CONTADOR DE VISITAS

BAILE ÁTHA CLIATH, una antigua poesía para honrar un viaje por tierras celtas




                    Tha na siantan air caochladh, tha 'n saoghal fo sprochd,
            Chuir an doineann fhuar, fhiadhaich an ianlaidh nan tosd;
            Tha sneachda trom, domhail a' comhdach nam beann,
            A' lionadh nan glacan, 's a' tacadh nan allt,
            'S mise 'feitheamh an aisig aig carraig a' chaoil,
            Ri smaointean air abhachd nan laithean a dh' aom.

           Ann an laithean ar n-oige dol an comhail an t-sluaigh,
           Cha Sheall sinch ach faoin air mar dh’ aomas iad unnain;
           Cha tig e 'n ar smaointinn cho goirid 's tha 'n dail,
           Gus am brùchd gach leòn oirnn 'g ar lubadh gu lar,
           Gun churam, gun eislein aig teumadh air taobh,
           Ar laithean a' snàg uainn gun aireamh air aon.

           'N uair a luidheas an aois oirnn 's a dh' aognas ar snuagh,
           Ar ciabh 'dol an tainead, agus smal air ar gruaidh,
           Bidh teugmhail nan comhlain a' comhradh gu truagh,
           Agus cairdean ar n-oige air somhladh san uaigh,
           'S ann an sin bhios ar cridhe làn mulaid 'us gaoid,
           Ri smaointean air abhachd nan laithean a dh' aom.

           O! Ard-Righ na cruinne, ceann-uighe ar dùil,
           Air ant-sneachda fhliuch, fhionnar dhuit a lubas mi glun;
          'S guidheam gun orduich thu dhomhsa gu glic.
          'Bhi 'cuimhneachadh d'orduigh'n gu h-umhal 's gu tric,
         Chum 'n uair chriochnaicheas m' astar ann an glacaibh an aoig,
          Nach cuimhnich thu m' fhàilinn anns na laithean a dh' aom.


TRADUCCIÓN -los puntos suspensivos corresponden a lagunas del texto que aún no se han transcrito- del gaélico al castellano de este bello poema. Se pueden observar elementos líricos y metafóricos impregnados de un profundo sentir. Solo en tierras tan bellas como las celtas existe la pureza sin necesitar el baño del astro Sol.

              Los elementos han cambiado;
             el mundo está bajo el infujo de la melancolía, sombrío
             …............la tormenta y …...........las aves
             esperando están al barco en la roca del Estrecho.

             …................ En la reunión de la gente.
          No miramos sino ligeramente cómo se alejaban deslizándose.
           ….............., cuán corto es el tiempo, la demora.
          Hasta que cada herida se abalance sobre nosotros.
          …............, desviándose del buen camino.
          …...., arrastrándose.........., ni siquiera uno sólo

          …............., cuando nuestra belleza se marchite.
          …...................., enfermedades y dolores en bandas
          …....................., disminuidos...................., pena y enfermedad.

          …............., de este mundo; límite de nuestra esperanza.
          …...................., cuando mi viaje concluya en
          los brazos de la muerte.
         Que no recordarás ni perdonarás mi debilidad 
         en los días pasados




Karl Adolf EICHMANN: la paradója de su legado


Cuándo aún contaba con una edad propia de la niñez encontré, viejo y olvidado, un libro con algunas fotografías. Por aquel entonces yo no entendía de palabras más allá de las escritas a pie de página de una fotografía y fue precisamente una imagen la que hizo detener mis manos en su rápido proceso de pasar hojas. Un hombre, alopático de mediana edad, se encontraba ante un Tribunal dentro de una urna de cristal y flanqueado por dos policías. La sala, presidida por un candelabro de siete brazos, alimentaba aún más mi curiosidad.

Se trataba de mi primer contacto con Adolf Eichmann y a raíz de él, en diferentes momentos de mi vida, he sentido la necesidad de saber por qué aquella puesta de escena. Cuándo uno estudia Historia lo debe hacer libre de prejuicios y condicionantes que, más tarde o más temprano, acaban por vestirnos a los seres humanos; pero cuándo uno escribe Historia debe cumplir a rajatabla este paradigma. Estas humildes líneas no van a incumplir esas normas, casi sagradas y no escritas, que uno aprende en la Universidad.

Eichmann no fue uno de los nazis más significativos por aquellos años del III Reich, de hecho el asumió hasta el final de sus días su papel como segundón del entramado político-militar alemán. Precisamente desde este papel intentó exonerarse en el Juicio llevado a cabo en Israel tras su captura en Argentina por agentes del Mossad; pero este posicionamiento, lejos o no de ser verdad, no le salvaría de la horca ni tampoco le libraría de la lista negra de la opinión pública. Entró a formar parte de las SS gracias a un amigo de su padre, Ernst Kaltenbrunner, y según su propia declaración lo hizo más como salida profesional que cómo convicción o sentimiento. Hagamos la primera parada, ya que aquí se encuentra la primera paradoja: hasta con la soga al cuello se mostró cómo un ferviente nacionalsocialista, defensor del Reich milenario.

En los primeros años del régimen nazi trata de negociar con los judíos una salida de Europa hacia un territorio alejado de las fronteras alemanas. Eichmann es uno de los defensores a ultranza del traslado de los judíos a Madagascar y, aunque parezca contradictorio, mantenía relaciones con la cabeza visible del Sionismo de la época. En base a conversaciones que mantuvieron, con una breve visita a Oriente Medio de por medio, denotamos el porque de estas relaciones: ambos grupos, sionistas y nazis, buscaban llevar a los judíos fuera del Reich: los primeros en base a sus pretensiones de fundar un Estado en Palestina y los segundos...pues como fuera pero alejarlos. Que extraña destino el que unió, de alguna manera y sin amor claro está, a las dos facciones formando así la segunda paradója en la que Eichmann aparece de por medio. Negociaciones que se rompen por varios factores y protagonistas: la creciente virulencia hacia los judíos, Reino Unido y su contradictorio comportamiento en Oriente Próximo respecto a árabes y judíos -¿dónde quedaría aquella nación árabe prometida tras el conflicto mundial? ¿Qué pensarían los refugiados judíos al no poder atracar, durante la guerra, en Turquía un barco lleno de familias por orden británica?- y por último la creciente vorágine de la guerra que ofrecía constantes cambios de equilibrio.

Cuándo finalmente se opta por el envío de elementos subversivos a los campos de concentración se ha tomado ya la decisión en el régimen nazi sobre la Cuestión Judía. Eichmann, encargado de la logística y el transporte de prisioneros a los campos, cobrará un creciente protagonismo en el que el bando Aliado, y a la postre vencedor, destacará su eficacia y su papel como subordinado que acata órdenes sin miramientos. Él, durante los interrogatorios en Jerusalén, siempre se defendió como una persona sensible que no soportaba ver masacres y que cuándo tuvo que ver violencia gratuita e injustificada en los prisioneros sufría un malestar interno en forma de falta de apetito, insomnio y cierto sufrimiento. Sin embargo, con la frialdad que caracterizó su forma de ser, argumentó que esas sensaciones no eran las mismas al organizar transporte, evacuación y deportación de prisioneros; tampoco parecía importarle dónde iban esas personas: si a realizar trabajos forzados o al exterminio. No obstante, durante el juicio e incluso previamente según su testimonio, sugiere que si su muerte por ahorcamiento vale para algo en la sociedad alemana no tendría ningún problema en redimirla dando ejemplo con su muerte. Eichmann parecía no darle la espalda al destino pero, muchos así lo creyeron, vieron en sus palabras una contradicción: su arrepentimiento final de nada valía cuándo había vivido en la clandestinidad precisamente para salvarse. Su sufrimiento posterior en contraste con la seguridad inicial de hacer las cosas debidas en beneficio de la patria constituyen la tercera paradoja.

Al acabar la guerra es capturado por los americanos e internado en un campo de concentración para SS. Pero se hizo pasar por Otto Eckmann y no fue descubierto. Organizó una fuga con algunos compañeros y estuvo en Alemania trabajando, bajo falsa identidad obviamente, como leñador. Durante los Juicios de Nuremberg su nombre salta a la palestra en diferentes ocasiones por múltiples "camaradas" que no dudan en quitarse responsabilidad de sus acciones -este es el retrato de muchos seres humanos ante la adversidad- para así intentar salvarse a ellos mismos. Eichmann atemorizado ante la magnitud que tomaba su actuación en el régimen nazi decide saltar a Argentina, ayudado por un franciscano filonazi y, según algunas fuentes, por la organización de ex-SS ODESSA. Allí rehace su vida sin lujos, bajo el nombre de Ricardo Klement y con diferentes trabajos. Al final, con la familia reunida de nuevo en Argentina, es descubierto y secuestrado para volar a Israel. Eichmann asegurará, en una más de estas extrañas y curiosas paradojas, que conocía el cerco al cual estaba siendo sometido y no hizo nada por evitarlo o cambiar de país ya que no pretendía escapar a un juicio que aclararía su participación en el III Reich. Es la cuarta paradoja, porque entonces todos nos preguntamos: ¿por qué no quiso ser juzgado pues en Alemania, su patria y si aceptaba, según su testimonio, sentarse en un tribunal judío? ¿por qué oculta su identidad durante años y de repente no tiene reparo en conceder una entrevista con un periodista holandés? es verdad que este periodista era un antiguo simpatizante nazi y que su nombre no sale reflejado en la posterior publicación de sus palabras pero era evidente que estaba dando pistas sobre su paradero de una forma u otra, ¿por qué?

Con su muerte, tras un juicio unidireccional, dónde el acusado no tiene problema alguno en presentarse como una pieza leal del engranaje nacionalsocialista, queda de manifiesto que si volviera a nacer serviría de la misma manera a sus jefes o superiores. Pero también quedo claro que él personalmente no mató a ningún ser humano ni odiaba razas o religiones en concreto; es presentado por las autoridades judías como el mayor criminal nazi, responsable de millones de muertes y él prefiere presentar la cara de burócrata perfecto. La realidad es que Eichmann no decide sino que acata órdenes y esto, sumado a que los psicólogos le encontraron una persona perfectamente cuerda y sana de juicio, lleva a reflexionar sobre culpables, responsables e inocentes. Los países aliados vencedores de la guerra, las fuerzas perdedoras del Eje o  los que se presentaron como víctimas durante la vista de Eichmann, los judíos, no quisieron reflexionar sobre ello, únicamente trataron de encontrar algún documento o palabra que lo culpara mediante la legalidad. Algunas voces hablaron de cadena perpetua, trabajos forzados,etc...pero su final ya estaba escrito. Esta no es la típica historia de buenos y malos, como quisieron hacernos ver algunos antes y después de la guerra, sino la eterna canción del ser humano: la maldad no es propia, en concreto, de ninguna filiación política, cultura, país, grupo de fe o cualquier otra asociación y, aunque parezca lo contrario a veces, la bondad tampoco es una etiqueta original.

En la más extraña de las piruetas de su destino, Eichmann moría en Israel gritando: "Viva Alemania". Esta supone la más rara paradoja de todas si pensamos en cuantos "Viva Israel" se ahogaron en Alemania durante el gobierno nazi para el cual Eichmann trabajaba con celo. Rechazando leer la Biblia con un prelado protestante que le ofrecen y tras beber media botella de vino tinto se dirige a la horca; con seguridad y firmeza rechaza una capucha para cubrirle la cara y comienza así su viaje por el valle de la muerte. Un extraño personaje, Adolf Eichmann, lleno de contradicciones, con su carga de responsabilidad propia y otra adicional que, tanto nazis como potencias aliadas y judíos, le impusieron al acabar la guerra. Culpable de sus actos personales pero también, erróneamente, señalado con la máxima responsabilidad.

Una paradoja más para la historia, por mucho que siga levantando ampollas hoy día. Una vida de contradicción que podría ser explicada por el Diario personal que escribió mientras estuvo preso en Israel y que este pueblo se niega a mostrarlo a la luz pública. Sus razones tendrán.






ANILLOS DE SATURNO: Viaje al sonido de la cosmogonía



http://www.youtube.com/watch?v=38pJhxCzR-I&feature=player_embedded


El enlace nos va a transportar, sin naves o cohetes espaciales, a los alrededores del Planeta Saturno.

La sonda Cassini, en Noviembre del año 2003, grabó 27 minutos de diferentes frecuencias emitidas desde los anillos de Saturno; los científicos, en su afán de presentar el producto al oído humano, comprimieron la grabación en 73 segundos y esta aceleración 22 veces más rápida que el original ha dado como resultado esta maravilla que nos sugiere paz interior.

Resultará extraño este sentimiento, en todo caso intimista, si evocamos al Dios romano llamado Saturno. Hijo menor del Cielo y la Tierra, con una insaciable sed de gobernar, derroca a su Padre y pacta con su hermano Titán su reinado con una sola condición: dar muerte a toda su descendencia. Así se hizo y todos los hijos que le daba Ops, su mujer, eran devorados por Saturno -remitimos a esa pintura de Goya tan explícita y truculenta como popular- hasta que Ops decide esconder a un hijo de ambos, Júpiter, y así salvar la descendencia. Esto supuso la caída de la dinastía de Saturno, al romper el pacto con Titán, y el ascenso de Júpiter al reinado cuándo este se hizo fuerte. Saturno, según la mitología, quedó desterrado a vivir entre los mortales en la zona del Lazio y así poder ofrecer legislación entre una humanidad aún salvaje. Los romanos no olvidaron el reinado de Saturno y todos los 25 de Diciembre celebraban las saturnalias, la misma fecha que la fiesta del Sol Invicto o la posterior Navidad, en honor a su antiguo Dios; un día de fiesta y alegría dónde reinaba la paz y era constumbre intercambiarse regalos...¿les suena?

En la Antigüa Grecia, junto a Egipto dónde surge la cosmogonía europea, era llamado Cronos y representado con una guadaña con la que castró y destronó a su padre Urano. Más tarde, en los albores del Renacimiento europeo, se identificará a Cronos con Chronos o el Padre del Tiempo, Dios de las Edades de la humanidad y creador del huevo primigenio, junto a su compañera Ananké, que dió origen a cielo, tierra y mar y por tanto creador de la vida. Incluso se reserva un día de la semana para este dios: Saturday (día de Saturno).

Desde este último referente mitológico es más bello escuchar el audio emitido por sus anillos. Pero quizás da igual de todos modos, sea una u otra la mitología a seguir, evoque o no paradigmas cosmogónicos, la huella de los Dioses, de nuestros primeros padres dadores de vida, está presente en este sonido.

Como decían los romanos, en una simplificación de su manera de entender la relación Dioses-hombres:

"Do ut des" (te doy para que me des). Una bonita frase, junto al sonido propuesto, para reflexionar.






JFK: unas palabras lo dicen todo





John Fitzgerald Kennedy durante más de dos años ocupó el sillón presidencial de la Casa Blanca. Si bien es cierto que tuvo intervenciones gloriosas, como por ejemplo el discurso en Berlin Occidental en 1963 o los pequeños guiños de paz hacia Vietnam, también tuvo actitudes dudosas en países como Irak dónde apoyaron el golpe de estado del Partido Baaz; sí, el mismo partido que derrocaron en 2003 con Sadam Hussein a la cabeza. Una de aquellas extrañas paradojas, contradicciones dirían otros, americanas.

Mucho se ha hablado de su figura, posiblemente mitificada con su muerte en un extraño asesinato que hoy sigue despertando curiosidad en tanto en cuanto las piezas del puzzle siguen sin encajar.

Quiero compartir un discurso suyo, conocido y muy relevante en las teorías conspiranoicas, que nos va a presentar a un Kennedy amante de la libertad y defensor de la verdad pública. En él se cita al ateniense Solón, aquel que pedía organizar la clase política en base a su riqueza, es decir la timocracia (curioso nombre se ha quedado en castellano) y el mismo que, según las fuentes del siglo VI A.C., creó burdeles públicos para el disfrute general de los ciudadanos atenienses.
La cita a Solón, la sombra de la conspiración que parece perseguirle en cada palabra y, sobre todo, la mención hacia las sociedades secretas, así como las injurias cometidas por ellas, componen un discurso bastante curioso. Algunos dicen que estas son las palabras que le llevaron a la tumba.

Vale la pena pensar un momento en este breve vídeo, nuestra máquina del tiempo llega al 27 de Abril de 1961, ¿subes?:


http://www.youtube.com/watch?v=ru71aSygXOk




 

LLUVIA DE ESTRELLAS, la música del Olimpo






http://www.youtube.com/watch?v=jQNHE_fpDOI


El enlace que aparece arriba es una puerta al abismo del universo. Sólo hay que pinchar con el botón izquierdo del ratón para descubrir la inmensidad, así de fácil.

No hay más que relajarse, escuchar y sentir...si nos hablan desde algún punto de la galaxia este debe ser el lenguaje. Somos tan pequeños entre tanta inmensidad que nos rodea que uno se puede sentir acomplejado y, sin embargo, si se nos permite apreciar tanta belleza, visual y sonora, debemos tener una misión.

Quizás sea el más nimio cometido pero, sin duda, es tan bello que apasiona tanto como aquellas leyendas de los Dioses en el Olimpo griego. Estos sonidos evocan pureza y sentimiento, algunos dirán que celestial, ninguno podrá decir terrenal; empero todos abrimos nuestros sentidos ante tanta pasión.

Las Perseidas, al introducirse en nuestra atmósfera terrestre, se encienden como una antorcha y se consumen rápidamente en una hermosa estela similar al llanto de fuego de un dragón. Las lágrimas de San Lorenzo, restos de un antiguo cometa, pasan todos los años a mediados de Agosto por nuestra órbita; esta vez un radar espacial de EEUU ha conseguido grabar su impresionante sonido al consumirse en nuestro planeta.

Ante ustedes el sonido de una lluvia de estrellas.





DIOSES


                                                Hubo un tiempo, lejano, de Dioses
                                                colmado de plenitud y esperanza.
                                                Hubo un tiempo de gracias y dones
                                                donde danzábamos en semejanza.


                                                De pronto la vanidad se presentó,
                                                altiva y recia, deformando al hombre
                                                y la sombra de la caverna se asentó
                                                en los corazones del ser pobre.


                                                Los Dioses moraban en la llanura
                                                y el vanidoso los expulsó al mar,
                                                bailando en agua con gran ternura
                                                fueron desterrados a remar.


                                                El esfuerzo los llevó a la montaña,
                                                Dioses oteando el claro horizonte
                                                pero la envidia ataca con saña
                                                y su destino se aleja del monte.


                                                ¡Qué extraño ser el sagaz humano
                                                incapaz de amar a sus Dioses!
                                                Más aún cuándo levantan su mano
                                                o rezan en las más raras poses.


                                                Los Dioses, reales e invisibles
                                                vuelven sus ojos al espíritu eterno
                                                lanzándote mensajes poco posibles
                                                pero plenos de amor paterno.


                                                En nuestros corazones se asientan
                                                convencidos de nuestro bello futuro,
                                                dónde la maldad fría no se menta
                                                y el caminar no huele a cianuro.







Praga: nazis y esoterismo

Cuándo uno decide perderse en las calles de Praga lo está haciendo, casi sin darse cuenta, en la historia de Europa. Múltiples edificios, tantos que se pierde la cuenta, ofrecen diferentes estilos arquitectónicos rematados con esculturas o pinturas que merecerían un análisis más detallado al propuesto por las guías o rutas por la ciudad. La prisa, ese virus del turista moderno, en Praga no es un buen aliado. 

Nos vamos a centrar en un período concreto, aquel que pretendía hacer de esta maravillosa ciudad la 4ª urbe del III Reich.

La fotografía corresponde al entierro de Reinhard Heydrich en el Castillo de Praga o Hradcany. Engalanado con el ceremonial de las SS, el cuerpo del segundo de Himmler, fue velado con todos los honores posibles. Y se hizo en el Castillo de Praga ya que aquí se había asentado el cuartel general de la Gestapo para salvaguardar el destino del Protectorado nazi de Bohemia y Morabia - actual República Checa-.  Heydrich, ese tipo peculiar de mirada persuasiva y acusado de un exceso tanto de vanidad como de extravagancia en las memorias de Walter Schellenberg (colaborador suyo en la inteligencia nazi), había decidido fijar su residencia en el propio Castillo tan ávido de gloria como los históricos ocupantes del mismo antaño. Aquí, entre estos muros, empieza y acaba todo: desde su paseo inicial con Hitler pasando revista a las tropas hasta su funeral, debido a un atentado perpetrado por checos apoyados en el idealismo de Churchill.

Los alemanes no se conformaron con el territorio de los Sudetes y ampliaron sus miras a todo el territorio checo. Y les pasaría factura; cierto es que se ocupa sin batallas sangrientas pero la resistencia contra las tropas alemanas en ciudades como Praga fue una de las más activas de Europa. 
Los siete checos, procedentes de Gran Bretaña (dónde se organizaban tropas de países ocupados), que acribillaron a Heydrich con sus metralletas tuvieron que refugiarse en la Iglesia de los santos Cirilo y Metodio. En la cripta uno de ellos se desangró por la metralla de la división SS que les acosaba y los otros seis, ante los gases lanzados por los SS, decidieron poner fin a sus vidas disparándose unos a otros y así evitar escarnios o juicios perdidos de antemano. Los agujeros de balas aún pueden verse en las paredes de la cripta dónde se ha instalado una especie de santuario en su memoria. 
Si uno tiene la suerte de entrar sólo a esa cripta, y se abstrae del mundo exterior, por un instante retrocederá a 1942 en un mundo de espías, resistencia e uniformes SS. Una gran experiencia para los amantes de este periodo de la historia. En el Castillo de Praga, entre la marea de turistas y sus respectivos guías, es imposible recrear estas imágenes; luego en la soledad de la noche, cuándo sueño y realidad se confunden, puede ser posible. 
Miembros de la Iglesia que accedieron a esconder a sus héroes nacionales fueron juzgados posteriormente, ya daba igual porque el mito de los siete había surgido y sería imparable el sentimiento entre los checos.

El tercer punto caliente de Praga, desde el punto de vista de la ocupación nazi, es el barrio judío también llamado Josefov. En su abigarrado cementerio, con lápidas encima de otras, se siente el dolor de un pueblo que no tuvo mucho espacio en vida y tampoco en la muerte. Esta sensación se esfuma al observar, como en cualquier otro barrio judío de Europa, el buen nivel de vida de algunos judíos de la comunidad checa propietarios de algunos comercios boyantes. Joyerías para más detalles. Aquí, entre las calles medievales y la sinagoga más antigua de Europa (una visita imprescindible para entender una parte de nuestro continente) se persiguió a miles de judíos que fueron llevados a la localidad cercana de Terezín y posteriormente a Auschwitz. 
Entre la comunidad judía de Praga se usó una vieja leyenda llamada "Golem" para buscar ayuda espiritual contra los nazis, al parecer este ser monstruoso propio del folclore acude en ayuda cada vez que se pronuncian las palabras adecuadas pero con el riesgo de volverse contra uno mismo (similar al Frankenstein de Mary Shelley). Pero al final el Golem supo elegir a los malvados y librar así a la población judía de Praga, su magia es explotada aún en nuestros días en forma de variado merchandising. Algún viajero se asombrará de lo bien conservadas que están las sinagogas del Josefov y esto se debe a que los alemanes, después de expulsar todos los judíos de Europa, pretendían hacer en este lugar el "Museo de la raza extinta". 

Con toda la animadversión hacia la ocupación nacionalsocialista uno puede pasear por ciertas calles perpendiculares a enclaves históricos y encontrarse con tiendas de antigüedades dónde se ofrecen, entre muchos otros, cartas, libros o folletos de la Alemania nazi. Buceando entre el papel antiguo, con ese característico tacto áspero, se puede encontrar como ejemplo folletos o libros de presentación de las Olimpiadas berlinesas de 1936. Cuándo se abren estas páginas, ajadas por el tiempo y sin embargo vivas en recuerdos, se pueden sacar muchas conclusiones favorables: organización, burocracia perfecta, afán de agradar al mundo con buenas intenciones...etc. Pero cuándo se comparan, estas conclusiones, con las claves que hemos tocado más arriba se llega a contracciones difíciles de explicar en palabras y quizás en las que las letras por muy bien que se junten en ordenadas frases no son nada al lado de los sentimientos. Cerramos esos libros antiguos con la sensación que Joseph Goebbels y Leni Riefensthal hicieron un gran trabajo en los XI Juegos Olímpicos de la era moderna. 

El paseo continua y llegamos al lugar mágico por excelencia de Praga: La iglesia de Loreto. Himmler, tan abierto a los misterios, se interesó en este lugar por sus extrañas representaciones aunque pronto la búsqueda de reliquias sagradas y la propia guerra, con sus necesidades, hicieron que pasará a segundo plano. Las tropas SS destacadas en el Castillo no tenían más que subir una calle para encontrar a la derecha este extraño santuario. 
El nombre Loreto, evoca la casa de Nazaret dónde el arcángel Gabriel anunció a María la concepción de Jesús. Originario de tierras palestinas el santuario fue trasladado por peregrinos a Italia, algunos dicen que con la ayuda de ángeles. En Praga, los católicos, fundaron el Loreto en 1626 para así restar adeptos a los protestantes; ya se sabe que las leyendas y el misterio son más atractivos que millones de postulados y por ello no dudan en usarlo en esta Iglesia: 
así encontramos a Santa Ágata que, en un gesto sin precedentes, ofrece su pecho sangriento a los ángeles que parecen, por sus gestos, esperar ansiosos este fruto. 
También destaca Santa Starosta crucificada y rodeada de ángeles con rasgos diabólicos, si uno pasa rápido por esta capilla creerá haber visto a Jesucristo en una de sus múltiples representaciones y, sin embargo, es una mujer barbuda con zapatos y facciones femeninas que en la cruz representa el sufrimiento de la mujer; la leyenda habla de Starosta como una jóven que se rebeló contra el futuro matrimonio que su padre orquestó y así se dejó crecer la barba para desagradar a su pretendiente. Su padre la asesinó por este hecho y su sufrimiento está reflejado en el conjunto escultórico. 
Numerosas representaciones de capuchinos reflexionando o adorando calaveras hacen de este lugar un enclave esotérico donde los haya, un lugar dónde peregrinaban personajes de dudosa fe católica ante la magia y el misterio del lugar. Quizás uno de los santuarios cristianos mas extraños en sus composiciones. 

El paseo llega a su fin, es hora de reflexionar sobre todo lo propuesto. Praga, por supuesto, es mucho más que su huella nazi y su esoterismo pero sobre todo lo demás hay mucha literatura escrita.