CONTADOR DE VISITAS

OJRANA, la Policía Secreta de los Zares


En la época zarista, Rusia, como hoy día ocurre, controlaba un vasto territorio que suponía infinidad de dificultades. A los lentos y anquilosados procesos burocráticos se sumó en la última época un poso de descontento que derivó en la revolución popular del año  1917.
Los zares, gobernadores autoritarios y herederos de las antiguas monarquías absolutistas europeas, desde 1721 impusieron un régimen en el que el famoso "Dios salve al zar" era su máxima por encima de reivindicaciones sociales o protagonismos individuales. En los 200 años que duró este Imperio Ruso se vivió un momento cumbre en su ecuador, cuándo en los primeros años del siglo XIX Francia invadió Rusia. La locura expansionista de un megalómano Napoleón Bonaparte se tornó en ceguera ante la insistencia en combatir en el invierno de la estepa rusa, el mayor enemigo de un ejército como un siglo después comprobaría la Wermacht de Adolf Hitler. La Guerra Patriótica, como se llamó la defensa patria en Rusia contra el enemigo francés, unió a un país en torno a su Imperio y en última instancia a su zar. Sin embargo, y con el paso del tiempo, las desigualdades sociales volvieron a asomar junto al hambre y la miseria mientras la clase dirigente ostentaba un lujo fuera de lo racional.

¿Quién mantuvo este Imperio? sin duda alguna la respuesta la tenemos en su admirada Policía Secreta, la Ojrana, que por su nombre evoca una época lejana y espías de película. La eficiencia de la Ojrana superó toda ficción. Nacidos como una rama del Ministerio del Interior Ruso, y abastecida en efectivos por el cuerpo de Gendarmes rusos, su principal objetivo fue proteger a la familia zarista. Pronto también defendieron la estabilidad política del país sofocando, sin piedad alguna, revueltas de anarquistas o socialistas. Las víctimas de la Ojrana al ser capturadas se temían lo peor. Las torturas llevadas a cabo por la policía secreta zarista, en cuanto a crueldad, sólo es comparable a las atrocidades del KGB posteriormente. Si creían conveniente ejecutar a sus prisioneros no se lo pensaban ya que no tenían ningún órgano estatal que controlará sus actos. En otras ocasiones decidían llevarlos, a sus reos, ante los tribunales para que los jueces decidieran la suerte del infortunado. Estos casos sólo existían cuándo causa del delito y sujeto eran de menor importancia o calado socio-político. Si eran culpables y debían cumplir penas, la Ojrana, tenía sus famosos Katorgas en Siberia, dónde el preso trabajaba hasta la extenuación.

Serán tres acciones, en concreto, las que hagan de la Ojrana un modelo a seguir por los servicios secretos que surgieron en el siglo XX. La primera tuvo lugar fuera de Rusia y las otras se produjeron en los últimos días del gobierno zarista en el interior del país. Muchas más se podrían destacar pero sin duda como atractivas, a ojos del investigador, estas tres.

La Ojrana, en su momento de mayor expansión, decidió que los exiliados rusos en Europa podían hacer mucho daño a las instituciones que defendían. Para paliar estos ataques exteriores decidieron enviar agentes por Europa para infiltrarse en movimientos revolucionarios e informar de lo que allí se tratase. Pronto estos agentes de la Ojrana no sólo informaban sino que también actuaban. Recibieron órdenes de provocar revueltas socialistas o anarquistas que desembocaran en un caos total y así dar una horrible imagen de estos movimientos revolucionarios. Entre estos destacó la figura de Pyotr Rachkovsky, emplazado en París fue uno de los agentes de la Ojrana más fieles y efectivos. Consiguió sembrar el horror en la capital francesa en nombre del socialismo provocando un rechazo social hacia esta ideología.
Estos métodos fueron copiados por nazis (Gestapo) y comunistas (KGB) y tras la guerra por la jóven CIA americana.

En territorio ruso también existieron agentes de este tipo: Jacob Zhitomirsky destacó por las amistades que logró; nada más y nada menos que el propio Lenin llegó a colaborar con este agente de la Ojrana creándose entre ambos una atmósfera de camaradería y socialismo que sólo trajo complicaciones al padre de la revolución rusa.
Otro caso como ejemplo de la complejidad alcanzada por esta policía secreta: un sacerdote ortodoxo, el Padre Gapón, inflamó el alma de cientos de obreros (creó la Asamblea de Obreros Industriales rusos)  y marchó junto a ellos el 22 de Enero de 1905 para luchar contra la injusticia zarista. La realidad es que era agente de la Ojrana y provocó el "Domingo sangriento" que acabó en masacre obrera por la Guardia Imperial rusa. Es increíble en primer lugar por la profesión de este agente, sacerdote, el conseguir ofrecer confianza a obreros y campesinos que buscaban refugio, normalmente, en células clandestinas antieclesiásticas pero más aún es el hecho de que vió caer a sus "alumnos engañados" mientras él veía silbar las balas a su lado. La moral humana quedó ese día por los suelos.

Estas acciones contrarrevolucionarias, aún siendo verdaderas tragedias humanas, fueron imitadas en años posteriores por servicios secretos de diversos países. La Ojrana había causado un triste precedente. 

Al final sus miembros fueron asesinados, en su mayoría, por los comunistas cuándo estos llegaron al poder. Sin embargo algunos escaparon del país y se refugiaron en naciones en las que pudieran hacer valer sus capacidades. La Ojrana había muerto, la maldad del hombre se extendía.

A esta Polícia Secreta zarista se le atribuye la autoría de los Protocolos de los sabios de Sión. Pero la realidad es que no se ha podido demostrar aún que este documento saliera de su intrincada red. Estos documentos, que provocaron mucho revuelo en su momento, mostraban un complot de los judíos para conquistar el mundo civilizado. Lo cierto es que la Ojrana no tuvo piedad de la raza judía a la cual consideraba socia del comunismo que intentaba derrocar el Imperio de los zares. Es aquí cuando surge, por primera vez en  la historia, la tesis de la conspiración judeo-masónica-comunista.

Ojrana fue el primer gran servicio secreto contemporáneo. Y sus acciones fueron tan complejas, como hemos visto, que eran capaces de situar en jaque a cualquier contrincante. El fervor y la pasión con que actuaban sus agentes fue envidiado y copiado por los regímenes totalitarios que estaban por llegar en la vieja Europa.




CONSPIRACION ESPAÑOLA: la telaraña y el suero del Bilderberg

Todo arranca un 20 de Diciembre, año 1973. El régimen del General Franco está viviendo su ocaso y ello aviva el furor asesino de ETA, creyendo firmemente que al final del camino serían recompensados por su entrega. Esa mañana es asesinado Luis Carrero Blanco, Presidente del Consejo de Ministros y -según los mentideros más influyentes- futuro sucesor de Franco. Quince minutos antes de su muerte, diez mienbros de CCOO son encarcelados y, más atrás aún, el día antes Henry Kissinger -con la bendición de la CIA- adelanta su regreso a EEUU y abandona España precipitadamente...tanto la izquierda española como los americanos se jactan de la muerte de Carrero Blanco; de los primeros es bien sabido que no dudaban en entonar canciones del "vuelo" del Almirante Carrero y de los segundos valgan estas palabras de Kissinger: "Un estorbo menos para España, ETA os ha hecho un gran favor". Al parecer, hay otro diálogo inquietante, durante el entierro de Carrero, entre Franco y la viuda de aquel dónde esta última le echa en cara la muerte y Franco se limita a ofrecerle ayuda. Todo normal hasta aquí, pero la insistencia de la viuda en que todos -sin excepción- habían matado a su marido y que el gobierno franquista era cómplice por su silencio nos despierta dudas en toda esta trama.

Pasan los años y no por ello cesan los rumores conspirativos sobre la cercanía de la embajada americana -con respecto al túnel cavado por el Comando de ETA- o la posibilidad de una trama conjunta. Una trama en la que al parecer también se suman varios estamentos franquistas. El nexo de unión parece ser Kissinger y su pertenencia al todopoderoso Club Bilderberg; la sociedad secreta de los estamentos privilegiados que ha tejido la más poderosa telaraña en España desde entonces. Desde ese día, con el consentimiento de todos, estamos bajo una dictadura silenciosa que ya copaba el mundo occidental tras el apocalipsis de la Segunda Guerra Mundial. Como consecuencia de todo ello la subversión política significa sublevación y no existen vías alternativas de acceso al poder ya que la telaraña tejida se hace impenetrable cuándo uno quiere zafarse de su impuesta democracia o partidocracia.

Pero volvamos a España, muerto Franco se designa jefe de Estado a Juan Carlos I quién curiosamente está casado con Sofía de Grecia (obvio poner el Don delante de cualquier nombre en este artículo, por convicción moral así como por creer en la IGUALDAD y no en los estamentos del pasado), una de las personas pertenecientes al Club o sociedad secreta Bilderberg. Cómo no entiendo de casualidades y el destino tampoco ha debido jugar limpio, resulta sorprendente su afán por dejarlo todo bien atado.

Traslademos la lupa hacia delante: vamos a posicionarnos en el 23 de Febrero de 1981. El país se debate en el Congreso, a la par que en las calles, en una lucha contrarreloj por instaurar una partitocracia dónde debe acabar imperando la doctrina de los de siempre, el capital. En esto la organización ETA sigue sembrando España de pánico y terror, sobre todo entre los militares a los que acosa sin descanso; esta salida de tono de ETA provoca que la saquen del tablero de juego y la muestren, aquellos hombres de negro que manejan los hilos, que por el momento se ha acabado el pacto con ellos. En esta tesitura, aquellos manipuladores del club "secreto", no tendrán problema alguno en organizar una pantomima, una fantochada al estilo Far West, demostrando que los militares todavía conservan ansias de poder. En un día el supuesto golpe de Estado queda controlado y las fichas utilizadas, simples marionetas, son ajusticiadas públicamente en el disparadero mediático. El objetivo está conseguido con creces: la partitocracia absolutista gana influencia, debilita la moral de ETA que ven cómo los militares aún tienen fuerza y, a la vez en un movimiento magistral y paradójico, entierra definitivamente, por el fiasco en sí mismo, el ímpetu de los militares españoles que a partir de aquí se subyugan al poder. Este es el verdadero Harakiri de los últimos franquistas, aquellos que aún no habían sido conscientes que todo empezó con y por Franco en el poder.

Durante los juicios posteriores, a militares implicados en el Golpe de Estado, destacan las amenazas de un oficial ante la acusación de un compañero castrense: "si me sigues preguntando porque actué así el 23 de Febrero lo mismo deberías contar tú porque actuamos de aquella manera con la muerte de Carrero". Efecto inmediato, silencio absoluto y desvío de las preguntas hacia temas más irrelevantes. Las conclusiones son evidentes hasta para un ciego, ¿o no?

A partir de aquí, surgen años dónde izquierda y derecha se diluyen en un bipartidismo neo-liberal que nos gobierna desde entonces. Surgen muchos escándalos, se conocen infinidad de casos de corrupción, múltiples desigualdades sociales pero parece dar igual al resto de los españoles. Y esto es gracias al suero con el que nos han sedado: la sociedad del bienestar. La misma que nos ofrece caprichos inútiles con los que satisfacer nuestros deseos para así no tener tiempo de pensar en la telaraña que nos rodea. Una sociedad inmoral, no por sus pasiones o deseos sino por el individualismo creciente, que olvida sentimientos sagrados y entierra la propia antropología de un pueblo, el cual tiende hacia el voraz materialismo y el oscuro hedonismo. Son muchos años de democracia dónde todos los actores implicados, políticos, sindicatos, patronal o jueces, demuestran que el tablero es suyo y nosotros, sus fichas, jugaremos cuándo a ellos les plazca.

Muchos de estos influyentes y poderosos españoles pasan por el Bilderberg: Felipe González, Narcís Serra, Pedro Solbes, Esperanza Aguirre, Rodrigo Rato, Javier Solana, Jordi Puyol, Federico Trillo, Emilio Ybarra, Carlos Ferrer Salat, Jaime de Carvajal y Urquijo, Ana Patricia Botín, Jesús de Polanco, etc...la lista es bastante amplia. Las casualidades siguen sin existir cuándo uno lee estos nombres.

A estos personajes, que se autodenominan ilustres a sí mismos, les debemos la sociedad actual, la España de hoy día sumida en el caos social y económico más duro desde el primer tercio del siglo XX

Vamos a retroceder en el tiempo una última vez: la ingrata fecha del 11 de Marzo de 2004 supone una de las mañanas más tristes para el pueblo español. La conmoción y el sufrimiento inicial dejaron paso a la ira y esta acabó enfrentando a los dos miembros selectos de la partitocracia española. Mentiras y más mentiras de uno y otro partido que sólo velaban por sus intereses sin interesarse por las víctimas y su dolor. Nos envuelven, a la mayoría, haciendo creer que socialistas o populares son la verdad y la plebe no es consciente que ambos son la infamia en sí misma. Y nadie sabe que la noche del 11 al 12 de Marzo, la policía científica que buscaba pruebas en Atocha y otras estaciones de tren madrileñas son sacados del lugar de los hechos de forma brusca y sin explicaciones mientras observan como entran a la escena del crimen unos señores -los famosos hombres de negro en el ámbito conspirativo- que nadie conoce. ¿Por qué?

Que no nos embauquen más en sus intereses y por supuesto que no surjan partidos cómplices y advenedizos en estas circunstancias. Todos los actores implicados están corruptos y han permitido esta sociedad acosada y temerosa en favor del privilegiado.

Un último dato: en 2010 se reune en Sitges el club Bilderberg y hasta allí llega Zapatero invitado de honor para exponer sus teorías junto a los más grandes conspiradores mundiales, aquellos que siguen siendo fieles al neo-liberalismo, la falta de escrúpulo respecto a la humanidad y poseedores de los privilegios. Y la reunión, en medio de la galopante crisis española, supone un gasto inmenso en materia de seguridad a las arcas españolas. Mientras millones de españoles, engañados y desahuciados, son cómplices sin querer.

Aquello que empezó con la Operación Ogro en el asesinato de Carrero Blanco parece no tener fin. La telaraña no es sólo española sino mundial y haría falta mucha fuerza para cortarla. Si ahora despiertas, si es el momento en que abres los ojos y si, en definitiva, tu espíritu ya se siente libre del suero puede ser un buen comienzo para que vuelva a salir el sol.



Las huellas de Tierra Santa



Cómo si de un investigador privado se tratara, me dispuse a emprender viaje sin olvidar una lupa para no perder detalle, gabardina de cuello alto para el frío nocturno de nuestra investigación y la sempiterna pipa como vehículo de meditación. De esta guisa espiritual, más propia de un Sherlock Holmes, tomamos rumbo a Tel Aviv. Desde esta moderna ciudad el camino a Jerusalén es corto, en menos de una hora nos presentamos en la gran capital de la espiritualidad; la ciudad de las tres grandes religiones del libro. 

Descansamos cuerpo y mente en un lugar privilegiado: el Monte de los Olivos, allí se encontraba nuestro hotel  enclavado a los pies de Getsemaní, es decir dónde Jesús de Nazaret fijó su campamento en Jerusalén. El Monte de los Olivos también es importante porque aquí instaló su campamento la X Legión romana, en el 70 D.C., para el asalto y destrucción de Jerusalén. Para la tradición judía es igualmente importante ya que sitúan el lugar como el primero dónde Dios comenzará a resucitar almas; así, hoy día, podemos observar miles (se calculan en 150.000) de tumbas judías. Las noches allí pasadas respiraban magia. 

Comenzamos nuestra singular aventura en Bethelem o Belén, atravesando un muro de vergüenza que separa a los ciudadanos de primera judíos de los enclaustrados palestinos; si alguien tenía dudas sobre como era un Gueto tiempo atrás  no tiene mas que acercarse a los Territorios Palestinos. Los controles de las autoridades judías no impiden que lleguemos al lugar de nacimiento de Jesús de Nazaret, dónde se respira una paz singular que ilumina la gruta de tan recordado evento. Las hordas persas, al tomar Palestina y llegar a Belén, respetaron -y no destruyeron- la Iglesia que se levantó sobre la gruta del nacimiento al encontrar una imágen de los tres Reyes Magos venidos de Oriente, de sus tierras persas; casualidad o no es un lujo poder perderse en esos muros hoy día. Pasear por Belén y contemplar sus laderas plagadas de viviendas de piedra blanca es casi contemplar aquellas chozas y pastores del imaginario cristiano; el ejercicio no es tan descabellado cuándo uno se encuentra en Belén.

Cruzamos el control para volver a ingresar en Israel, nuestros pasos nos van a llevar a Jerusalén. Mucho se ha hablado de esta gran urbe y poco más hay que añadir: la religión judía la venera por ser la capital histórica de la antigua Judea y por ser el territorio dónde se edificó el Gran Templo, del cuál hoy queda el famoso Muro de las Lamentaciones. A la derecha de este muro, lugar de prisas, hombres de negro sin afeitar los mechones rizados del cabello y algo de integrismo religioso, se encuentra el segundo lugar -el primero es la Meca- más sagrado para el Islám: la Mezquita de la Cúpula de la Roca dónde Mahoma ascendió a los cielos; se acompaña de una fantástica explanada, para la meditación, que termina en la Mezquita de Al-Aqsa.  En muy pocos metros cuadrados Islám y Judaísmo comparten magia y espíritu; el rizo termina de rizarse cuándo, tras andar algunos pasos por el barrio árabe, se llega al Santo Sepulcro cristiano dónde la tradición sitúa la tumba de Jesús. El lugar, poblado de obras arte, está excesivamente recargado y las continuas visitas avivan esta sensación; tras observar la tumba de Adán debajo de la de Jesús uno cree que ya ha visto todo en ese lugar y no merece la pena reflexionar más. Paseamos y, al salir por la histórica Puerta de Damasco, nos encontramos con la Tumba del Jardín: la que rivaliza con el Santo Sepulcro por albergar la tumba de Jesús; la sencillez del lugar, el jardín que la rodea y el Gólgota observándonos nos transportan al año I. La sensación es clara: aquella parece ser la tumba que cedió José de Arimatea, al menos tuvo que ser algo parecido. Magia pura se respira. 

Jerusalén sorprende por su mezcla de colorido en el barrio árabe, recogimiento en el barrio judío -más aún si se pasea en Sabbath con sus estrictas normas- y modernidad -entendida como globalización- del barrio cristiano. El barrio armenio, el cuarto de la ciudad antigua, nos ofrece un aspecto medieval de la ciudad. Las tres religiones, judaísmo, cristianismo e islám, se mezclan en muchos puntos sin llegar al sincretismo; es muy curioso observar ejemplos como el lugar de la última cena o cenáculo cristiano: además de ser santo lugar para los cristianos, en el complejo encontramos la tumba del rey David (lugar de meditación y sumo respeto de los judíos) y, para sorpresa general, observamos como el cenáculo fue convertido en Mezquita la cuál nos ha legado unas bellas cápsulas de escritura sufí. Sin mezclarse en su fin pero sí en determinados paradigmas, las tres religiones, vuelven a estar presentes en un lugar mágico y plagado de sentimientos. 

Pero el actual estado de Israel, la antigua Palestina, ofrece también la posibilidad de bañarse o flotar  en el Mar Muerto (el punto más bajo del Planeta Tierra) y acercarse a Masada; la fortaleza construida por Herodes el Grande sirvió de trágico escenario cuándo en el año 74 D.C. los romanos provocaron que cientos de judíos, los últimos defensores de Judea tras la destrucción de Jerusalén, se suicidarán en masa. El sentimiento de nacionalismo que se tradujo de este suicidio colectivo llega hasta nuestros días, el judío de hoy día recibe el último aliento de esos muertos para tratar de no volver a perder su patria. El vínculo emocional es tan fuerte que Masada es un vehículo de unión para la nueva nación israelita. El enclave es espectacular, en mitad del desierto y anclada en lo alto de un promontorio rocoso se halla esta fortaleza inexpugnable con su sistema de cisternas, habitaciones y hasta un palacio que destaca por su policromía. El funicular moderno o la antigua rampa construida por las legiones romanas pueden elevarte a tan simbólico lugar dónde se funden arqueología y espiritualidad en un abrazo eterno. A mitad de camino entre Masada y el Mar Muerto está uno de los lugares que la arqueología ha señalado como especialmente relevante por su mensaje: las cuevas de Qumrám, dónde se encontraron los misteriosos manuscritos del Mar Muerto que tantas teorías y suspicacias han levantado, un lugar de recogimiento espiritual para aquella secta llamada de los Esenios (de la cual Jesús pudo haber recibido influencia).

Por último, nuestros pasos nos acercarán a una antigua provincia despreciada por Judea en tiempos de Mesías: Galilea. Evidentemente, y no es obligación ninguna, nuestro punto de vista no la tomará en balde. Allí, al Norte del país, encontramos Nazareth, lugar de residencia de Jesús y su familia; la gruta dónde hacían su vida y el lugar, al aire libre, dónde José tenía su carpintería nos vuelven a transportar al año I. Dejamos atrás Caná, no sin antes evocar el milagro de la Boda, Tiberiades -lugar santo también para los judíos- y hacemos alto en Cafarnaúm dónde Jesús eligió gran parte sus discípulos -allí se puede observar la casa de Pedro- y se atrevió a lanzar mensajes revolucionarios al mundo entero. La magia de este sitio se encuentra en las ruinas de la antigua ciudad, con una espléndida sinagoga, que recibió los pasos de Jesús así como en el Mar de Galilea o Lago Tiberiades que baña sus orillas; la paz y armonía de este lugar hacen sentir al viajero la necesidad de salvaguardar espacios naturales para estar en armonía con su divinidad, sea cual sea esta. 

La ruta nos muestra el Monte Tabor, lugar de la transfiguración de Jesús, y los Altos del Golán, aquel punto de conflicto entre sirios e israelitas hoy día, para acabar en las aguas del Jordán. Allí dónde Jesús recibió el bautismo de Juan es dónde nuestro viaje tomará a su fin. El Río Jordán, en frontera con Jordania igual que el Mar Muerto, recibe visitantes de forma imparable día tras día y aquello, como otros sitios de interés en el país, ha sido controlado por Israel y sus Kibutz: familias aposentadas en un lugar para explotarlo, colonizarlo y sacarle el máximo partido en pro del estado de Israel. El negocio aquí se hace con la fe de las diferentes comunidades cristianas, el enclave es encantador pero todo parece indicar que Jesús fue bautizado en otras coordenadas, cercanas a este Kibutz pero también mas cerca de Jordania. El agua, eso sí, pertenece al mismo río y eso se transmite en las caras de felicidad de miles de personas que son bañados y bautizados. 

La despedida de Jerusalén, rumbo a Tel Aviv, nos deja muchas preguntas en el aire pero también una sensación de paz absoluta por haber pisado la Tierra Santa de las tres grandes religiones del libro. Hay algo que despierta en el interior y es acompañado por el impulso de los grandes profetas, aquellos que siempre han estado presentes en la historia. Con la necesidad imperiosa de luz cerramos este capítulo y abrimos el libro de la espiritualidad que nos evocará, eternamente, los bellos lugares de Tierra Santa.




SUMER: los primeros proverbios


Cuándo la humanidad deja de lado su enigmática relación con cuevas y grutas, cuándo a los primeros humanos se les ocurre que la vida nómada se traduce en sacrificio, es cuándo surgen los primeros asentamientos o ciudades. La civilización Sumeria -hoy día gran parte del territorio de Irak la comprendería- es quién provoca uno de los cambios más significativos en nuestra especie, la que nos ha llevado a ser lo que somos hoy día tanto en grandes urbes cómo en pequeños poblados. 

Estos asentamientos dejan muchas consecuencias: surge la propiedad privada en base al sentimiento de proteger el terreno que uno mismo, día tras día, cuida con el máximo esmero; dependiendo del reparto o azar de las tierras de una familia u otra se generan grandes economías por la aparición del excedente; y por último, gracias a lo comentado en los dos puntos anteriores, nace el poder y ya no va a morir jamás cómo se podrá observar.

Pero el pensamiento también avanza en paralelo a las injusticias del poder. Así, gracias a un sistema pictográfico, surge en Sumer la escritura. El desarrollo de la misma no empaña su origen, la escritura cuneiforme -en forma de cuña- nos revela a un hombre con una inmensa capacidad intelectual. El primer texto encontrado se remonta al año 3.500 anterior a Cristo pero posiblemente la humanidad, los sumerios por tanto, hayan escrito con anterioridad. Quizás la arqueología lo demuestre pronto...

Las tablillas de arcilla encontradas en las ciudades de la antigua civilización Sumeria nos presentan a unos seres humanos cercanos a nosotros en inquietudes, con las evidentes diferencias del tiempo, y llenos de vitalidad para afrontar experiencias y consecuencias. Son numerosos estos testimonios que hoy día, desgraciadamente para Irak, se reparten en su mayoría en Universidades de Chicago, Pennsylvania y Estambúl. Aquí vamos a recoger la lectura más ágil para no iniciados en las primeras civilizaciones del Oriente Próximo, eso sí que nadie piense que su calidad o mensaje es inferior respecto a otros textos encontrados y transcritos. Vamos pues, sin más dilación, a descubrir como pensaban aquellos hombres que fundaron la primera ciudad y crearon el primer sistema de escritura.

El primer ejemplo habla de los elementos más despreciables -ya presentes en la primera civilización- e inadaptados a la vida social:

Si te meten en el agua, se volverá fétida; si te cuelan en un huerto, se pudrirán tus frutos.


Los pobres y explotados de esta primera civilización también debían, en parte, su mala estrella al dinero que necesitaban prestado de los poderosos:

El pobre toma prestado dinero y preocupación.


Y sin embargo, la sabiduría sumeria, tampoco ensalzaba o deseaba el papel del poderoso, sus razones bien explicadas en este proverbio existían:

Quién tiene mucho dinero puede ser dichoso, quién posee mucha cebada puede ser dichoso, pero el que nada posee puede dormir. 


Las obligaciones familiares, también en nuestro tiempo, pueden convertirse en una carga:

Quién no ha tenido a una mujer o a un niño no ha llevado nunca un aro en la nariz -referencia a los prisioneros hechos por los sumerios que eran perforados con un aro por el cual se pasaba una cuerda; es necesario recordar que los escribas eran hombres únicamente y de ahí la referencia a la mujer y no al contrario-


La familia y la amistad también fueron analizadas por los sumerios:

La amistad dura un día, el parentesco permanece siempre.


Nuestro "vender la piel del oso antes de cazarlo" tiene su influencia en un proverbio sumerio:

Todavía no ha cazado a la zorra, y ya le ha hecho el collar.


Nuestra forma de vivir y gastar en relación a nuestros bienes también fue tratada en Sumer:

Quién edifica como un señor vive como un esclavo; quién edifica como un esclavo vive como un señor


Existían también recomendaciones para no practicar la guerra o alargar conflictos:

Tú vas y conquistas el país enemigo; el enemigo luego viene y conquista tu país.


El último proverbio sumerio que presentaremos toca el tema del abuso de poder, tan vivo hoy día:

Puedes tener un amo, puedes tener un rey, ¡pero es al recaudador a quién debes temer!


Hasta aquí llegan estos ejemplos de problemas e inquietudes sociales, los sumerios fueron un pueblo bastante práctico como hemos podido comprobar. No obstante dejan otro legado, más profundo y místico aún, que concierne a sus textos religiosos: la influencia de sus tablillas, e incluso sincretismo, que observaremos en la Biblia del pueblo judío es tema de amplio debate académico. Las peripecias de sus Dioses Enlil, Inanna, Nanna o Nammu, en relación con reyes y gobernantes, abren muchas formas de interpretación y una de ellas es la que argumenta que el pueblo judío bebió de estas fuentes -tablillas de arcilla- para componer su panteón de hombres santos y su cosmogonía. No por mostrarnos un credo monoteísta se alejan de las primeras reflexiones sumerias. El debate sigue abierto.

Mientras, disfrutaremos de estos proverbios que siguen tan vivos como hace más de 5.000 años. 




BAILE ÁTHA CLIATH, una antigua poesía para honrar un viaje por tierras celtas




                    Tha na siantan air caochladh, tha 'n saoghal fo sprochd,
            Chuir an doineann fhuar, fhiadhaich an ianlaidh nan tosd;
            Tha sneachda trom, domhail a' comhdach nam beann,
            A' lionadh nan glacan, 's a' tacadh nan allt,
            'S mise 'feitheamh an aisig aig carraig a' chaoil,
            Ri smaointean air abhachd nan laithean a dh' aom.

           Ann an laithean ar n-oige dol an comhail an t-sluaigh,
           Cha Sheall sinch ach faoin air mar dh’ aomas iad unnain;
           Cha tig e 'n ar smaointinn cho goirid 's tha 'n dail,
           Gus am brùchd gach leòn oirnn 'g ar lubadh gu lar,
           Gun churam, gun eislein aig teumadh air taobh,
           Ar laithean a' snàg uainn gun aireamh air aon.

           'N uair a luidheas an aois oirnn 's a dh' aognas ar snuagh,
           Ar ciabh 'dol an tainead, agus smal air ar gruaidh,
           Bidh teugmhail nan comhlain a' comhradh gu truagh,
           Agus cairdean ar n-oige air somhladh san uaigh,
           'S ann an sin bhios ar cridhe làn mulaid 'us gaoid,
           Ri smaointean air abhachd nan laithean a dh' aom.

           O! Ard-Righ na cruinne, ceann-uighe ar dùil,
           Air ant-sneachda fhliuch, fhionnar dhuit a lubas mi glun;
          'S guidheam gun orduich thu dhomhsa gu glic.
          'Bhi 'cuimhneachadh d'orduigh'n gu h-umhal 's gu tric,
         Chum 'n uair chriochnaicheas m' astar ann an glacaibh an aoig,
          Nach cuimhnich thu m' fhàilinn anns na laithean a dh' aom.


TRADUCCIÓN -los puntos suspensivos corresponden a lagunas del texto que aún no se han transcrito- del gaélico al castellano de este bello poema. Se pueden observar elementos líricos y metafóricos impregnados de un profundo sentir. Solo en tierras tan bellas como las celtas existe la pureza sin necesitar el baño del astro Sol.

              Los elementos han cambiado;
             el mundo está bajo el infujo de la melancolía, sombrío
             …............la tormenta y …...........las aves
             esperando están al barco en la roca del Estrecho.

             …................ En la reunión de la gente.
          No miramos sino ligeramente cómo se alejaban deslizándose.
           ….............., cuán corto es el tiempo, la demora.
          Hasta que cada herida se abalance sobre nosotros.
          …............, desviándose del buen camino.
          …...., arrastrándose.........., ni siquiera uno sólo

          …............., cuando nuestra belleza se marchite.
          …...................., enfermedades y dolores en bandas
          …....................., disminuidos...................., pena y enfermedad.

          …............., de este mundo; límite de nuestra esperanza.
          …...................., cuando mi viaje concluya en
          los brazos de la muerte.
         Que no recordarás ni perdonarás mi debilidad 
         en los días pasados




Karl Adolf EICHMANN: la paradója de su legado


Cuándo aún contaba con una edad propia de la niñez encontré, viejo y olvidado, un libro con algunas fotografías. Por aquel entonces yo no entendía de palabras más allá de las escritas a pie de página de una fotografía y fue precisamente una imagen la que hizo detener mis manos en su rápido proceso de pasar hojas. Un hombre, alopático de mediana edad, se encontraba ante un Tribunal dentro de una urna de cristal y flanqueado por dos policías. La sala, presidida por un candelabro de siete brazos, alimentaba aún más mi curiosidad.

Se trataba de mi primer contacto con Adolf Eichmann y a raíz de él, en diferentes momentos de mi vida, he sentido la necesidad de saber por qué aquella puesta de escena. Cuándo uno estudia Historia lo debe hacer libre de prejuicios y condicionantes que, más tarde o más temprano, acaban por vestirnos a los seres humanos; pero cuándo uno escribe Historia debe cumplir a rajatabla este paradigma. Estas humildes líneas no van a incumplir esas normas, casi sagradas y no escritas, que uno aprende en la Universidad.

Eichmann no fue uno de los nazis más significativos por aquellos años del III Reich, de hecho el asumió hasta el final de sus días su papel como segundón del entramado político-militar alemán. Precisamente desde este papel intentó exonerarse en el Juicio llevado a cabo en Israel tras su captura en Argentina por agentes del Mossad; pero este posicionamiento, lejos o no de ser verdad, no le salvaría de la horca ni tampoco le libraría de la lista negra de la opinión pública. Entró a formar parte de las SS gracias a un amigo de su padre, Ernst Kaltenbrunner, y según su propia declaración lo hizo más como salida profesional que cómo convicción o sentimiento. Hagamos la primera parada, ya que aquí se encuentra la primera paradoja: hasta con la soga al cuello se mostró cómo un ferviente nacionalsocialista, defensor del Reich milenario.

En los primeros años del régimen nazi trata de negociar con los judíos una salida de Europa hacia un territorio alejado de las fronteras alemanas. Eichmann es uno de los defensores a ultranza del traslado de los judíos a Madagascar y, aunque parezca contradictorio, mantenía relaciones con la cabeza visible del Sionismo de la época. En base a conversaciones que mantuvieron, con una breve visita a Oriente Medio de por medio, denotamos el porque de estas relaciones: ambos grupos, sionistas y nazis, buscaban llevar a los judíos fuera del Reich: los primeros en base a sus pretensiones de fundar un Estado en Palestina y los segundos...pues como fuera pero alejarlos. Que extraña destino el que unió, de alguna manera y sin amor claro está, a las dos facciones formando así la segunda paradója en la que Eichmann aparece de por medio. Negociaciones que se rompen por varios factores y protagonistas: la creciente virulencia hacia los judíos, Reino Unido y su contradictorio comportamiento en Oriente Próximo respecto a árabes y judíos -¿dónde quedaría aquella nación árabe prometida tras el conflicto mundial? ¿Qué pensarían los refugiados judíos al no poder atracar, durante la guerra, en Turquía un barco lleno de familias por orden británica?- y por último la creciente vorágine de la guerra que ofrecía constantes cambios de equilibrio.

Cuándo finalmente se opta por el envío de elementos subversivos a los campos de concentración se ha tomado ya la decisión en el régimen nazi sobre la Cuestión Judía. Eichmann, encargado de la logística y el transporte de prisioneros a los campos, cobrará un creciente protagonismo en el que el bando Aliado, y a la postre vencedor, destacará su eficacia y su papel como subordinado que acata órdenes sin miramientos. Él, durante los interrogatorios en Jerusalén, siempre se defendió como una persona sensible que no soportaba ver masacres y que cuándo tuvo que ver violencia gratuita e injustificada en los prisioneros sufría un malestar interno en forma de falta de apetito, insomnio y cierto sufrimiento. Sin embargo, con la frialdad que caracterizó su forma de ser, argumentó que esas sensaciones no eran las mismas al organizar transporte, evacuación y deportación de prisioneros; tampoco parecía importarle dónde iban esas personas: si a realizar trabajos forzados o al exterminio. No obstante, durante el juicio e incluso previamente según su testimonio, sugiere que si su muerte por ahorcamiento vale para algo en la sociedad alemana no tendría ningún problema en redimirla dando ejemplo con su muerte. Eichmann parecía no darle la espalda al destino pero, muchos así lo creyeron, vieron en sus palabras una contradicción: su arrepentimiento final de nada valía cuándo había vivido en la clandestinidad precisamente para salvarse. Su sufrimiento posterior en contraste con la seguridad inicial de hacer las cosas debidas en beneficio de la patria constituyen la tercera paradoja.

Al acabar la guerra es capturado por los americanos e internado en un campo de concentración para SS. Pero se hizo pasar por Otto Eckmann y no fue descubierto. Organizó una fuga con algunos compañeros y estuvo en Alemania trabajando, bajo falsa identidad obviamente, como leñador. Durante los Juicios de Nuremberg su nombre salta a la palestra en diferentes ocasiones por múltiples "camaradas" que no dudan en quitarse responsabilidad de sus acciones -este es el retrato de muchos seres humanos ante la adversidad- para así intentar salvarse a ellos mismos. Eichmann atemorizado ante la magnitud que tomaba su actuación en el régimen nazi decide saltar a Argentina, ayudado por un franciscano filonazi y, según algunas fuentes, por la organización de ex-SS ODESSA. Allí rehace su vida sin lujos, bajo el nombre de Ricardo Klement y con diferentes trabajos. Al final, con la familia reunida de nuevo en Argentina, es descubierto y secuestrado para volar a Israel. Eichmann asegurará, en una más de estas extrañas y curiosas paradojas, que conocía el cerco al cual estaba siendo sometido y no hizo nada por evitarlo o cambiar de país ya que no pretendía escapar a un juicio que aclararía su participación en el III Reich. Es la cuarta paradoja, porque entonces todos nos preguntamos: ¿por qué no quiso ser juzgado pues en Alemania, su patria y si aceptaba, según su testimonio, sentarse en un tribunal judío? ¿por qué oculta su identidad durante años y de repente no tiene reparo en conceder una entrevista con un periodista holandés? es verdad que este periodista era un antiguo simpatizante nazi y que su nombre no sale reflejado en la posterior publicación de sus palabras pero era evidente que estaba dando pistas sobre su paradero de una forma u otra, ¿por qué?

Con su muerte, tras un juicio unidireccional, dónde el acusado no tiene problema alguno en presentarse como una pieza leal del engranaje nacionalsocialista, queda de manifiesto que si volviera a nacer serviría de la misma manera a sus jefes o superiores. Pero también quedo claro que él personalmente no mató a ningún ser humano ni odiaba razas o religiones en concreto; es presentado por las autoridades judías como el mayor criminal nazi, responsable de millones de muertes y él prefiere presentar la cara de burócrata perfecto. La realidad es que Eichmann no decide sino que acata órdenes y esto, sumado a que los psicólogos le encontraron una persona perfectamente cuerda y sana de juicio, lleva a reflexionar sobre culpables, responsables e inocentes. Los países aliados vencedores de la guerra, las fuerzas perdedoras del Eje o  los que se presentaron como víctimas durante la vista de Eichmann, los judíos, no quisieron reflexionar sobre ello, únicamente trataron de encontrar algún documento o palabra que lo culpara mediante la legalidad. Algunas voces hablaron de cadena perpetua, trabajos forzados,etc...pero su final ya estaba escrito. Esta no es la típica historia de buenos y malos, como quisieron hacernos ver algunos antes y después de la guerra, sino la eterna canción del ser humano: la maldad no es propia, en concreto, de ninguna filiación política, cultura, país, grupo de fe o cualquier otra asociación y, aunque parezca lo contrario a veces, la bondad tampoco es una etiqueta original.

En la más extraña de las piruetas de su destino, Eichmann moría en Israel gritando: "Viva Alemania". Esta supone la más rara paradoja de todas si pensamos en cuantos "Viva Israel" se ahogaron en Alemania durante el gobierno nazi para el cual Eichmann trabajaba con celo. Rechazando leer la Biblia con un prelado protestante que le ofrecen y tras beber media botella de vino tinto se dirige a la horca; con seguridad y firmeza rechaza una capucha para cubrirle la cara y comienza así su viaje por el valle de la muerte. Un extraño personaje, Adolf Eichmann, lleno de contradicciones, con su carga de responsabilidad propia y otra adicional que, tanto nazis como potencias aliadas y judíos, le impusieron al acabar la guerra. Culpable de sus actos personales pero también, erróneamente, señalado con la máxima responsabilidad.

Una paradoja más para la historia, por mucho que siga levantando ampollas hoy día. Una vida de contradicción que podría ser explicada por el Diario personal que escribió mientras estuvo preso en Israel y que este pueblo se niega a mostrarlo a la luz pública. Sus razones tendrán.






ANILLOS DE SATURNO: Viaje al sonido de la cosmogonía



http://www.youtube.com/watch?v=38pJhxCzR-I&feature=player_embedded


El enlace nos va a transportar, sin naves o cohetes espaciales, a los alrededores del Planeta Saturno.

La sonda Cassini, en Noviembre del año 2003, grabó 27 minutos de diferentes frecuencias emitidas desde los anillos de Saturno; los científicos, en su afán de presentar el producto al oído humano, comprimieron la grabación en 73 segundos y esta aceleración 22 veces más rápida que el original ha dado como resultado esta maravilla que nos sugiere paz interior.

Resultará extraño este sentimiento, en todo caso intimista, si evocamos al Dios romano llamado Saturno. Hijo menor del Cielo y la Tierra, con una insaciable sed de gobernar, derroca a su Padre y pacta con su hermano Titán su reinado con una sola condición: dar muerte a toda su descendencia. Así se hizo y todos los hijos que le daba Ops, su mujer, eran devorados por Saturno -remitimos a esa pintura de Goya tan explícita y truculenta como popular- hasta que Ops decide esconder a un hijo de ambos, Júpiter, y así salvar la descendencia. Esto supuso la caída de la dinastía de Saturno, al romper el pacto con Titán, y el ascenso de Júpiter al reinado cuándo este se hizo fuerte. Saturno, según la mitología, quedó desterrado a vivir entre los mortales en la zona del Lazio y así poder ofrecer legislación entre una humanidad aún salvaje. Los romanos no olvidaron el reinado de Saturno y todos los 25 de Diciembre celebraban las saturnalias, la misma fecha que la fiesta del Sol Invicto o la posterior Navidad, en honor a su antiguo Dios; un día de fiesta y alegría dónde reinaba la paz y era constumbre intercambiarse regalos...¿les suena?

En la Antigüa Grecia, junto a Egipto dónde surge la cosmogonía europea, era llamado Cronos y representado con una guadaña con la que castró y destronó a su padre Urano. Más tarde, en los albores del Renacimiento europeo, se identificará a Cronos con Chronos o el Padre del Tiempo, Dios de las Edades de la humanidad y creador del huevo primigenio, junto a su compañera Ananké, que dió origen a cielo, tierra y mar y por tanto creador de la vida. Incluso se reserva un día de la semana para este dios: Saturday (día de Saturno).

Desde este último referente mitológico es más bello escuchar el audio emitido por sus anillos. Pero quizás da igual de todos modos, sea una u otra la mitología a seguir, evoque o no paradigmas cosmogónicos, la huella de los Dioses, de nuestros primeros padres dadores de vida, está presente en este sonido.

Como decían los romanos, en una simplificación de su manera de entender la relación Dioses-hombres:

"Do ut des" (te doy para que me des). Una bonita frase, junto al sonido propuesto, para reflexionar.