CONTADOR DE VISITAS

EDWARD SHERIFF CURTIS, el último amigo de los indios norteamericanos


Un hombre, norteamericano, que no era científico. Alto, de ojos azules soñolientos y una voz sonora. Un gran autodidacta que fue dejando atrás sus prejuicios para escalar las más altas barreras morales y terminar su vida demostrando a la sociedad el significado de humanidad. Pero sobre todo un amigo de los indios americanos, de los orígenes de su tierra. Esta última frase con la que hoy día todos simpatizaríamos -tristemente más de cara a la galería- a principios del pasado siglo XX no era tomada igual: el indio era un bárbaro, un ser de supercherías y ridículos comportamientos (ni siquiera se dignaban a llamarlos ritos).

Edward S. Curtis fotografío durante años personajes de todo tipo y un buen día delante de su objetivo tuvo a un indio norteamericano, un personaje anónimo que sin saberlo cambió la vida de Curtis para siempre. Posteriores expediciones le llevaron a ser contratado para diversas investigaciones científicas con carácter antropológico, poco a poco fue tomando más contacto con los indios y descubría que esos rostros de otros tiempos llenaban más el objetivo que las fotografías de magnates de origen europeo, a pesar de toda su buena cantidad de dólares.

Todas estas fotografías de indios son recogidas en "El indio norteamericano". Curtis que demostraría su torpeza e incomprensión al principio hacia los indios -provocando algún incidente famoso dónde los indios sacaban su malestar a relucir: rifles que se disparan a sus espaldas, tierra sobre su cámara, etc..- acabó dejando una vida de comodidad para sumergirse de lleno en los rituales sagrados. El célebre Manitu o "Gran Misterio" indio pudo ser revelado por los chamanes a Curtis, quizás el único "piel blanca" que lo conoció. Era capaz de estar casi 20 días sin ingerir alimento, danzar al son de los tambores y morder una venenosa serpiente cascabel; en definitiva durante años fue un indio más, disfrutando de toda su sabiduría.

Sobre su obra fotográfica se ha publicado mucho, la persona, ese ser espiritual en que se convirtió, se puede resumir en algunas de sus palabras. Llamado por los indios Hopis  "el hombre que  duerme sobre su respiración", después de ver cómo hinchaba su colchón neumático, nos dejó las siguientes impresiones:

"Los profanos hemos de tener cuidado en no enjuiciar a los indios según  nuestras propias normas, en lugar de aceptar sus usos y costumbres. También ellos consideran algunas de nuestras costumbres extrañas e inmorales". Antropología en estado puro en esta máxima.

 “La muerte de cada hombre o mujer significa el fin de alguna tradición, de algún conocimiento o rito sagrado, que sólo ellos poseen. Por lo tanto, la información que pueda ser recopilada para las futuras generaciones debe recogerse ahora o la oportunidad se perderá para siempre”. Estas palabras traducen el respeto y la pasión por la cultura india. 



Vivir entre los indios, bailar la danza del sol ó amar a esta raza que vivía su ocaso en reservas y no parecía interesar a nadie, cambió su forma de ver la vida y ello lo plasmó con su cámara fotográfica. Una vida romántica que merece se recordada con nuestras reflexiones sobre el indio norteamericano.




AC 2012: El Retorno del Rey



Alberto Contador ha vuelto. El mejor ciclista de grandes vueltas se sentará de nuevo en el trono que muchos rivales se empeñan en robarle. Estos rivales no son sólo guerreros del asfalto como él sino también, y esto siempre es lo más peligroso, personajes sibilinos que escudándose en la burocracia, normativas que rozan el paroxismo y el sempiterno papeleo vuelcan sus frustraciones personales en causas populares. 

Tolkien en su magnánima obra "El señor de los Anillos" ya lo avisó. El rey quiere volver a su trono y recuperar el equilibrio perdido en la Tierra Media, sin embargo muchas fuerzas lucharán en contra de este objetivo...a veces incluso luchará en contra quien debería estar a favor. Moralejas y filosofías que el maestro Tolkien nos dejó, sabiduría extraída de ancestrales mitologías y cosmogonías que se puede aplicar a nuestro mundo. Esta grandeza eterna es la que hace inmortal a Tolkien y su obra. 

La mención a Tolkien no es casualidad. El Miércoles 05 de Septiembre la carrera transcurría por los legendarios parajes de Picos de Europa y Alberto Contador atacó desde lejos para ganar una gran Vuelta que dábamos casi todos por perdida, todos menos él que es quién realmente cuenta. Llega exhausto a la meta de Fuente Dé pero aún tiene tiempo para levantar los brazos y lanzar un grito de tensión acumulada durante casi dos años. Tiempo este de penurias y senderos de espinas dónde la máscara de muchos ha caído; muchos siguen dudando de su versión e incluso hasta quién le sancionó duda de esta culpabilidad ya que las pruebas y las investigaciones no han solucionado nada. Ya nada importa porque cómo publicó un periódico italiano al día siguiente de la gran gesta: EL REY HA VUELTO. 

Ha ganado como los campeones, como lo hizo Marco Pantani (siempre vivo en nuestra memoria el Pirata) en esa gesta del Tour de 1998 en Galibier, y  esto va a hacer inolvidable su vuelta al trono. 

Solamente quería expresar en estas líneas el agradecimiento de los aficionados a la épica. La pasión que transmite Alberto Contador encima de la bicicleta es la misma que anhelamos en lo cotidiano; en un mundo dónde los grandes valores se apagan siempre es de agradecer que el Rey encienda una luz. 




TURQUÍA INFINITA



Turquía infinita. Infinita porque si uno se propone recorrer este país se enfrentará a una barbaridad de kilómetros, infinita también porque son innumerables los sitios a visitar e infinita por su herencia en el tiempo y la historia. Desde ese mágico e incomprendido asentamiento pre-neolítico, haciendo frontera con mi amada Siria, llamado Göbleki Tepe (los arqueólogos tienen mucho trabajo aquí ya que la cronología del Neolítico podría ser cambiada. En una época dónde tendría que haber pueblos nómadas, aparece Göbleki Tepe como un mega-santuario o ciudad monumental), pasando por los Imperios Bizantino y Otomano y hasta los tiempos modernos encabezados por Atatürk, Turquía ha tenido un gran protagonismo mundial. Y sino que se lo pregunten al manco más famoso de la Batalla de Lepanto...

Muchos focos de protagonismo a destacar de este país, muchos modelos a seguir por sus vecinos como los Jenízaros: aquellas unidades de infantería únicas en su tiempo en cuánto a devoción y valor, compuestas de cautivos y esclavos en principio y posteriormente por otomanos de diferentes provincias que desde muy pequeños eran apartados de su familia y criados en un ambiente militar férreo, al más puro estilo espartano.

Los Jenízaros eran la guardia de honor del Sultán, aquel gobernante que nos retrotrae a tiempos de gloria para los otomanos y un ligero velo de orientalismo con sus harenes y sus costumbres exóticas. Hasta un Harén llegó una mujer valenciana, de nombre Esther, que según cuenta la tradición se convirtió en la favorita del Sultán gracias a sus artes amatorias.

Un antagonista para los españoles fue Barbarroja, llamado Jeireddín, pero siendo reconocido como "Barbarossa" por los italianos. No es el pirata berberisco ni el emperador germánico pero, sin duda, fue un verdadero martillo para las posesiones del Imperio Español en el Mediterráneo; el Imperio Otomano le debe el control del mar y por ello fue ascendido a Almirante de la armada turca.

Otro Almirante del Imperio Otomano fue Piri Reis, aquel que dibujó en un mapa el contorno de la costa Oriental de América del Sur en 1513 cuándo aún no se había cartografiado el continente americano. Uno de esos misterios en la historia que tan poco gustan en los círculos académicos ortodoxos.

El pueblo turco, venido de las temidas estepas mongoles, ha sido cuna de grandes Ciudades-Estado: en Anatolia o Asia Menor podemos visitar las ruinas de la mítica Troya, la monumental Éfeso o la elevada -por su posición en la montaña- Pérgamo. Por aquí han desfilado, y se dice pronto, griegos, persas, macedonios con el gran Alejandro Magno, romanos, cruzados o árabes entre otros. Que a nadie se le olvide que en esta zona, Anatolia, surge la primera moneda en una ciudad llamada Lidia y además se asentaba uno de los primeros templos curativos o "Asclepeion" del mundo (con la serpiente y el opio como elementos principales).

Más allá del Asia Menor, Turquía sigue fascinando en ciudades como Estambul o regiones cómo la Capadocia; sobre esto hay mucho, y muy bueno, escrito así que me limitaré a afirmar que Estambul es única por esa mezcolanza cultural y ese sincretismo en templos. Capadocia es el desafío de la naturaleza y el hombre al medio . La antigua capital del Imperio Otomano, Bursa, nos enseña esplendor de otros tiempos en Mezquitas, Mausoleos o su Bazar de la Seda pero sobre todo nos deja el curioso detalle de ser la ciudad del primer índice bursátil -derivando del nombre de la ciudad, Bursa-, un índice que hoy día nos asfixia tanto o más que el veneno de una serpiente. 

Posadas caravaneras, o "KervanSaray" para los comerciantes de la Ruta de la Seda, pueden ser visitadas hoy día. Todo un ejercicio mental para nuestra anquilosada forma de viajar es poder sentarse en estas posadas medievales e intentar comprender la motivación de aquellos hombres para atravesar zonas desérticas de Oriente. 

Pamukkale con sus aguas termales, el espectáculo de piedra caliza convirtiendo la zona en un auténtico "castillo blanco" (es el significado de Pamukkale en turco) y las ruinas de la Hierápolis, son un enclave de lo más recomendable por la belleza del blanco en su montaña, el poder regenerador de sus aguas y el esplendor de sus ruinas que son fruto de asentamientos persas, griegos, romanos, selyúcidas, etc...un mosaico de pueblos que podemos extrapolarlo al resto del país. 

En el interior del país, en concreto en la ciudad de Konya, se levanta el mausoleo de Mevlana Rumí. Una personalidad mística para todo el Islam ya que sus enseñanzas como sufí son interpretadas casi como palabra divina. Fundador de la orden de los Derviches Giróvagos, aquellos que dan vueltas sobre sí mismos entrando en trance, y poeta de reconocido prestigio. Su vida y sus enseñanzas deberían ser conocidas en todo el mundo, su transcendencia y su mensaje de amor es tan universal como el mismo Dios que desde las alturas nos contempla a todos los seres humanos. Todo un honor haber conocido su forma de vivir, su legado poético y literato en múltiples cuentos sufíes, la orden monástica de los derviches y, porque no decirlo, haber paseado al lado de su tumba dónde uno contempla un espectáculo de fe y pasión como el que se puede ver en la Lourdes cristiana por ejemplo. 

En definitiva, Turquía es esto y mucho más ya que, como dije al principio, es infinita. Nuestro corazón aún late con fuerza al recordar todo lo visitado, país considerado como la "Puerta de Oriente" nos ofrece un espectáculo visual tan bello cómo la historia que le contempla. 

Para reflexionar una frase, que la gente turca repetía en más de una ocasión, del maestro sufí Mevlana Rumí: "Que seas como apareces y parezcas como eres". No es tan simple la frase como creemos a simple vista...



OJRANA, la Policía Secreta de los Zares


En la época zarista, Rusia, como hoy día ocurre, controlaba un vasto territorio que suponía infinidad de dificultades. A los lentos y anquilosados procesos burocráticos se sumó en la última época un poso de descontento que derivó en la revolución popular del año  1917.
Los zares, gobernadores autoritarios y herederos de las antiguas monarquías absolutistas europeas, desde 1721 impusieron un régimen en el que el famoso "Dios salve al zar" era su máxima por encima de reivindicaciones sociales o protagonismos individuales. En los 200 años que duró este Imperio Ruso se vivió un momento cumbre en su ecuador, cuándo en los primeros años del siglo XIX Francia invadió Rusia. La locura expansionista de un megalómano Napoleón Bonaparte se tornó en ceguera ante la insistencia en combatir en el invierno de la estepa rusa, el mayor enemigo de un ejército como un siglo después comprobaría la Wermacht de Adolf Hitler. La Guerra Patriótica, como se llamó la defensa patria en Rusia contra el enemigo francés, unió a un país en torno a su Imperio y en última instancia a su zar. Sin embargo, y con el paso del tiempo, las desigualdades sociales volvieron a asomar junto al hambre y la miseria mientras la clase dirigente ostentaba un lujo fuera de lo racional.

¿Quién mantuvo este Imperio? sin duda alguna la respuesta la tenemos en su admirada Policía Secreta, la Ojrana, que por su nombre evoca una época lejana y espías de película. La eficiencia de la Ojrana superó toda ficción. Nacidos como una rama del Ministerio del Interior Ruso, y abastecida en efectivos por el cuerpo de Gendarmes rusos, su principal objetivo fue proteger a la familia zarista. Pronto también defendieron la estabilidad política del país sofocando, sin piedad alguna, revueltas de anarquistas o socialistas. Las víctimas de la Ojrana al ser capturadas se temían lo peor. Las torturas llevadas a cabo por la policía secreta zarista, en cuanto a crueldad, sólo es comparable a las atrocidades del KGB posteriormente. Si creían conveniente ejecutar a sus prisioneros no se lo pensaban ya que no tenían ningún órgano estatal que controlará sus actos. En otras ocasiones decidían llevarlos, a sus reos, ante los tribunales para que los jueces decidieran la suerte del infortunado. Estos casos sólo existían cuándo causa del delito y sujeto eran de menor importancia o calado socio-político. Si eran culpables y debían cumplir penas, la Ojrana, tenía sus famosos Katorgas en Siberia, dónde el preso trabajaba hasta la extenuación.

Serán tres acciones, en concreto, las que hagan de la Ojrana un modelo a seguir por los servicios secretos que surgieron en el siglo XX. La primera tuvo lugar fuera de Rusia y las otras se produjeron en los últimos días del gobierno zarista en el interior del país. Muchas más se podrían destacar pero sin duda como atractivas, a ojos del investigador, estas tres.

La Ojrana, en su momento de mayor expansión, decidió que los exiliados rusos en Europa podían hacer mucho daño a las instituciones que defendían. Para paliar estos ataques exteriores decidieron enviar agentes por Europa para infiltrarse en movimientos revolucionarios e informar de lo que allí se tratase. Pronto estos agentes de la Ojrana no sólo informaban sino que también actuaban. Recibieron órdenes de provocar revueltas socialistas o anarquistas que desembocaran en un caos total y así dar una horrible imagen de estos movimientos revolucionarios. Entre estos destacó la figura de Pyotr Rachkovsky, emplazado en París fue uno de los agentes de la Ojrana más fieles y efectivos. Consiguió sembrar el horror en la capital francesa en nombre del socialismo provocando un rechazo social hacia esta ideología.
Estos métodos fueron copiados por nazis (Gestapo) y comunistas (KGB) y tras la guerra por la jóven CIA americana.

En territorio ruso también existieron agentes de este tipo: Jacob Zhitomirsky destacó por las amistades que logró; nada más y nada menos que el propio Lenin llegó a colaborar con este agente de la Ojrana creándose entre ambos una atmósfera de camaradería y socialismo que sólo trajo complicaciones al padre de la revolución rusa.
Otro caso como ejemplo de la complejidad alcanzada por esta policía secreta: un sacerdote ortodoxo, el Padre Gapón, inflamó el alma de cientos de obreros (creó la Asamblea de Obreros Industriales rusos)  y marchó junto a ellos el 22 de Enero de 1905 para luchar contra la injusticia zarista. La realidad es que era agente de la Ojrana y provocó el "Domingo sangriento" que acabó en masacre obrera por la Guardia Imperial rusa. Es increíble en primer lugar por la profesión de este agente, sacerdote, el conseguir ofrecer confianza a obreros y campesinos que buscaban refugio, normalmente, en células clandestinas antieclesiásticas pero más aún es el hecho de que vió caer a sus "alumnos engañados" mientras él veía silbar las balas a su lado. La moral humana quedó ese día por los suelos.

Estas acciones contrarrevolucionarias, aún siendo verdaderas tragedias humanas, fueron imitadas en años posteriores por servicios secretos de diversos países. La Ojrana había causado un triste precedente. 

Al final sus miembros fueron asesinados, en su mayoría, por los comunistas cuándo estos llegaron al poder. Sin embargo algunos escaparon del país y se refugiaron en naciones en las que pudieran hacer valer sus capacidades. La Ojrana había muerto, la maldad del hombre se extendía.

A esta Polícia Secreta zarista se le atribuye la autoría de los Protocolos de los sabios de Sión. Pero la realidad es que no se ha podido demostrar aún que este documento saliera de su intrincada red. Estos documentos, que provocaron mucho revuelo en su momento, mostraban un complot de los judíos para conquistar el mundo civilizado. Lo cierto es que la Ojrana no tuvo piedad de la raza judía a la cual consideraba socia del comunismo que intentaba derrocar el Imperio de los zares. Es aquí cuando surge, por primera vez en  la historia, la tesis de la conspiración judeo-masónica-comunista.

Ojrana fue el primer gran servicio secreto contemporáneo. Y sus acciones fueron tan complejas, como hemos visto, que eran capaces de situar en jaque a cualquier contrincante. El fervor y la pasión con que actuaban sus agentes fue envidiado y copiado por los regímenes totalitarios que estaban por llegar en la vieja Europa.




CONSPIRACION ESPAÑOLA: la telaraña y el suero del Bilderberg

Todo arranca un 20 de Diciembre, año 1973. El régimen del General Franco está viviendo su ocaso y ello aviva el furor asesino de ETA, creyendo firmemente que al final del camino serían recompensados por su entrega. Esa mañana es asesinado Luis Carrero Blanco, Presidente del Consejo de Ministros y -según los mentideros más influyentes- futuro sucesor de Franco. Quince minutos antes de su muerte, diez mienbros de CCOO son encarcelados y, más atrás aún, el día antes Henry Kissinger -con la bendición de la CIA- adelanta su regreso a EEUU y abandona España precipitadamente...tanto la izquierda española como los americanos se jactan de la muerte de Carrero Blanco; de los primeros es bien sabido que no dudaban en entonar canciones del "vuelo" del Almirante Carrero y de los segundos valgan estas palabras de Kissinger: "Un estorbo menos para España, ETA os ha hecho un gran favor". Al parecer, hay otro diálogo inquietante, durante el entierro de Carrero, entre Franco y la viuda de aquel dónde esta última le echa en cara la muerte y Franco se limita a ofrecerle ayuda. Todo normal hasta aquí, pero la insistencia de la viuda en que todos -sin excepción- habían matado a su marido y que el gobierno franquista era cómplice por su silencio nos despierta dudas en toda esta trama.

Pasan los años y no por ello cesan los rumores conspirativos sobre la cercanía de la embajada americana -con respecto al túnel cavado por el Comando de ETA- o la posibilidad de una trama conjunta. Una trama en la que al parecer también se suman varios estamentos franquistas. El nexo de unión parece ser Kissinger y su pertenencia al todopoderoso Club Bilderberg; la sociedad secreta de los estamentos privilegiados que ha tejido la más poderosa telaraña en España desde entonces. Desde ese día, con el consentimiento de todos, estamos bajo una dictadura silenciosa que ya copaba el mundo occidental tras el apocalipsis de la Segunda Guerra Mundial. Como consecuencia de todo ello la subversión política significa sublevación y no existen vías alternativas de acceso al poder ya que la telaraña tejida se hace impenetrable cuándo uno quiere zafarse de su impuesta democracia o partidocracia.

Pero volvamos a España, muerto Franco se designa jefe de Estado a Juan Carlos I quién curiosamente está casado con Sofía de Grecia (obvio poner el Don delante de cualquier nombre en este artículo, por convicción moral así como por creer en la IGUALDAD y no en los estamentos del pasado), una de las personas pertenecientes al Club o sociedad secreta Bilderberg. Cómo no entiendo de casualidades y el destino tampoco ha debido jugar limpio, resulta sorprendente su afán por dejarlo todo bien atado.

Traslademos la lupa hacia delante: vamos a posicionarnos en el 23 de Febrero de 1981. El país se debate en el Congreso, a la par que en las calles, en una lucha contrarreloj por instaurar una partitocracia dónde debe acabar imperando la doctrina de los de siempre, el capital. En esto la organización ETA sigue sembrando España de pánico y terror, sobre todo entre los militares a los que acosa sin descanso; esta salida de tono de ETA provoca que la saquen del tablero de juego y la muestren, aquellos hombres de negro que manejan los hilos, que por el momento se ha acabado el pacto con ellos. En esta tesitura, aquellos manipuladores del club "secreto", no tendrán problema alguno en organizar una pantomima, una fantochada al estilo Far West, demostrando que los militares todavía conservan ansias de poder. En un día el supuesto golpe de Estado queda controlado y las fichas utilizadas, simples marionetas, son ajusticiadas públicamente en el disparadero mediático. El objetivo está conseguido con creces: la partitocracia absolutista gana influencia, debilita la moral de ETA que ven cómo los militares aún tienen fuerza y, a la vez en un movimiento magistral y paradójico, entierra definitivamente, por el fiasco en sí mismo, el ímpetu de los militares españoles que a partir de aquí se subyugan al poder. Este es el verdadero Harakiri de los últimos franquistas, aquellos que aún no habían sido conscientes que todo empezó con y por Franco en el poder.

Durante los juicios posteriores, a militares implicados en el Golpe de Estado, destacan las amenazas de un oficial ante la acusación de un compañero castrense: "si me sigues preguntando porque actué así el 23 de Febrero lo mismo deberías contar tú porque actuamos de aquella manera con la muerte de Carrero". Efecto inmediato, silencio absoluto y desvío de las preguntas hacia temas más irrelevantes. Las conclusiones son evidentes hasta para un ciego, ¿o no?

A partir de aquí, surgen años dónde izquierda y derecha se diluyen en un bipartidismo neo-liberal que nos gobierna desde entonces. Surgen muchos escándalos, se conocen infinidad de casos de corrupción, múltiples desigualdades sociales pero parece dar igual al resto de los españoles. Y esto es gracias al suero con el que nos han sedado: la sociedad del bienestar. La misma que nos ofrece caprichos inútiles con los que satisfacer nuestros deseos para así no tener tiempo de pensar en la telaraña que nos rodea. Una sociedad inmoral, no por sus pasiones o deseos sino por el individualismo creciente, que olvida sentimientos sagrados y entierra la propia antropología de un pueblo, el cual tiende hacia el voraz materialismo y el oscuro hedonismo. Son muchos años de democracia dónde todos los actores implicados, políticos, sindicatos, patronal o jueces, demuestran que el tablero es suyo y nosotros, sus fichas, jugaremos cuándo a ellos les plazca.

Muchos de estos influyentes y poderosos españoles pasan por el Bilderberg: Felipe González, Narcís Serra, Pedro Solbes, Esperanza Aguirre, Rodrigo Rato, Javier Solana, Jordi Puyol, Federico Trillo, Emilio Ybarra, Carlos Ferrer Salat, Jaime de Carvajal y Urquijo, Ana Patricia Botín, Jesús de Polanco, etc...la lista es bastante amplia. Las casualidades siguen sin existir cuándo uno lee estos nombres.

A estos personajes, que se autodenominan ilustres a sí mismos, les debemos la sociedad actual, la España de hoy día sumida en el caos social y económico más duro desde el primer tercio del siglo XX

Vamos a retroceder en el tiempo una última vez: la ingrata fecha del 11 de Marzo de 2004 supone una de las mañanas más tristes para el pueblo español. La conmoción y el sufrimiento inicial dejaron paso a la ira y esta acabó enfrentando a los dos miembros selectos de la partitocracia española. Mentiras y más mentiras de uno y otro partido que sólo velaban por sus intereses sin interesarse por las víctimas y su dolor. Nos envuelven, a la mayoría, haciendo creer que socialistas o populares son la verdad y la plebe no es consciente que ambos son la infamia en sí misma. Y nadie sabe que la noche del 11 al 12 de Marzo, la policía científica que buscaba pruebas en Atocha y otras estaciones de tren madrileñas son sacados del lugar de los hechos de forma brusca y sin explicaciones mientras observan como entran a la escena del crimen unos señores -los famosos hombres de negro en el ámbito conspirativo- que nadie conoce. ¿Por qué?

Que no nos embauquen más en sus intereses y por supuesto que no surjan partidos cómplices y advenedizos en estas circunstancias. Todos los actores implicados están corruptos y han permitido esta sociedad acosada y temerosa en favor del privilegiado.

Un último dato: en 2010 se reune en Sitges el club Bilderberg y hasta allí llega Zapatero invitado de honor para exponer sus teorías junto a los más grandes conspiradores mundiales, aquellos que siguen siendo fieles al neo-liberalismo, la falta de escrúpulo respecto a la humanidad y poseedores de los privilegios. Y la reunión, en medio de la galopante crisis española, supone un gasto inmenso en materia de seguridad a las arcas españolas. Mientras millones de españoles, engañados y desahuciados, son cómplices sin querer.

Aquello que empezó con la Operación Ogro en el asesinato de Carrero Blanco parece no tener fin. La telaraña no es sólo española sino mundial y haría falta mucha fuerza para cortarla. Si ahora despiertas, si es el momento en que abres los ojos y si, en definitiva, tu espíritu ya se siente libre del suero puede ser un buen comienzo para que vuelva a salir el sol.



Las huellas de Tierra Santa



Cómo si de un investigador privado se tratara, me dispuse a emprender viaje sin olvidar una lupa para no perder detalle, gabardina de cuello alto para el frío nocturno de nuestra investigación y la sempiterna pipa como vehículo de meditación. De esta guisa espiritual, más propia de un Sherlock Holmes, tomamos rumbo a Tel Aviv. Desde esta moderna ciudad el camino a Jerusalén es corto, en menos de una hora nos presentamos en la gran capital de la espiritualidad; la ciudad de las tres grandes religiones del libro. 

Descansamos cuerpo y mente en un lugar privilegiado: el Monte de los Olivos, allí se encontraba nuestro hotel  enclavado a los pies de Getsemaní, es decir dónde Jesús de Nazaret fijó su campamento en Jerusalén. El Monte de los Olivos también es importante porque aquí instaló su campamento la X Legión romana, en el 70 D.C., para el asalto y destrucción de Jerusalén. Para la tradición judía es igualmente importante ya que sitúan el lugar como el primero dónde Dios comenzará a resucitar almas; así, hoy día, podemos observar miles (se calculan en 150.000) de tumbas judías. Las noches allí pasadas respiraban magia. 

Comenzamos nuestra singular aventura en Bethelem o Belén, atravesando un muro de vergüenza que separa a los ciudadanos de primera judíos de los enclaustrados palestinos; si alguien tenía dudas sobre como era un Gueto tiempo atrás  no tiene mas que acercarse a los Territorios Palestinos. Los controles de las autoridades judías no impiden que lleguemos al lugar de nacimiento de Jesús de Nazaret, dónde se respira una paz singular que ilumina la gruta de tan recordado evento. Las hordas persas, al tomar Palestina y llegar a Belén, respetaron -y no destruyeron- la Iglesia que se levantó sobre la gruta del nacimiento al encontrar una imágen de los tres Reyes Magos venidos de Oriente, de sus tierras persas; casualidad o no es un lujo poder perderse en esos muros hoy día. Pasear por Belén y contemplar sus laderas plagadas de viviendas de piedra blanca es casi contemplar aquellas chozas y pastores del imaginario cristiano; el ejercicio no es tan descabellado cuándo uno se encuentra en Belén.

Cruzamos el control para volver a ingresar en Israel, nuestros pasos nos van a llevar a Jerusalén. Mucho se ha hablado de esta gran urbe y poco más hay que añadir: la religión judía la venera por ser la capital histórica de la antigua Judea y por ser el territorio dónde se edificó el Gran Templo, del cuál hoy queda el famoso Muro de las Lamentaciones. A la derecha de este muro, lugar de prisas, hombres de negro sin afeitar los mechones rizados del cabello y algo de integrismo religioso, se encuentra el segundo lugar -el primero es la Meca- más sagrado para el Islám: la Mezquita de la Cúpula de la Roca dónde Mahoma ascendió a los cielos; se acompaña de una fantástica explanada, para la meditación, que termina en la Mezquita de Al-Aqsa.  En muy pocos metros cuadrados Islám y Judaísmo comparten magia y espíritu; el rizo termina de rizarse cuándo, tras andar algunos pasos por el barrio árabe, se llega al Santo Sepulcro cristiano dónde la tradición sitúa la tumba de Jesús. El lugar, poblado de obras arte, está excesivamente recargado y las continuas visitas avivan esta sensación; tras observar la tumba de Adán debajo de la de Jesús uno cree que ya ha visto todo en ese lugar y no merece la pena reflexionar más. Paseamos y, al salir por la histórica Puerta de Damasco, nos encontramos con la Tumba del Jardín: la que rivaliza con el Santo Sepulcro por albergar la tumba de Jesús; la sencillez del lugar, el jardín que la rodea y el Gólgota observándonos nos transportan al año I. La sensación es clara: aquella parece ser la tumba que cedió José de Arimatea, al menos tuvo que ser algo parecido. Magia pura se respira. 

Jerusalén sorprende por su mezcla de colorido en el barrio árabe, recogimiento en el barrio judío -más aún si se pasea en Sabbath con sus estrictas normas- y modernidad -entendida como globalización- del barrio cristiano. El barrio armenio, el cuarto de la ciudad antigua, nos ofrece un aspecto medieval de la ciudad. Las tres religiones, judaísmo, cristianismo e islám, se mezclan en muchos puntos sin llegar al sincretismo; es muy curioso observar ejemplos como el lugar de la última cena o cenáculo cristiano: además de ser santo lugar para los cristianos, en el complejo encontramos la tumba del rey David (lugar de meditación y sumo respeto de los judíos) y, para sorpresa general, observamos como el cenáculo fue convertido en Mezquita la cuál nos ha legado unas bellas cápsulas de escritura sufí. Sin mezclarse en su fin pero sí en determinados paradigmas, las tres religiones, vuelven a estar presentes en un lugar mágico y plagado de sentimientos. 

Pero el actual estado de Israel, la antigua Palestina, ofrece también la posibilidad de bañarse o flotar  en el Mar Muerto (el punto más bajo del Planeta Tierra) y acercarse a Masada; la fortaleza construida por Herodes el Grande sirvió de trágico escenario cuándo en el año 74 D.C. los romanos provocaron que cientos de judíos, los últimos defensores de Judea tras la destrucción de Jerusalén, se suicidarán en masa. El sentimiento de nacionalismo que se tradujo de este suicidio colectivo llega hasta nuestros días, el judío de hoy día recibe el último aliento de esos muertos para tratar de no volver a perder su patria. El vínculo emocional es tan fuerte que Masada es un vehículo de unión para la nueva nación israelita. El enclave es espectacular, en mitad del desierto y anclada en lo alto de un promontorio rocoso se halla esta fortaleza inexpugnable con su sistema de cisternas, habitaciones y hasta un palacio que destaca por su policromía. El funicular moderno o la antigua rampa construida por las legiones romanas pueden elevarte a tan simbólico lugar dónde se funden arqueología y espiritualidad en un abrazo eterno. A mitad de camino entre Masada y el Mar Muerto está uno de los lugares que la arqueología ha señalado como especialmente relevante por su mensaje: las cuevas de Qumrám, dónde se encontraron los misteriosos manuscritos del Mar Muerto que tantas teorías y suspicacias han levantado, un lugar de recogimiento espiritual para aquella secta llamada de los Esenios (de la cual Jesús pudo haber recibido influencia).

Por último, nuestros pasos nos acercarán a una antigua provincia despreciada por Judea en tiempos de Mesías: Galilea. Evidentemente, y no es obligación ninguna, nuestro punto de vista no la tomará en balde. Allí, al Norte del país, encontramos Nazareth, lugar de residencia de Jesús y su familia; la gruta dónde hacían su vida y el lugar, al aire libre, dónde José tenía su carpintería nos vuelven a transportar al año I. Dejamos atrás Caná, no sin antes evocar el milagro de la Boda, Tiberiades -lugar santo también para los judíos- y hacemos alto en Cafarnaúm dónde Jesús eligió gran parte sus discípulos -allí se puede observar la casa de Pedro- y se atrevió a lanzar mensajes revolucionarios al mundo entero. La magia de este sitio se encuentra en las ruinas de la antigua ciudad, con una espléndida sinagoga, que recibió los pasos de Jesús así como en el Mar de Galilea o Lago Tiberiades que baña sus orillas; la paz y armonía de este lugar hacen sentir al viajero la necesidad de salvaguardar espacios naturales para estar en armonía con su divinidad, sea cual sea esta. 

La ruta nos muestra el Monte Tabor, lugar de la transfiguración de Jesús, y los Altos del Golán, aquel punto de conflicto entre sirios e israelitas hoy día, para acabar en las aguas del Jordán. Allí dónde Jesús recibió el bautismo de Juan es dónde nuestro viaje tomará a su fin. El Río Jordán, en frontera con Jordania igual que el Mar Muerto, recibe visitantes de forma imparable día tras día y aquello, como otros sitios de interés en el país, ha sido controlado por Israel y sus Kibutz: familias aposentadas en un lugar para explotarlo, colonizarlo y sacarle el máximo partido en pro del estado de Israel. El negocio aquí se hace con la fe de las diferentes comunidades cristianas, el enclave es encantador pero todo parece indicar que Jesús fue bautizado en otras coordenadas, cercanas a este Kibutz pero también mas cerca de Jordania. El agua, eso sí, pertenece al mismo río y eso se transmite en las caras de felicidad de miles de personas que son bañados y bautizados. 

La despedida de Jerusalén, rumbo a Tel Aviv, nos deja muchas preguntas en el aire pero también una sensación de paz absoluta por haber pisado la Tierra Santa de las tres grandes religiones del libro. Hay algo que despierta en el interior y es acompañado por el impulso de los grandes profetas, aquellos que siempre han estado presentes en la historia. Con la necesidad imperiosa de luz cerramos este capítulo y abrimos el libro de la espiritualidad que nos evocará, eternamente, los bellos lugares de Tierra Santa.




SUMER: los primeros proverbios


Cuándo la humanidad deja de lado su enigmática relación con cuevas y grutas, cuándo a los primeros humanos se les ocurre que la vida nómada se traduce en sacrificio, es cuándo surgen los primeros asentamientos o ciudades. La civilización Sumeria -hoy día gran parte del territorio de Irak la comprendería- es quién provoca uno de los cambios más significativos en nuestra especie, la que nos ha llevado a ser lo que somos hoy día tanto en grandes urbes cómo en pequeños poblados. 

Estos asentamientos dejan muchas consecuencias: surge la propiedad privada en base al sentimiento de proteger el terreno que uno mismo, día tras día, cuida con el máximo esmero; dependiendo del reparto o azar de las tierras de una familia u otra se generan grandes economías por la aparición del excedente; y por último, gracias a lo comentado en los dos puntos anteriores, nace el poder y ya no va a morir jamás cómo se podrá observar.

Pero el pensamiento también avanza en paralelo a las injusticias del poder. Así, gracias a un sistema pictográfico, surge en Sumer la escritura. El desarrollo de la misma no empaña su origen, la escritura cuneiforme -en forma de cuña- nos revela a un hombre con una inmensa capacidad intelectual. El primer texto encontrado se remonta al año 3.500 anterior a Cristo pero posiblemente la humanidad, los sumerios por tanto, hayan escrito con anterioridad. Quizás la arqueología lo demuestre pronto...

Las tablillas de arcilla encontradas en las ciudades de la antigua civilización Sumeria nos presentan a unos seres humanos cercanos a nosotros en inquietudes, con las evidentes diferencias del tiempo, y llenos de vitalidad para afrontar experiencias y consecuencias. Son numerosos estos testimonios que hoy día, desgraciadamente para Irak, se reparten en su mayoría en Universidades de Chicago, Pennsylvania y Estambúl. Aquí vamos a recoger la lectura más ágil para no iniciados en las primeras civilizaciones del Oriente Próximo, eso sí que nadie piense que su calidad o mensaje es inferior respecto a otros textos encontrados y transcritos. Vamos pues, sin más dilación, a descubrir como pensaban aquellos hombres que fundaron la primera ciudad y crearon el primer sistema de escritura.

El primer ejemplo habla de los elementos más despreciables -ya presentes en la primera civilización- e inadaptados a la vida social:

Si te meten en el agua, se volverá fétida; si te cuelan en un huerto, se pudrirán tus frutos.


Los pobres y explotados de esta primera civilización también debían, en parte, su mala estrella al dinero que necesitaban prestado de los poderosos:

El pobre toma prestado dinero y preocupación.


Y sin embargo, la sabiduría sumeria, tampoco ensalzaba o deseaba el papel del poderoso, sus razones bien explicadas en este proverbio existían:

Quién tiene mucho dinero puede ser dichoso, quién posee mucha cebada puede ser dichoso, pero el que nada posee puede dormir. 


Las obligaciones familiares, también en nuestro tiempo, pueden convertirse en una carga:

Quién no ha tenido a una mujer o a un niño no ha llevado nunca un aro en la nariz -referencia a los prisioneros hechos por los sumerios que eran perforados con un aro por el cual se pasaba una cuerda; es necesario recordar que los escribas eran hombres únicamente y de ahí la referencia a la mujer y no al contrario-


La familia y la amistad también fueron analizadas por los sumerios:

La amistad dura un día, el parentesco permanece siempre.


Nuestro "vender la piel del oso antes de cazarlo" tiene su influencia en un proverbio sumerio:

Todavía no ha cazado a la zorra, y ya le ha hecho el collar.


Nuestra forma de vivir y gastar en relación a nuestros bienes también fue tratada en Sumer:

Quién edifica como un señor vive como un esclavo; quién edifica como un esclavo vive como un señor


Existían también recomendaciones para no practicar la guerra o alargar conflictos:

Tú vas y conquistas el país enemigo; el enemigo luego viene y conquista tu país.


El último proverbio sumerio que presentaremos toca el tema del abuso de poder, tan vivo hoy día:

Puedes tener un amo, puedes tener un rey, ¡pero es al recaudador a quién debes temer!


Hasta aquí llegan estos ejemplos de problemas e inquietudes sociales, los sumerios fueron un pueblo bastante práctico como hemos podido comprobar. No obstante dejan otro legado, más profundo y místico aún, que concierne a sus textos religiosos: la influencia de sus tablillas, e incluso sincretismo, que observaremos en la Biblia del pueblo judío es tema de amplio debate académico. Las peripecias de sus Dioses Enlil, Inanna, Nanna o Nammu, en relación con reyes y gobernantes, abren muchas formas de interpretación y una de ellas es la que argumenta que el pueblo judío bebió de estas fuentes -tablillas de arcilla- para componer su panteón de hombres santos y su cosmogonía. No por mostrarnos un credo monoteísta se alejan de las primeras reflexiones sumerias. El debate sigue abierto.

Mientras, disfrutaremos de estos proverbios que siguen tan vivos como hace más de 5.000 años.