hacer de esta maravillosa ciudad la 4ª urbe del III Reich.

La fotografía corresponde al entierro de Reinhard Heydrich en el Castillo de Praga o Hradcany. Engalanado con el ceremonial de las SS, el cuerpo del segundo de Himmler, fue velado con todos los honores posibles. Y se hizo en el Castillo de Praga ya que aquí se había asentado el cuartel general de la Gestapo para salvaguardar el destino del Protectorado nazi de Bohemia y Morabia - actual República Checa-.  Heydrich, ese tipo peculiar de mirada persuasiva y acusado de un exceso tanto de vanidad como de extravagancia en las memorias de Walter Schellenberg (colaborador suyo en la inteligencia nazi), había decidido fijar su residencia en el propio Castillo tan ávido de gloria como los históricos ocupantes del mismo antaño. Aquí, entre estos muros, empieza y acaba todo: desde su paseo inicial con Hitler pasando revista a las tropas hasta su funeral, debido a un atentado perpetrado por checos apoyados en el idealismo de Churchill.

Los alemanes no se conformaron con el territorio de los Sudetes y ampliaron sus miras a todo el territorio checo. Y les pasaría factura; cierto es que se ocupa sin batallas sangrientas pero la resistencia contra las tropas alemanas en ciudades como Praga fue una de las más activas de Europa. 
Los siete checos, procedentes de Gran Bretaña (dónde se organizaban tropas de países ocupados), que acribillaron a Heydrich con sus metralletas tuvieron que refugiarse en la Iglesia de los santos Cirilo y Metodio. En la cripta uno de ellos se desangró por la metralla de la división SS que les acosaba y los otros seis, ante los gases lanzados por los SS, decidieron poner fin a sus vidas disparándose unos a otros y así evitar escarnios o juicios perdidos de antemano. Los agujeros de balas aún pueden verse en las paredes de la cripta dónde se ha instalado una especie de santuario en su memoria. 
Si uno tiene la suerte de entrar sólo a esa cripta, y se abstrae del mundo exterior, por un instante retrocederá a 1942 en un mundo de espías, resistencia e uniformes SS. Una gran experiencia para los amantes de este periodo de la historia. En el Castillo de Praga, entre la marea de turistas y sus respectivos guías, es imposible recrear estas imágenes; luego en la soledad de la noche, cuándo sueño y realidad se confunden, puede ser posible. 
Miembros de la Iglesia que accedieron a esconder a sus héroes nacionales fueron juzgados posteriormente, ya daba igual porque el mito de los siete había surgido y sería imparable el sentimiento entre los checos.

El tercer punto caliente de Praga, desde el punto de vista de la ocupación nazi, es el barrio judío también llamado Josefov. En su abigarrado cementerio, con lápidas encima de otras, se siente el dolor de un pueblo que no tuvo mucho espacio en vida y tampoco en la muerte. Esta sensación se esfuma al observar, como en cualquier otro barrio judío de Europa, el buen nivel de vida de algunos judíos de la comunidad checa propietarios de algunos comercios boyantes. Joyerías para más detalles. Aquí, entre las calles medievales y la sinagoga más antigua de Europa (una visita imprescindible para entender una parte de nuestro continente) se persiguió a miles de judíos que fueron llevados a la localidad cercana de Terezín y posteriormente a Auschwitz. 
Entre la comunidad judía de Praga se usó una vieja leyenda llamada "Golem" para buscar ayuda espiritual contra los nazis, al parecer este ser monstruoso propio del folclore acude en ayuda cada vez que se pronuncian las palabras adecuadas pero con el riesgo de volverse contra uno mismo (similar al Frankenstein de Mary Shelley). Pero al final el Golem supo elegir a los malvados y librar así a la población judía de Praga, su magia es explotada aún en nuestros días en forma de variado merchandising. Algún viajero se asombrará de lo bien conservadas que están las sinagogas del Josefov y esto se debe a que los alemanes, después de expulsar todos los judíos de Europa, pretendían hacer en este lugar el "Museo de la raza extinta". 

Con toda la animadversión hacia la ocupación nacionalsocialista uno puede pasear por ciertas calles perpendiculares a enclaves históricos y encontrarse con tiendas de antigüedades dónde se ofrecen, entre muchos otros, cartas, libros o folletos de la Alemania nazi. Buceando entre el papel antiguo, con ese característico tacto áspero, se puede encontrar como ejemplo folletos o libros de presentación de las Olimpiadas berlinesas de 1936. Cuándo se abren estas páginas, ajadas por el tiempo y sin embargo vivas en recuerdos, se pueden sacar muchas conclusiones favorables: organización, burocracia perfecta, afán de agradar al mundo con buenas intenciones...etc. Pero cuándo se comparan, estas conclusiones, con las claves que hemos tocado más arriba se llega a contracciones difíciles de explicar en palabras y quizás en las que las letras por muy bien que se junten en ordenadas frases no son nada al lado de los sentimientos. Cerramos esos libros antiguos con la sensación que Joseph Goebbels y Leni Riefensthal hicieron un gran trabajo en los XI Juegos Olímpicos de la era moderna. 

El paseo continua y llegamos al lugar mágico por excelencia de Praga: La iglesia de Loreto. Himmler, tan abierto a los misterios, se interesó en este lugar por sus extrañas representaciones aunque pronto la búsqueda de reliquias sagradas y la propia guerra, con sus necesidades, hicieron que pasará a segundo plano. Las tropas SS destacadas en el Castillo no tenían más que subir una calle para encontrar a la derecha este extraño santuario. 
El nombre Loreto, evoca la casa de Nazaret dónde el arcángel Gabriel anunció a María la concepción de Jesús. Originario de tierras palestinas el santuario fue trasladado por peregrinos a Italia, algunos dicen que con la ayuda de ángeles. En Praga, los católicos, fundaron el Loreto en 1626 para así restar adeptos a los protestantes; ya se sabe que las leyendas y el misterio son más atractivos que millones de postulados y por ello no dudan en usarlo en esta Iglesia: 
así encontramos a Santa Ágata que, en un gesto sin precedentes, ofrece su pecho sangriento a los ángeles que parecen, por sus gestos, esperar ansiosos este fruto. 
También destaca Santa Starosta crucificada y rodeada de ángeles con rasgos diabólicos, si uno pasa rápido por esta capilla creerá haber visto a Jesucristo en una de sus múltiples representaciones y, sin embargo, es una mujer barbuda con zapatos y facciones femeninas que en la cruz representa el sufrimiento de la mujer; la leyenda habla de Starosta como una jóven que se rebeló contra el futuro matrimonio que su padre orquestó y así se dejó crecer la barba para desagradar a su pretendiente. Su padre la asesinó por este hecho y su sufrimiento está reflejado en el conjunto escultórico. 
Numerosas representaciones de capuchinos reflexionando o adorando calaveras hacen de este lugar un enclave esotérico donde los haya, un lugar dónde peregrinaban personajes de dudosa fe católica ante la magia y el misterio del lugar. Quizás uno de los santuarios cristianos mas extraños en sus composiciones. 

El paseo llega a su fin, es hora de reflexionar sobre todo lo propuesto. Praga, por supuesto, es mucho más que su huella nazi y su esoterismo pero sobre todo lo demás hay mucha literatura escrita.





EL JUEGO DE LA OCA: las claves secretas que esconde

  

 Retrocedamos, en nuestra máquina del tiempo particular, a nuestra infancia, ¿quién no ha jugado en el tablero de la oca alguna vez?
Y sin embargo, en nuestra descarada inocencia, nunca creímos que este juego llevará implícitos tantos misterios y tradiciones ocultas. Desde luego que a todos nos llamaron la atención determinadas casillas por su extrema connotación positiva o negativa; pero descubrir lo que hay detrás de ellas es un ejercicio colmado de sorpresas.

El Juego de la oca no es mas que una metáfora de la vida terrenal, en la cual se demuestra que el azar pretendido, por algunos, no es tal sino que todo se rige por un destino que nos hará transitar por etapas diferentes, en definitiva una casilla u otra. Pero el juego de la oca va mas allá de la vida material y nos muestra el camino iniciático por el que debemos pasar para alcanzar el conocimiento supremo, las casillas buenas o malas son pruebas que el iniciado debe ir superando para llegar a aquello que denominamos como "lo supremo", anhelado por el ser humano en todas las civilizaciones. 

El juego de la oca por su disposición y dibujo esta emparentado con los laberintos, enrevesados caminos de lucha hacia un objetivo final; sólo el que cree y tiene paciencia en ese objetivo sale del laberinto. Es por esta teoría por la cual muchos investigadores afirman que el juego de la oca se inventa en Grecia, de allí surge el mito de Teseo: el joven héroe que mata al Minotuaro en el Labryss o laberinto, el laberinto mas famoso de toda la antigüedad. Otros también apuntan a la teoría del nacimiento del juego en la India donde lo relacionan con los mandalas; laberintos, o caminos sagrados de fe y paciencia, dónde por mucho que se tuerza la senda el fin sigue siendo alcanzar lo supremo en todas sus concepciones. Curiosamente el ser humano plasma similares sentimientos, en sus representaciones, en lugares dispares del planeta (este es el mayor y más bello misterio de la humanidad por mucho que moleste al sector más conservador y anquilosado de la historiografía). Es por ello que decidir el origen se torna complicado, más aún cuándo se pudo producir por una fusión cultural debida a artículos y comerciantes que circulaban en uno u otro sentido. Si Grecia es la cuna del juego, el laberinto del Minotauro en la isla de Creta así lo atestigua; pero la India y el concepto sánscrito del mandala, cuanto menos, nos sugieren algunas dudas antes de descartarlos por su simbolismo y sacralidad presentes también en el tablero sobre el que echaremos los dados.

 El juego de la oca es lanzado, o relanzado mejor dicho, en la Edad Media. En las primeras etapas por movimientos ocultistas o sociedades secretas que buscaban el conocimiento supremo a través de diferentes pruebas y así se lo hacían ver a sus adeptos. Hablamos de Masones o Templarios por ejemplo, entre otras muchas sociedades; al parecer, según algunas fuentes templarias, se usó el juego de la oca para simular el Camino, iniciático, de Santiago con jóvenes monjes de la Orden del Temple para así mostrarles las duras vicisitudes que vivirían y su enriquecedor final tras la perseverancia. Es típico de estas sociedades codificar el conocimiento supremo para que no este al alcance de cualquier ser indigno, sino sólo de los puros de corazón, los que luchan con fé y tienen paciencia. Así, es por ello que simplifican sus conocimientos iniciáticos en el juego de la oca, nadie se podía imaginar que algo tan simple como un juego de niños podía tener tanta relevancia. Y de paso los niños son formados para superar las pruebas duras que les pondrá la vida, caer y volverse a levantar en diferentes obstáculos con la seguridad en uno mismo, de que poco a poco se irán superando casillas o etapas.

La oca es un animal sagrado en diferentes culturas, incluso en la occidental de raíces celtas, o cristianas posteriormente, la oca siguió representando la pureza de alma en su plumaje y su gallardía o coraje en su postura; el sincretismo religioso de diferentes áreas del mundo no pudo derrocar esta concepción, siempre hubo grupos que lucharon a favor de la idea: Los maestros arquitectónicos, y después los masones, utilizaban la pata de oca como medida constructora. Mas tarde Dalí en la Sagrada Familia de Barcelona utilizó esta medida. Pero hay más, en cualquier templo con elementos mistéricos estará presente.

La forma cúbica de los dados está emparentada con la numerología (un compendio de teorías milenarias, y con mucha relación en la Cábala, que por medio de diferentes combinaciones de números estudia el ser humano). Asimismo, la magia en creencias antiguas se sigue demostrando en la puntuación de los dados (no se representa con números sino con puntos, . .. ... .... etc ); el punto encierra un conocimiento hermético y esotérico para cualquier sociedad secreta. 

La numerología deja en este juego muchas anécdotas, por ejemplo: el número 58, cuyos dígitos suman 13 número de mal fario en la tradición cristiana, corresponde a la parca o muerte. Si el jugador cae en ella muere y vuelve a empezar de nuevo, para emprender una nueva vida donde no cometa los errores de la extinguida, en vocabulario iniciático a reencarnarse. Hay que reseñar que la reencarnación iniciática no implica muerte real o material, sino que lleva a empezar de cero, espiritualmente, desterrando errores pasados. Se trata de alcanzar el conocimiento supremo representado en la casilla final como un paraíso; no donde se colmen nuestras aspiraciones materiales sino un paraíso espiritual de sabiduría y perfección. A él sólo se llega superando duras pruebas y diferentes obstáculos. Por lo tanto el 13, a priori, es un número malo y sin embargo, si comprendemos la profundidad del mensaje, puede ser el que nos relance a una vida superior. ¿Se trataba de engañar a la Iglesia velando la verdad?

Otro ejemplo de curiosidad con los números : el 9 es el número de la perfección o conocimiento y el 7 es un número mágico donde los haya, pues bien en el juego de la oca el número 9 se repite ¡7 veces! : 9, 18, 27, 36, 45, 54, 63 (en numerología solo cuenta el número final, que es la suma de las dos crifras, sumalas y obtendrás siempre 9). Cada una de estas casillas corresponde a una oca con su consiguiente premio que demuestra, al jugador o iniciado, estar en el camino correcto hacia el conocimiento supremo, y así acercarse algo mas al paraíso.

En conclusión, el juego de la oca tiene doble finalidad: ocultar el conocimiento sagrado y mágico a los ojos de quien no lo merece, ofreciendo la posiblidad al que luche de obtenerlo y realizarse y, por otra parte, conseguir dotar a los niños de una espiritualidad que les ayude a afrontar los problemas reales con paciencia, hacerles seres mas perfectos que buscan el fin, poco a poco, de una sociedad mas perfecta y espiritualizada. 

Quizás deberíamos jugar más a la oca. Nuestros hijos y su "alocada" mente vacía de prejuicios lo entenderán mejor.




La TRÍADA humana, un camino de fe



-         El fuerte oleaje, junto al viento como gran socio, conseguía que las palabras fueran expulsadas con vigor de nuestras gargantas. El horizonte era tan bello aquella tarde que parecía componer un mensaje celestial a sus súbditos. Sin duda, era momento de expresar mi sentir; no tardé en hacerlo.

        
          - Siempre me he preguntado tres cuestiones  - hablaba con voz firme y despreocupada sin llegar al tono vanidoso que nunca me sedujo -  y sin embargo ahora ante el repiqueteo de las campanas parece no importar ya. Esa melodía otrora molesta ahora parece la más dulce de las composiciones.
-    
     -    No obstante, en tu interior – dijo el apuesto caballero  que tenía frente a mí – la llama sigue viva. Y es tal el ardor que se deja sentir, presto a seguir combatiendo, que no cesará ni ahora ni en el mañana.

Le miraba a los ojos y veía un ser inescrutable en su inmensa sabiduría, con un aire místico, acrecentado por las olas del mar que rompían a su espalda contra la mezcla de arena y roca que componía la playa. De vez en cuando alguna nube cruzaba por encima de nuestras cabezas y me sacaba de mi ensimismamiento pero aún así sabía que una batalla dialéctica era más fácil perderla que la pugna presentada por espada. A fin de cuentas era un caballero, preparado para las armas pero también para filosofar, así eran los Grandes Elegidos.
-      
          - Es extraño, parece ser – le espeté, mirándole a los ojos y lanzándole el desafío- que no te importa que tres cuestiones son las que me atañen y sin embargo pareces quemarte los dedos en mi ardor. ¿pretendes demostrar conocimiento?
-       
          - Todos conocemos pero no todos comprenden, distinto es quien sabe leer de quien sabe interpretar. Lo oculto sólo es revelado a ojos de unos pocos y la Diosa de la Sabiduría gusta de practicar el escondite. Con ello eliminamos a los que buscan la Verdad únicamente a través de la fuerza. Su destino lleva al caos. En tu caso, se lee en tus ojos los tres ciclos vitales representados en tres cuestiones tan antiguas como eternas. Y tu llama pesa el doble que el manto auto-impuesto; cuando sepas despojarte del manto comprenderás pero ¡cuidado! el ropaje humano que llevas  no debe arder ya que sería tu final. Un triste final. No olvides la amarga vida de Mefistófeles, aquel desdichado ser que, movido por la envidia, decidió darle la espalda a la luz y promover esta oscura causa para así atraer protagonismo hacia él mismo; al final consiguió ocultar la luz a muchos humanos pero nadie le hace caso porque los mismos que desprecian la luz no creen en la sombra. Son partes de un todo indivisible, puedes confundir a los demás pero al final te quemarás junto a ellos.

Un escalofrío recorrió mi espalda, el tronco de madera que nos sostenía sentados a ambos, uno frente al otro, parecía no ser el asiento vigoroso que había elegido. El Elegido me miraba con fijeza y sus ojos se clavaban con tanta fuerza que me sentía débil, muy débil. Los tres ciclos del hombre pasaban rápido por mi mente: la vida, la muerte y la resurrección. 






SHERLOCK HOLMES espiritista


 "Supongo que si alguien es Sherlock Holmes, ese soy yo; y digo que el caso sobre el espiritismo está totalmente demostrado". 

Respuesta de Sir Arthur Conan Doyle  a la prensa de su época.


No es fácil digerir el asunto que van a tratar estas líneas, vaya por delante que no es pretensión el buscar adeptos para una causa que, en todo caso, es ajena a nuestra percepción. Debatir estos asuntos es tan inútil como tratar de convencer a dos aficionados deportivos de distinto equipo de cuál es mejor. Y sin embargo, hay momentos de duda dónde se abre una ventana que creíamos cegada eternamente, hay circunstancias que nos obligan a reflexionar. Y este verbo, en toda su magnitud, si nos gusta para enfocar el tema que vamos a tratar. Reflexionar es el más sabio ejercicio de la humanidad, al que parecemos dedicarle poco tiempo o, en otros casos, lo empleamos en divagaciones sin trascendencia que parecen ser el deporte internacional de nuestra vieja especie. 

Como una tormenta apabullante, característica del monzón indio, Sir Arthur Conan Doyle, el escocés inmortal,  presentó su fe en el espiritismo. En las conciencias de la época, principios del siglo XX, se percibió un gran revuelo. El autor del detective más metódico, empírico y por ende racional, afirmaba que la nueva religión espiritista era el futuro de la humanidad. Un futuro alejado de miedos y temores porque nuestra alma, se anunciaba, es inmortal. Desde el principio, en Europa, se subraya la idea de religión y no de movimientos esotéricos, sectarios o sociedades secretas; la idea era sencilla a la par que singular, el conocimiento espiritual abierto a todos para así crear una sociedad mejor. Esta nueva religión, desde finales del XIX consiguió atraer a muchas personas errantes en lo místico, encantó pero también desencantó y esto último como consecuencia de numerosos fraudes que, desgraciadamente, se repetían con frecuencia.

Sin embargo, lejos de la mentira, estuvieron muchos personajes relevantes del momento que dedicaron sus vidas a la nueva religión espiritista. Sabios, científicos, filósofos e incluso clérigos le daban un empaque distinto con sus conclusiones alejadas de la vulgaridad. Conan Doyle, como escritor y miembro relevante de la sociedad londinesa, tenía una deuda moral con este movimiento. Al principio escéptico en materias psíquicas, su mente fue cambiando a raíz de la muerte de su hijo menor en la I Guerra Mundial. Profundamente abatido se dejó guiar hacia una sesión espiritista de la que salió impresionado al hablar, supuestamente, con su hijo. Fue entonces cuándo su tristeza se tornó en esperanza, una nueva vía infinita se abría ante sus cansados ojos y el mundo, que parecía gris, de repente tomaba una gama de colores tan vivos como el más bello amanecer. En su mente una bella idea, no había ocaso sin alba.

Sherlock Holmes, desde su aparición en 1887 en Estudio en Escarlata, había calado hondo en las conciencias con sus eternos atributos: gabán, sombrero y pipa. El icono del detective más racional comenzaba a ser universal. Y sin embargo Conan Doyle nunca se sintió totalmente agradado por Sherlock Holmes, suponemos que cerraba las vías a esa nueva religión que acaba de conocer y esto le causaba, a Conan Doyle, una fuerte contradicción interna. Hasta el punto que quiso matar al detective y su madre, entre otras personas de su círculo, le hizo dar marcha atrás en esta idea; siempre le perseguirá la sombra de obras secundarias que consideraba, personalmente, más importantes que el entretenimiento de Sherlock Holmes. En 1926, empujado por esa deuda moral al espiritismo que tanto le había ofrecido, publica Historia del espiritismo y una obra más enigmática llamada The land of the Mist (traducido al español con el sugerente título de El País de las Brumas o La Tierra de la Niebla).

En esta última obra, The Land of the Mist, nos vamos a detener por su complejidad. Aquí los personajes son copias, con nombres cambiados, de la realidad que Conan Doyle había vivido en sus prácticas espiritistas. Lo más sorprendente es que  Sherlock Holmes estuvo cerca de aparecer en la novela,  de ser el racionalista/científico que cambia su parecer ante la evidencia de lo espiritual; de nuevo tuvo que cambiar esta idea inicial por la presión de su círculo ante la polémica que generaría. El profesor Challenger, presente también en otras obras suyas como la célebre El Mundo Perdido, toma las riendas de este personaje que vivirá un proceso evolutivo y tendente a lo espiritual. Quizás, partiendo de esa idea inicial de incluir a Sherlock Holmes en la novela, el detective al no aparecer finalmente en la misma, parte su papel en dos: uno es Challenger como decíamos y el otro es un periodista, Edward Malone, frío y calculador como Challenger pero menos explosivo que no tiene más remedio que sucumbir al mundo de los espíritus ante tanta evidencia. Ambos sucumben a la "verdad", como Conan Doyle lo había hecho y como quería que lo hiciera Sherlock Holmes para ofrecer otra visión del detective a sus seguidores. Hubiera sido un tremendo mazazo a las conciencias.

En The Land of the Mist se describen ectoplasmas, posesiones controladas por mediums sensibles, movimientos de objetos y hasta casas encantadas por espíritus errantes y atrapados en nuestro mundo. Todo tiene un denominador común: la reciprocidad en la ayuda de un mundo al otro para dar a conocer los misterios de la muerte. Como en el Libro egipcio de los Muertos, a lo largo de la novela, se dan pistas para pasar de una esfera a otra y poder adecuarse rápidamente a la nueva "realidad". Siete esferas, siete caminos de perfección, son los que nos esperan tras esta vida para alcanzar nuestro autodesarrollo como seres espirituales que somos. Esta concepción de las esferas está presente en textos antiguos y manuscritos iniciáticos leídos en reuniones de sociedades secretas; Conan Doyle enseñará la "verdad" sin filtros.

Del lector depende, como casi siempre, sacarle el jugo a la sabiduría que se muestra. Muchos se escandalizarán, como parte del eterno conflicto entre ciencia y religión, otros descartaran la lectura simplificando todo en locura y unos pocos, los más sabios, comprenderán que para defender una verdad hay que conocer las verdades de los demás. A estos últimos la lectura les transportará a un mundo brumoso dónde el mensaje de amor y bondad impera, dónde tras las sesiones espiritistas o las visiones se ofrece un tranquilizador mensaje. Detrás del miedo primigenio existe un camino de perfección, tan sólo hay que abrir los ojos a ese mundo para comenzar a transitar por sus senderos; a veces estrechos y sinuosos e incluso peligrosos pero en definitiva reconfortantes. Valga como ejemplo aquella tesis de los matrimonios terrenales: sólo uno de cada cinco son verdaderos y, sólo estos por tanto, volverán a encontrarse en alguna de las siguientes esferas. Cuándo uno sabe enfocar su vida y, en definitiva, conoce sus mentiras y sus verdades sabrá buscar en su interior respuestas.

Conan Doyle encontró su verdad y quiso mostrarla a todos tal cual lo había hecho. Fue criticado por muchos y esto provocó, junto con otras experiencias anteriores de otras personalidades, que la información en mayúsculas se cifrará en códigos secretos cada vez más complicados. La crítica burlesca nunca es del agrado de quién cree poseer conocimiento. Muchos sabios han vivido, a lo largo de los siglos, esta desagradable experiencia.

Sherlock Holmes no aparece en la novela pero su sombra se deja sentir en muchos recovecos de la misma. Cualquier lector del célebre detective descubrirá su figura, sin estar, en comentarios, actitudes e incluso sentimientos. Y como Conan Doyle dijo, si Sherlock Holmes era él mismo en algún momento dejaría la pipa a un lado para asombrarse del mundo espiritual. Quizás fuera fugaz y en seguida volviera a enfundarse en su gabardina racionalista, pero ese momento existió.

Más allá de la posible fantasía, de los sueños llevados al extremo, Conan Doyle nos deja un mensaje altruista alejado de la trampa y la lucración. Un mensaje de humanidad que, hoy día, sigue siendo tan necesario como en los tiempos de la novela.

Porque como Sir Arthur Conan Doyle dice "...el estado más peligroso para un hombre o una nación se produce cuándo su lado intelectual está más desarrollado que el espiritual y ¿no es ésta la condición actual?..."

Reflexionar, como dijimos al principio, es lo único que nos queda ante una frase así. Ella resume, a la perfección, la vida del autor de Sherlock Holmes y quizás la del propio detective.